labios sonriendo

Pasión breve en cuentos para leer V

Se escribe para ser, también para no ser. Hace mucho que dedico mi tiempo libre a imaginar y, sobre todo, a dibujar un mundo en el que lo que uno ama sea protagonista. Así es que soñar ocupa gran parte de mi tiempo pero, sobre todo, me ayuda a que este tiempo que pasa sea más feliz, porque me esfuerzo en convertir en realidad mis sueños. En estos bocaditos de realidad apasionada expreso en cuentos breves cómo en mi día a día miro el mundo tratando de ver más allá, porque siempre hay algo más en lo que miramos, ¿verdad?

En estos meses hemos puesto en marcha, con el Ayuntamiento de Breña Baja, un nuevo ciclo del Taller Infantil de Fomento de la Lectura Para Toda la Familia, me he encerrado mucho más de lo habitual para terminar de escribir mi segunda novela, que ya está en la bandeja de salida de Mercurio Editorial, pero sin dejar de estar en este mundo que pisamos todos; algo nuevo para mí. La realidad es un lugar extraño cuando hace frío y la soledad se cuela por las rendijas, de ahí que escribiera mi primera novela histórica Lolita Pasión para aprender a habitar en ella con la cabeza bien alta, con el calor que él desprende. En este camino no he estado sola y desde aquí quiero agradecer a todas las personas que sueñan y aman también, con esa pasión desbordante que nos convierte en únicos, gracias a lo que amamos. A todos ellos les debo mi libroTravesías. Cuentos para soñadores , con ilustraciones de Anu Jato, y estos bocaditos de pasión con los que trato de devolver en forma de cuentos breves esa fuerza que me regala su apoyo y su compañía. No es fácil la vida, no, pero escribir a mi me ayuda; y aquí estamos para ayudarnos.

La piedra de los versos. En El Paso

La poesía es un arte que guardo para mí. Leerla y escribirla son uno de los pocos placeres que no suelo compartir; no por nada especial, sino porque se trata de una comunicación íntima, un momento en el que el alma se recoge y explota que cuesta mucho decir en voz alta. Muchas veces me quedo sin aliento al leerla, mirando al vacío, agradecida de no ser la única que guarda emociones, de formar parte gracias a lo leído de ese conjunto de seres humanos que padecemos y disfrutamos de lo mismo. Para mí la poesía es el alma de la humanidad que se nos revela en un instante así que, cuando en el Ayuntamiento de El Paso contaron conmigo para escribir La piedra de los versos, en el III Festival dePASO, no pude decir que no. ¿Quién se negaría a que otros quepan en un verso? La tipografía de Castellana Lane materializó mis palabras de forma tan bella que aún sonrío al recordarla escribiendo.

Amanece y se despiertan
la vida y la conciencia. 
Me preguntas si necesito algo. 
-Amor. 
Me miras con ojos de gacela
y yo te devuelvo a las estrellas. 
                                         Versos de Julieta Martín Fuentes

Así que, si al leer esto logro que por un instante algo palpite en tu pecho, o que una imagen entre en tu mente y llegue hasta tus entrañas, me daré por satisfecha. No es fácil, lo sé, pero así es la pasión. Quien la probó, lo sabe.

 

1- La caldera de agua

Bosque de La Palma

Corría desorientada. El frío me calaba los huesos y abría una brecha en mi garganta, obligándome a aullar en cada respiración. Tenía hambre y sed, pero carecía de fuerzas para perseguir alimentos. Miré una vez más a mi alrededor. Las copas de los árboles danzaban con el viento rugiendo apenas. A pesar de mi extenuación lo que me rodeaba era bello, con cierta música de resistencia. Giré varias veces sobre mis patas para encontrar un nido y acurrucarme. Dormí plácidamente y, al abrir los ojos, la dulce cantinela de un riachuelo susurraba que la vida, a veces, continúa también al estar despierta.

