La poetisa Elsa López y Alexís Simón, de Bodegas Tamanca  durante 'Un vino para un libro' . El Paso. La Palma .

El vino de La Palma se une con Elsa López y la literatura

“Reunirse en torno a una botella de vino para reír, charlar, cantar…Eso es cultura” . La poetisa, Elsa López conmovió los cimientos de El Paso junto con Alexis Simón Rodríguez, de Bodegas Tamanca en el primer encuentro Un vino para un libro, organizado por el Ayuntamiento Pasense. Respondió la autora, que este año ha recibido la Medalla de Oro de Canarias 2016, a una pregunta del público sobre uno de sus versos que, siempre ha sido “una niña triste“, reconoció, “o tal vez no triste pero sí con nostalgia de todo lo que quedó atrás”. Sin embargo, precisamente fue este sentimiento el que conmovió a todos los asistentes, que confesaban participativos sentirse identificados. Y es que todos lo sentimos, lo que ella decía, porque sus verdades como puños, esas que nadie quiere oír pero que todos anhelamos compartir animaron a todos a contar, pero sobre todo ella, Elsa López, y su manera de escucharnos. De hecho, en este evento “vivo y dinámico”, como lo describió el concejal de Cultura del Ayuntamiento de El Paso, Andrés Carmona, si hubo una nota característica fue la emoción, porque también hubo momentos para el recuerdo de personas cercanas amadas, como el fundador y patriarca de Bodegas Tamanca, Federico Simón Cruz, al que se dedicó el brindis final con el vino Tamanca Blanco Selección, escogido especialmente para el maridaje con los poemas de Viaje a la nada (Ediciones Hiperión).”Ha estado y está entre nosotros”, destacó la poetisa haciendo latir el corazón de todos hasta el último momento. Igualmente, ella recibió como regalo extra el emparejamiento con otro vino, esta vez de ella como persona y como artista. El vino Tamanca Roble Selección, “que es fuerte, que es cálido y que no deja indiferente a los paladares sensibles”, describió Alexis Simón Rodríguez al maridarlo con la artista.

 'Un vino para un libro' . organizado por el Ayuntamiento de El Paso. La Palma. De derecha a izquierda: Alexis Simón, de Bodegas Tamanca, Andrés Carmona, concejal de Culttura, la poetisa Elsa López y quien les escribe, Julieta Martín Fuentes, escritora y periodista.

‘Un vino para un libro’ . organizado por el Ayuntamiento de El Paso. La Palma

Un vino para un libro

“Mi libro de poemas”, explicó Elsa López en el encuentro Un vino para un libro, “describe un viaje que me regaló mi marido al Círculo Polar Ártico porque”, añade, “como todas las personas de tierras cálidas yo soñaba con conocer paisajes de nieve”. Por eso, y gracias a que como buena escritora siempre lleva consigo una libreta, comenzó a escribir sus emociones, anotando el lugar, el día y la hora que lo hacía mientras se desplazaba por el otro lado del mundo, en pleno febrero, a cuarenta grados bajo cero. Tal vez por la temperatura, o tal vez porque estar lejos de casa y de lo que uno conoce permiten ver, o vernos, con más claridad, los versos de Viaje a la nada dejan sin aliento, y en silencio, a quien escucha a un corazón que late con tanta transparencia:

Sobre la blanca sábana

el cuerpo desnudo de una mujer.

El cuerpo triste de una mujer

sobre las sábanas blancas

16 de febrero 3.30 de la madrugada

Elsa López. Viaje a la nada. Ediciones Hiperión

Al pasar por delante del espejo

se vio de perfil, caídos los pechos, 

la barriga hinchada, la cara

enrojecida, enrojecidas la frente

y las mejillas, los ojos enrojecidos

más aún que la frente y la barbilla .

Y se odió a sí misma. O no.

No lo supo muy bien.

Elsa López. Viaje a la nada. Ediciones Hiperión

Poemario de Elsa López 'Viaje a la nada', que se pudo adquirir durante 'Un vino para un libro' gracias a la Librería Bambi, ubicada en El Paso.

Poemario de Elsa López ‘Viaje a la nada’, que se pudo adquirir durante ‘Un vino para un libro’ gracias a la Librería Bambi, ubicada en El Paso.