2-La serpiente transportadora de corazones voladores

Dibujo de una serpiente transportando corazones en su interior

Escribir sobre lo que conoces para, con la pluma, hacer la digestión de lo vivido. “Vamos a sacarles las emociones de las entrañas. Bienvenidos a casa”, esta fue el saludo con el que nos recibieron la primera vez que asistí a un taller de escritura.

3-  El Llano de las Brujas

Así como la vida crece sobre las tierras de un volcán, así crecen las semillas que has dejado en la primera escritura, sobre la historia creada, aún candente, dentro del borrador de tu novela. Lees lo que escribiste y te sitúas cerca y lejos, sobrevolando un paisaje con pinceladas certeras, de las que se tienen que pensar. Verde, azul, negro y no ya tanto rojo, sino más bien encarnado. Así comienza a latir este nuevo mundo; con lo que dejas y añades, con la magia del alma universal que nos conecta a todos mediante el arte. Y lo sabes, a veces hasta desde la primera frase del libro, como cuando vas en coche y tienes que parar porque el paisaje que está ante ti te ha enamorado, como sucede al ver por primera vez al ser amado, así es en los escritores y lectores. Presentimos que hay que seguir porque, sin saber bien qué es, algo nos ha capturado.

4- Las Dos Fuentes

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Tendremos que crear ese lugar feliz para habitarlo. Habrá desiertos, habrá tormentas, habrá oscuridad y habrá desvelos. Y, sin embargo, en cada paso del camino una fuente, un sol radiante, un océano de estrellas… ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Por qué? Nunca nadie nos lo dirá pero lo sabremos como la naturaleza sabe que todo gira, y que todo vuelve a comenzar.

5- Un lugar llamado Yo

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Dices, y yo escucho. También miras, y yo miro. A veces te pierdes, y yo me voy contando mariposas; me evado con sus alas y parpadeo en su vaivén despreocupado. Luego regreso a este lado como quien abre, el Día de Reyes, la puerta de los regalos. ¿Estará?

6- El espejo que no encajaba en mil pedazos

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En su ir y venir, los corazones rotos siempre encajan en pedazos. Trocitos de marejada, de estrellas en la mirada, de alma descubierta, despedazada. Así viajan, sí. Hasta que un día el espejo que no encajaba en mil piezas te muestra la imagen nítida, perfecta, de cómo ese camino te trajo de vuelta al recorrerlo barriendo tú los cristales.

7- Otros mundos, más nunca en este

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Algún día preguntarán qué fue de aquel calor, de aquella luz y de aquellos domingos en el parque de las atracciones… Entonces, tú me guiñarás un ojo y yo guardaré silencio, pero sonreiré con tinta a las heridas, con ella regresaré al tiovivo. Y hasta yo creeré que solo es tentación, picardía, ensueño. :)
necesidad de abrazo

Pasión breve en cuentos para leer IV

Leer nos abre la mente, porque viajamos con los relatos a otros mundos que no son nuestros y, gracias a ello, aprendemos, poseemos experiencias a las que de otra forma no tendríamos acceso. De ahí que cuanto más leemos más grande se nos hace el corazón, también se hace más flexible nuestro cerebro, somos más abiertos, más sociables. Nunca he visto un elefante, pero sé que poseen una gran memoria. Nunca he caminado bajo una tormenta con rayos y truenos, aunque conozco la sensación de pánico al no encontrar refugio cuando estás en ella. Nunca he disparado un arma, o viajado en un cohete, o montado a caballo…Y, sin embargo, pareciera que todas esas acciones no me son desconocidas.

Viajes son pasiones para aquellos que disfrutamos saboreando otros mundos, dejándonos invadir o colonizar por ellos, porque a la vuelta sabremos, como poco, que hay más, mucho más, aparte de nosotros y de esos lugares a los que alcanzamos con la vista, y con el bolsillo. Por eso a veces me invento mundos, por eso a veces escribo, porque la pasión por la escritura me da vida y ninguna vida merece si no es compartida.

Aquí les dejo una nueva dosis de pasión breve en cuentos para leer. Mi pasión por la lectura y por la escritura, la que me hace sonreír a solas, cuando de mis travesuras me acuerdo. Ojalá rías conmigo porque así es la pasión, y quien la probó lo sabe.

 

Llamando a la Tierra

-Estaba queriéndote -había sonado el despertador. Ella se acercó para abrazarlo con todo su cuerpo. Él le sonrió, aún de espaldas.
-¿Cómo es posible? ¿Estabas queriéndome dormida, a millones de años luz de mi cuerpo?
-Sí. Te estaba acariciando en mis recuerdos gracias al aroma de ti que aún respiro. Escuchando tu voz para tumbarme en su eco, y retumbarme en tus pensamientos. Así hago un viaje sobre los haces de luz que salpicaban en tus pupilas la última vez que hablamos, cuando me sonreíste -entonces, sonó el despertador.

Mujer soñando

Hambre, nada más

Así que aquel pequeño no creía en la existencia de los dragones. Por eso, le pedí que la próxima vez que mirara al cielo se fijara en las nubes; porque, si ponía atención, vería que algunas de ellas tenían forma de alas, también un gran hocico por el que echar fuego, e incluso una cola larga que finalizaba en una flecha. El niño me dedicaba su mejor expresión de desconfianza, pero me estaba escuchando. Entonces le expliqué que los dragones no querían dejarse ver. Sin embargo, en ese momento sobrevolaban nuestras cabezas, quedando solo su estela blanca para que supiéramos que estaban ahí, con toda su magia. El chiquitín fijó sus ojos en mí, incrédulo una vez más, y enseguida alzó su vista. Me confesó que una vez vio un tren allí en lo alto, preguntándome después si los trenes podían volar junto a los dragones.

 

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Cuántica literaria

Un pasillo lleno de puertas, y en cada puerta una historia, una Julieta, un aprendizaje, una aventura, una alegría y un dolor. Ahora resuenan mis golpes en la que más secretos esconde, en la novela de mis pesadillas. Son los aposentos de seres que sobrecogen con las verdades que solo se aceptan con el tiempo. “¿Quién es?”, preguntan con voz amenazadora. “Yo”, respondo fingiendo autoridad. Se ríen porque me conducirán a un final que solo ellos conocen. Entro asustada, pero entro.

Árboles en flor

Apátrida

A la hora señalada, tras su rastro fueron las estrellas. La cercanía de tierra nos afectaba a todos. Demasiado pronto para lanzarse al agua, demasiado tarde para dar marcha atrás y jamás subir a bordo. Alcanzar el punto de partida obliga a hacer balance. No a los que, ebrios de vino, habían extrañado a sus mujeres a golpes con otros marineros. Tampoco a aquellos que ahora reían a carcajadas por su mano favorable, con un palito entre los dientes, sin nada más suerte. Me hacía hacer balance a mí; que había dejado mi hogar, mi fortuna y mi honor con la esperanza de morir en aquel viaje. Pero regresaba con vida para escribir las olas, y mirar con viento.

tumba pirata

La caja de música

Voy a contarte un secreto, pero no debes decírselo a nadie. Da igual cuántas veces te pregunten, da igual lo que indaguen, no te rindas a las zalamerías para sonsacarte. Se trata del mayor enigma de la humanidad, guardado desde el principio de los tiempos en las peñas más hondas, en las cumbres más altas y en los rincones visibles pero invisibles. Y este misterio ha pasado de boca en boca en nuestra estirpe sin que nadie lo haya revelado jamás; porque la supervivencia de los nuestros, de los otros y hasta de aquellos que no queremos, depende de ello. Querrán saberlo, créeme. Siempre quieren. Pero debes recordar que es tu responsabilidad guardarlo, e incluso, olvidarlo hasta que un día te toque contarlo.
Cuando tuvo esta misma conversación años más tarde con el siguiente eslabón de la cadena de supervivientes le confesó que nunca quiso saberlo. Y que, por eso mismo, le había sido tan fácil guardar el secreto.