Por estos poemas, “mis favoritos del libro, y no sé por qué”, según desveló al leerlos, le preguntaron los asistentes. Había interés por conocer el motivo de que esa mujer de la que escribe se odiara al mirarse al espejo, en vez de valorarse, de celebrar lo vivido. Elsa López agradeció la pregunta y explicó que “las exigencias de esta sociedad en la que vivimos tal vez no permiten ver eso al observar nuestro reflejo, porque solo es el exterior lo que se valora y acabamos por creer que es lo único que existe”. Y, sin embargo, esta conversación íntima, entre la poetisa y el público asistente al encuentro Un vino para un libro, y entre ella y Bodegas Tamanca, con Alexis Simón Rodríguez, se desenvolvió justamente al otro lado del espejo, un espacio en el que habitan la poesía, la verdad y, como comprobamos en esta ocasión, también el vino Tamanca Blanco Selección. Porque ambos calzaron a la perfección siendo artes en apariencia tan diferentes, como si de un guante se tratara, con el beneplácito de los asistentes, que recordaron y confirmaron la sentencia de la artista sobre que el vino, y lo que se reúne en torno a él, es cultura. “Yo confieso que no bebo”, intervino una asistente, “pero vivo al lado de Bodegas Tamanca y lo que más recuerdo siempre son esas reuniones en las que la familia citaba a todos los vecinos y conocidos, cómo disfrutábamos de la compañía mutua y cómo se alargaban hasta la mañana sin que nadie quisiera marcharse”. Tal vez por eso, la nota de cata y las reflexiones que nos regalaron sobre Viaje a la nada fueron consideradas por todos como poesía, también por Elsa López, que citó a Gustavo Adolfo Bécquer para explicarlo: “Porque poesía es esta madre que entre el público tiene en brazos a su bebé. Lo que ella está haciendo es poesía, porque poesía eres tú, somos todos”.

'Un vino para un libro' . organizado por el Ayuntamiento de El Paso. La Palma

‘Un vino para un libro’ . organizado por el Ayuntamiento de El Paso. La Palma

Reflexiones acerca de Viaje a la nada, de Bodegas Tamanca

Para Elsa López y para Un vino para un libro. Al leerlas se comprende cuánta poesía hay en el vino, y en todo lo que se mueve en torno a él:

Viaje a muchos lugares, viaje a la nada. Escenarios, para el lector, lejanos…fríos, esteparios, desérticos y nevados. Pero siempre hay un mar que lo apacigua todo: lo impasible, lo perturbador, la soledad, lo sólidamente níveo e inmaculado. 

¿Cómo acercar un perturbador, en nuestro paladar, vino blanco a este poemario de Elsa López Viaje a la nada? No es sencillo, tampoco dificultoso. 

Nuestra imaginación puede navegar en un barco sobre rocas de lava volcánica o volar en un aeroplano por paisajes boscosos de tupida laurisilva. El vino se acerca a un intercambio, a una fusión con la palabra, con la emoción y el sentir. Somos nosotros los únicos responsables de este desleimiento entre dos artes efímeros, el de la palabra escrita y el de la pócima embriagadora, ambos alquimistas de sueños, de fulgor retiniano, de viajes a infinitos destinos, de viajes a la nada.

Las cicatrices de nuestra isla, sus agrestes cordilleras y picos, sus barrancos, sus coladas de lava, sus malpaíses, sus morros, sus arenales, son nuestros paisajes helados de calor, de fuego y de ímpetu atmosférico. Son nuestros rasos, nuestro terruño, de apariencia estéril del que brotan esquejes verdes tiernos de las arrugas de la vid, de las viñas. La rugosidad de los troncos nos muestra el devenir de su ardua vida y del esfuerzo continuo para extraer del suelo la otra vida que dará un metamórfico y embriagador fruto. 

Blanca, gris, y silenciosa. Negra, gris, y silenciosa. Es el silencio el sol que madura los frutos del alma. Es el silencio el grito más fuerte; si lo pronunciamos, desaparece. 

En ese ruidoso silencio, en soledad, crecen las vides, en la más indeleble nada. La nada lo es todo, y llega a todo. En este particular viaje por dos mundos, el de la poesía y el del vino, encontramos tantos paralelismos entre ellos como hechos tenemos en nuestro sueño cotidiano. 