 

despacho de un escritor

Ningún lobo aúlla en el circo

Te regalo un libro. Ten en cuenta que voy en él. Que en sus páginas dejé lágrimas y sonrisas, que me acompañó en viajes cercanos y lejanos, que me habló cuando las palabras de otros quemaban, cuando las mías odiaban. Que hizo de escudo y espada, que me llenó de ternura cuando llegó la madrugada. Que odié y amé con él. Que me contó la verdad más profunda, más odiosa y más hermosa de todas: que voy a morir, pero que no estoy sola.

Apuntes del escritor

Día del Libro en Breña Baja

Enseñar a escribir, a leer, a vivir: Día del libro 2017

Un premio Nobel de Literatura no podía estar equivocado. Escribir es mi manera de vivir. Esta frase se la escuché a Mario Vargas Llosa en una entrevista y me dejó marcada porque en aquel momento comprendí lo que daba sentido a todo lo que hacía. Escribir era lo que me había sacado de la oscuridad, me había quitado la desgana y la tristeza y me había dado alas para reír, descubrir y arriesgarme. Así fue como elegí el camino del arte para mi vida, de modo que escribir era vivir, y daba igual lo que dijeran los demás. Ahora que sigo practicando la escritura como terapia para la vida, comprendo más aquellas palabras. El ejercicio de reflexión necesario para volcar aquello que nos sucede en la vida con la escritura requiere tiempo, y aunque ese tiempo se lo quita uno a los seres que ama y que lo aman, a los escritores nos ofrece un mundo de posibilidades al que no tendríamos acceso si no la hubiéramos escogido como compañera de viaje, y como medio de expresión de aquello que nos sucede. Luego nos une a ellos, a todos, y volvemos a necesitar escribir para aprender a vivir de nuevo.

En los últimos meses algunos de mis amigos y amigas me han comentado en tono cariñoso que “tengo muchas tablas” en eso de hablar en público. Les sonrío con cariño también porque sé que me están apoyando, como siempre, y que si no fuera por ellos, jamás me atrevería a hablar en público. Me conocen y saben que jamás hubiera podido hablar sola sobre un escenario como hice en el CEO de Tijarafe para inaugurar la Semana del Libro, en esta ocasión dedicada a los cuentos; o compartir con jóvenes la melancolía de admirar e imaginar una historia para las fotos antiguas en el Taller de Microrrelato Histórico de la XIII Feria Juvenil y Cultural de El Paso; organizar un Taller de Marcapáginas, con lectura incluida sobre el escenario del Taller Infantil de Fomento de Lectura para Toda la Familia, en Breña Baja; o sentarme con otras dos escritoras a hablar de proceso creativo en la Jornada Qué se cuente, de Santa Cruz de La Palma. Son cuatro actividades cuyo éxito residía en alzar mi voz, algo que les debo a mis amigos y amigas, a mi familia y a todas esas personas que con su apoyo me han devuelto las ganas de vivir, como lo ha hecho la escritura. Desde aquí mi más profundo agradecimiento, porque escuchar cómo me animan a plasmar mis emociones por escrito cuando suceden situaciones difíciles de digerir para todos es el mejor regalo que me han hecho jamás. Para eso escribe uno, para compartir, siempre, aunque no pueda decirlo en voz alta.

¿Cómo se cuenta un cuento? Con los alumnos del CEO Tijarafe

Mi semana del Día del Libro comenzó de forma muy especial, porque por primera vez en mi vida me senté sola sobre un escenario para ofrecer una charla inaugural y orientar a los jóvenes en la tarea maravillosa y desconcertante de escribir un cuento. ¿Cómo hablar de magia a los estudiantes? ¿Cómo destriparla? ¿Cómo enseñarla sin que tiemble la voz y sin más apoyo que sus ojos hambrientos de sueños? Pues justo con eso, porque los sueños son la base de la escritura, y todo aquel que no sueña muere un poco cada día. Fue en el Ceo de Tijarafe, donde me recibieron con todo el calor del hogar para participar en la Semana Cultural Página XIII Cuéntame un cuento .

Semana Cultural en el CEO de Tijarafe

Y temblaba, vaya que sí. Pero ellos enseguida me tranquilizaron, porque participaron desde el primer momento en todas mis propuestas para inventar, jugar, reír e ir más allá con la no lógica de la escritura. Y es que la primera regla para escribir un cuento es dejar de llamar a las cosas por su nombre, ahí reside el secreto de la fantasía. Luego se deja crecer la propuesta, por extraña que parezca, con el calor del atrevimiento y el abono de la risa.  Compartir con ellos este viaje me llenó de energía. Y creo que al terminar comprendimos cómo los libros son parte de la historia de nuestras vidas.

Además, tuve ayuda en el corazón con Lolita Pasión  y con parte de la exposición de Travesías. Cuentos para soñadores

Luego fui a disfrutar la exposición de cuentos de la Casa del Maestro, que es una ilustración en sí misma. La han preparado el CEO de Tijarafe y el profesor Antonio Martinez con tanto cariño que emociona. Me pareció muy estimulante para los jóvenes que en ella los dibujos de los alumnos estuvieran integrados con las ilustraciones de profesionales de los cuentos infantiles. Al salir tenía muchas ganas de ponerme a colorear.

Breña Baja y la magia de Gloria Fuertes

Así es como la esperanza y Gloria Fuertes me llevaron a Breña Baja para celebrar el Día del Libro. Con ellas estuvimos en la Asociación Cultural municipal, porque gracias a los cuentos todo es posible. Así comenzó esta historia, con la posibilidad y la diversión del Taller de Marcapáginas; una narración que sazonamos con frases del corazón para corazones inquietos.

Taller de Marcapáginas en Breña Baja

Muchas gracias a Cochi Jaén por esta foto durante el Taller de Marcapáginas, en la celebración del Día del Libro en Breña Baja.

Porque en este municipio palmero participo en el Taller Infantil de Fomento de la Lectura para Toda la Familia, donde preparamos un poema dedicado a Gloria Fuertes; que escribimos juntos y que leímos juntos también sobre el escenario sin miedo a nada, o con miedo a todo pero con las manos sujetas bien fuerte para atrevernos. Los niños y las niñas alzaron la voz ante todo el auditorio convirtiéndose en un ejemplo de fortaleza y dulzura. ¡Los niños y niñas leyendo en el escenario con el apoyo de sus familias son magia pura! Tener la posibilidad de compartir con ellos el amor y la ternura con la que se enseña la lectura me llena de entusiasmo porque cuando leen todos sonreímos; cuando ellos paran para comprender mejor lo que van a decir todos respiramos… y cuando de pronto se dan cuenta de que hay un libro ahí, sobre la mesa y lo abren solos, algo se mueve en el corazón y parece uno más vivo. ¿Por qué será que hay tanta vida en los libros? Nosotros escribimos cuentos con los niños y las niñas en este taller, más bien los escriben ellos y tomamos nota. Esta es una actividad que recomiendo como una píldora para la salud diaria, porque cada vez que decimos: “eso no tiene lógica”, pero lo escribimos, damos vitaminas a nuestras almas. Y es que el arte no salva vidas, salva almas. Ese es un regalo que siempre les haremos a los pequeños y las pequeñas, y que ellos nos hacen a nosotros, compartiendo entre todos eso que se llama fantasía. Por esta razón estoy más que agradecida al Ayuntamiento de Breña Baja, que organiza una actividad que trae y traerá mucha felicidad.

 

Día del Libro en Breña Baja

¿Qué se cuece? En Santa Cruz de La Palma

La mejor receta para una amante de los libros es el amor. El Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma nos animó a remover nuestras entrañas de escritoras a ese fuego lento en las Jornadas Qué se cuece dedicadas a los cuentos para conmemorar el Día del Libro. Allí estuve con las escritoras Belén Lorenzo Francisco y Ana Vidal, sacándome de las entrañas y sonsacándoles a ellas cómo es eso y qué es eso de escribir. Conoce el proceso creativo de otras autoras es, como poco, refrescante, y mucho más volver a leerlas después de eso. Sus palabras desde entonces están más llenas, más vivas. Y es que compartir el proceso de creación de una obra artística es muy difícil, es casi un secreto. En este caso fue un verdadero placer porque somos muchos los que amamos la palabra, los libros, la posibilidad de vivir en otros mundos mientras disimulamos estar en este; y a veces hasta estamos.