El frío nos hace abrigar, refugiarnos. Es el mismo frío con el que nos aliviamos o incluso disfrutamos; son las antítesis de la vida, los argumentos que nos hacen sentir y estar vivos. Frío abismo, frío hielo, fría nieve, frío vino blanco, frío frescor de una cueva en un caluroso día de estío. 

Dice Ovidio en su ‘Ars Amandi’: “El vino predispone al amor, ahuyenta la tristeza, disipándola con continuas libaciones. Entonces estallan las risas, el pobre se cree rico, las inquietudes desaparecen de la antes arrugada frente, el corazón se ensancha y la sinceridad, hoy día tan rara, resplandece sin artificio alguno”. 

El frío se vuelve calor en nuestras almas, y el calor en depresivo hielo: el silencio que llevamos dentro. todo se transforma, existe la mutación de lo aparente: donde existe un todo, aparece la nada; se nos muestra la nada y brota siempre un indescifrable sueño, una quimera en la que navegamos y volamos sin razón, como iluminados por una diáfana copa de vino Tamanca Blanco Selección

La poetisa Elsa López con el vino Tamanca Blanco Selección, maridado para la lectura de sus poemas por Bodegas Tamanca.

La poetisa Elsa López con el vino Tamanca Blanco Selección, maridado para la lectura de sus poemas por Bodegas Tamanca.

Y fue este vino el que acompañó la velada, y el que luego, a la salida, se disfrutó entre los asistentes al encuentro Un vino para un libro, organizado por el Ayuntamiento de El Paso, con la colaboración de Bodegas Tamanca, de esta que les escribe y la participación de la Librería Bambi. Pero, ¿por qué este vino? Ambos, en el encuentro previo que tuvo lugar en Bodegas Tamanca, estuvieron de acuerdo desde el primer momento. Elsa López le pidió un blanco, “no sé por qué, porque yo no sé de vinos, confieso que soy bebedora social, que me gusta solo cuando me une a otras personas para celebrar”, destacó al recordarlo. Y Alexis Simón Rodríguez se mostró sorprendido porque “le gustó el primero que le llevé nada más probarlo, y eso es muy emocionante al tratarse de una artista como ella. Me sentí muy orgulloso”.

Así es que, y aunque el gusto es algo muy difícil de definir, Bodegas Tamanca preparó también una nota de cata sobre el vino Tamanca Blanco Selección para el maridaje con Viaje a la nada, de Elsa López, (Ediciones Hiperión). También fue leído en el encuentro, leído y catado en un momento en el que todos disfrutamos de esa magia que brota al descorchar una botella y un experto, apasionado por el proceso, nos explica cómo hay que beberlo.

Nota de cata

En el vino aparecen palabras relacionadas con las uvas y el vino: cesta de mimbre, hombros (de los racimos, de la botella, de los viticultores); sol, luz, corte de las mandíbulas; nube de hielo transparente; mar…

El vino se elabora con uvas blancas del oeste de la isla de La Palma: albillo de Garafía, bujariego de Fuencaliente, malvasía de Las Manchas y sabro de Todoque. Es amarillo pálido brillante con reflejos verdes. 

En nariz tiene toques de hierbas aromáticas (hinojo, caña limón…) y de frutas de hueso y tropicales. 

Con buena acidez, la sensación en boca es de frescura. Es denso, glicérico y esponjoso que nos envuelve. Muy agradable cuando se consume muy frío, dándonos la sensación de que nos corta las mandíbulas. 

Es un vino fácil de maridar con queso fresco, pescado y mariscos, arroces, incluso con carnes blancas y, por supuesto, con el poemario ‘Viaje a la nada’ , de Elsa López.

Bodegas Tamanca. 21 de julio de 2016

Rincón de 'Un vino para un libro' preparado por el Ayuntamiento de El Paso con ocasión del maridaje.

Rincón de ‘Un vino para un libro’ preparado por el Ayuntamiento de El Paso con ocasión del maridaje.

¿Qué tal este maridaje? En mi caso, puedo decir que comprendí desde un primer momento la intención de unir opuestos en apariencia con la que nace Un vino para un libro, sobre todo en el caso de esta poetisa a la que admiro y respeto, como es Elsa López, porque ella siempre habla con la verdad, y porque, como bien dice Bodegas Tamanca en sus reflexiones sobre su poemario Viaje a la nada y el vino, con ellos “la sinceridad, hoy día tan rara, resplandece sin artificio alguno”.

Elsa López

Conocí a Elsa López cuando trabajaba como periodista en Gran Canaria y Tenerife, ese conocer que da la profesión , desde la distancia y la curiosidad para informar, no desde el corazón inquieto que sueña. En aquella ocasión tuve que escribir sobre dos conferencias que dio, una en la que abordaba el tema de escribir desde una isla y, la otra, sobre ser mujer y escritora. Sus palabras, llenas de esa verdad que nadie quiere escuchar pero todos anhelamos compartir, me atravesaron. Ella es así, no deja indiferente, como a mí  me gustan las personas. Hace un año la entrevisté para una publicación con la que colaboro desde La Palma y, esta vez, decidí acercarme a ella con otra actitud, menos objetiva, más emocional, más humana, más animal, como me terminó reconociendo ella que era en esta etapa de su vida. Comprendí bien estas palabras suyas, como todas las que dice en realidad, porque escucharla nos sintoniza con el mundo que nos rodea, a la vez que nos reafirma con nuestro ser individual.¿Quién no se vuelve cada vez más animal cuando vive la vida? Creo que ella nos enseña a aceptarlo con su presencia, y yo se lo agradezco. Igual que le agradezco el apoyo que siempre ha dado a la literatura, a personas como yo, que me acerqué a su puerta con mi novela en la mano y, aún con sus dudas porque no había leído nada de mí, me aceptó y me ha acompañado como solo ella sabe hacerlo: con la verdad. También le agradezco que estuviera con nosotros, no solo en esta Casa de la Cultura inaugurando  Un vino para un libro (muchas gracias también al Ayuntamiento de El Paso, a Bodegas Tamanca y a la librería Bambi, a todos los que nos acompañan participan con nosotros en esta aventura) sino que le agradezco también que esté en La Palma, viviendo, regalándonos su presencia y su arte.

Cartel del encuentro 'Un vino para un libro', organizado por el Ayuntamiento de El Paso

Cartel del encuentro ‘Un vino para un libro’, organizado por el Ayuntamiento de El Paso

Porque ella vive en La Palma, pero nació en Santa Isabel de Fernando de Poó, Guinea Ecuatorial, pero ha escogido nuestra isla para vivir, aunque sigue viajando allá donde la curiosidad, las amistades, la familia, los amigos, el arte, la lleven. Porque Elsa López también es antropóloga, licenciada en Filosofía y ha recibido premios como el Premio Internacional Ciudad de Melilla, el Premio de Poesía Rosa de Damasco o el Premio de Poesía José Hierro. Además, es presidenta del jurado del Premio Internacional de Poesía Santa Cruz de La Palma, ha sido profesora de Literatura Española en Suiza, directora de la Fundación Antonio Gala….la lista es interminable, como la de todas las personas que viven y se atreven pero es que este 2016 ha recibido la Medalla de Oro de Canarias, que concede el Gobierno de nuestra comunidad autónoma, y que, según ella ha afirmado al recibirla, “se la han dado las gentes de Canarias”. Tiene razón, nosotros se la hemos dado, porque la admiramos y, lo que es más importante, la queremos mucho.  Como novelista y como poetisa, ha inaugurado con nosotros en Un vino para un libro; compartiendo la lectura de sus poemas del libro Viaje a la nada (Ediciones Hiperión) con el maridaje de sus versos que ha realizado especialmente para la ocasión Bodegas Tamanca, con el vino  Tamanca Blanco Selección. Creo que ella estará de acuerdo conmigo en que es una manera, como poco, original de presentar su libro en La Palma, para que, junto con este vino, nos caliente el corazón a todos con ese viaje al corazón del Círculo Polar Ártico del que ella escribe y que nos conduce a un viaje sin igual por ese universo contradictorio que define al ser humano.

 “Escribo en la cubierta. Las manos

y la pluma completamente heladas.

El cerebro no es capaz de colaborar

En la comprensión de tanta belleza” 

Elsa López. Viaje a la nada. Ediciones Hiperión

 

 

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