Programa Festival de Cuentos de Santa Cruz de La Palma

Así estuvimos, de tertulia, acompañados de un público tierno y animado en la Sala de la Recova de Santa Cruz de La Palma, en un entorno delicadamente preparado para cocinar, como si ese acto de amor que rodea a la preparación de comida para aquellos a quien amamos estuviera a la vez en cada ingrediente, en cada caldero, en cada página. Tal vez por eso nos regalaron con qué cocer las palabras, porque estábamos en casa.

Mesa del Encuentro de Escritoras de Santa Cuz de La Palma

Muchísimas gracias por darnos tanto calor, tanta confianza y tanta libertad como para alzar la voz y cocinar palabras que hasta ahora solo susurrábamos en las páginas. ¡Hay que ver todo lo que se cuece en buena compañía y con buenos ingredientes!  Además, Ana Vidal dedicó parte de su sección ‘Voces de Escritura’ del programa ‘Soles en el Ocaso’ a este encuentro con la lectura de algunos de nuestros escritos.

Encuentro de escritoras en Santa Cruz de La Palma

 Haciendo Historia en la XIII Feria Juvenil y Cultura de El Paso

Como si la historia les resultara tan fácil como mirar una fotografía e imaginar. Claro, no es así pero, ¿y si fuera un poco así? Eso es lo que pusimos en práctica en la XIII Feria Juvenil y Cultural de El Paso. Con toda la alegría del mundo dimos un salto a los desconocido: mirar una fotografía antigua de nuestro pueblo y escribir la historia de los que la protagonizaban. Fue en el Taller de Microrrelato Histórico: Haciendo Historia en El Paso. Una experiencia llena de ternura, de espontaneidad y de conocimientos que no sabíamos que teníamos. Porque mirar a nuestro alrededor tras conocer cómo venían las calles por las que caminamos nuestros padres, nuestros abuelos y aquellos que siguen vivos en las instantáneas bien merece una historia.

Taller de Microrrelato Histórico

 

De ese día me llevo cómo se animaban unos a otros a escribir, cómo aquellos que participaban en el taller traían a otros compañeros para enseñarles las fotografías que colocamos en el rincón de lectura del Recinto Ferial de El Paso…También cómo esos ojos se iluminaban contarles lo que había en ellas, y al regresar con el microrrelato dentro del corazón para escribirlo.

Merece leerlos todos, y más descubrir cómo miran el mundo y el pasado no tan lejano en sus corazones. Porque finalmente la historia y el relato forman parte de sus alas, de sus sonrisas.

Taller de Microrrelato Histórico

Además, los microrrelatos con las fotografías formarán parte del Concurso de Microrrelato Histórico ‘Haciendo Historia en El Paso’, ya que optarán al premio que se entregará el Día del Municipio, que se celebra el 25 de junio y está organizado por el Ayuntamiento de El Paso.

Taller de Microrrelato Histórico

La XIII Feria Juvenil y Cultural de El Paso, organizada por el Ayuntamiento de El Paso, se celebró el jueves 20, viernes 21 y sábado 22 con jóvenes de toda la isla, como participantes o como visitantes. Contó con más veinte stands, una gran cantidad de talleres participativos, más de una decena de actuaciones de teatro, de baile o musicales como la de las Bandas Municipales de Puntagorda y El Paso. El Rincón de Lectura del Taller de Microrrelato Histórico contó con libros de Historia de El Paso, Historia de La Palma e Historia de Canarias cedidos por la Biblioteca Municipal de El Paso Antonio Pino Pérez. Además, contamos con la alegría y el apoyo de los organizadores y organizadoras de la feria, que nos dieron la colaboración necesaria para que los estudiantes tuvieran tanto interés en soñar, crear y escribir. Si todo se pega, la ilusión y el esfuerzo mucho más; así que estoy profundamente agradecida.

Este año 2017 he vivido muchas experiencias intensas, pero sin duda mi participación de diferentes maneras en estos actos relacionados con la celebración del Día del Libro en La Palma me ha hecho darme cuenta, una vez más, de lo útil que es la literatura para la vida, sobre todo cuando esa vida está en los ojos que nos miran, en los oídos que escuchan  y en las manos que abrazan. Poder compartir la experiencia creativa, a pesar de provocar un nudo en el estómago, nos permite poner en práctica eso que anhelamos tanto cuando estamos a solas: el calor humano. La diferencia, tal vez, es que el arte solo llega cuando es sincero, de modo que asusta un poco o un mucho abrir nuestro corazón a cal y canto para contar verbalmente lo que escribimos, precisamente, porque nos provocaba pánico hablar. Es una ironía, pero ahí radica mi defensa de la escritura para la vida.

 

 

manos de mujer sobre el pecho

Pasión breve en cuentos para leer III

Leer salva vidas, o por lo menos las entretiene. Puede que sea solo la posibilidad, el diálogo con las palabras, las reflexiones de otros que encajan con nuestras dudas… el viaje más allá de la lectura, acompañados, a otros mundos que no sabíamos que existían y a los que siempre podemos volver. Es cierto que hay aventuras todos los días en la vida cotidiana, pero eso lo averigüé después. Primero leí como otros las habían vivido, me entretuve escapando a sus mundos para después crear los míos.

Así que si lo primero es leer, el origen de todas mis pasiones está en la palabra, o más bien en el significado de la palabra, o más bien en la emoción que me provoca la palabra. Por lo menos la pasión para mí. Cada uno sabe, o debería saber, qué le provoca pasión. Desde aquí les animo a buscar la repuesta en estos cuentos de pasión breve para leer. Son el origen y lo que mantienen abonada mi pasión por la escritura. Espero que el viaje sea productivo y que, a la vuelta, vivan más intensamente la vida. De eso se trata, ¿verdad? De vivir, al fin y al cabo, para eso estamos aquí.

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La suerte viaja descalza

Se paró frente al árbol situado en medio. Había una joven girando alrededor del tronco, sobre sus patines. Cada vez más rápido y cada vez más lejos. Una anciana llegó a su lado para mostrarle un trébol de cuatro hojas; lo guardaba en su seno, como un tesoro de su corazón. Levantó la cabeza buscando el cielo y advirtió que las ramas estaban repletas de ellos. Bajó la mirada y una niña los deshojaba risueña sentada en el suelo. No era una plaza cualquiera, era el portal del tiempo. Escuchó un frenar de coches, gritos y el sonido de una sirena… Cogió la flor y la guardó en su pecho.

Mujer en campo de flores

La sangre en las flores

En primavera nacen los dragones, después del invierno bebiendo la sangre de la tierra. Por eso es necesaria la oscuridad más profunda, la marea más revuelta y el silencio más rotundo. Porque hay un todo que se mece en las estrellas, que cae del cielo a cuentagotas desesperando al alma, que tarde o temprano se despierta.

-¿Y si no lo hace? -preguntó el unicornio.
-Si no lo hace nadie vendrá a ayudarnos -respondió su sombra.

Así que el corcel, que guardaba todos los secretos de la magia en su cuerno, se arrodilló para rezar.

grupo de ciclistas

Fiesta en la piscina

¿Cómo sé que tenemos una habitación reservada en la nave del tiempo? Una suite, una isla y una boca del infierno hacia el agujero negro del: “Y sin embargo, ¡viva la vida!”. No lo sé por el lujo o las inmejorables vistas. Lo sé por las pequeñas cosas. Un recuerdo valioso apenas sucedido, el abrazo que se convierte en horno aterciopelado y fresco, la conversación que da nombre a doña Esperanza, la que siempre vuelve. Porque late y duele mientras los demás camarotes están llenos, hay fiesta en la piscina y alguien canta que allí nos vemos.

Libros variados

Esos susurros nuestros

Reconozco que ya estoy perdida en lo que escribo, que entro y salgo de un mundo paralelo que me abraza y me reconforta. Es mi segunda novela histórica, y sus personajes, que me llaman, me guiñan un ojo, se sitúan detrás y al lado de las personas que conozco, de mis trabajos cotidianos. Me reclaman que cuente su historia. Entonces, les pido por favor esperen a la noche, a la hora bruja, a cualquier otro momento. No me hacen caso. Me tiran del corazón, me obligan a levantarme y apuntar sus suspiros de vida en papeles que riegan toda la casa. Suspiros de vida que crearán vida en las páginas.

Encontramos historias y significados leyendo. Nuestros personajes nos hablan pero hay que estimularlos. Leo todo lo que encuentro, y a veces ellos están en todo lo que leo sin darme cuenta. Porque me queda poco pero he de decir no sé cómo acaba. Solo ellos lo saben, y me lo dicen cuando quieren. Por eso me caen bien, y por eso termino escribiéndolos.

cuadro de mujer con espada

La respuesta

Levantaba los párpados y todos sabían quién era. Miraba de frente siempre un largo rato antes de hablar, y guardaba su sonrisa con la misma cautela que su espada. Una vez que la desenvainaba no solía quedar títere con cabeza, ni corazón latiendo. Un día le pregunté por qué se había hecho a la mar. Solo aquella vez me atreví a dirigirle la palabra sin que me hablara primero. Pensé que me abofetearía por hacerlo. Tras clavar sus ojos como dagas en los míos como solía hacer, me respondió: -Para vivir, chico. Para vivir.

Duende con estrellas

Receta primera

Había una vez, en el Reino de No Me Olvides, un Limón bailando en armonía perfecta con Azúcar. Hasta ellos llegó Media Docena de Huevos, huyendo de Doña Canela. Según contaron, la habían conocido nada más salir del Reino de Mañana Siempre Mejor. Ella fue quien les anunció que iban a romperlos. Por eso escaparon, rodando como pudieron.

-A ti te exprimirán y a ella la quemarán – les auguró la rama de especia nada más llegar al grupo.
-¿Cómo sabes eso? -preguntó valiente la fruta.
-Porque lo dice Receta.
-¿Quién es Receta? -quiso saber Azúcar mientras Media Docena de Huevos trataba en vano de seguir rodando. Era el final aquellas tierras.
-Es la novia de Sabor, Y te enseña que siempre gana la mezcla.

manos de mujer con flot

Pasión breve en cuentos para leer II

Uno escribe y lee porque sí, porque le da la vida, porque un libro de la estantería te está llamando con su título y no puedes dejar de mirarlo hasta que te levantas y vas a por él, porque te evades mientras las teclas suenan con tus palabras o mientras te conviertes al leer en astronauta, en polizón, en hada madrina. Porque mientras lees el mundo entero está a tu alcance, el conocido y el posible, hasta el imposible también. En marzo comienzo un Taller Infantil de Fomento a la Lectura en Breña Baja, La Palma, en el que también escribiremos; algo que me hace mucha ilusión porque se trata de unir dos placeres que acompañarán a los pequeños toda la vida. Y es que la pasión por la vida comienza con una sola frase, una sola que ilumine el rostro de quien la escucha, sea adulto o tenga cinco o seis años. Es la fantasía en forma de regalo, la ilusión que todos recuperamos cuando, por un instante, aceptamos el juego de soñar y nos creemos todo lo que nos cuentan; sobre todo al leer. Contar una historia es igual, solo tienes que volver a mirar el mundo como se mira un cielo lleno de estrellas por la noche y pides un deseo en silencio. Igual se cumple, ¿verdad? Todos hemos comprobado que si los padres y las madres leen los hijos también. Así comencé yo a leer en mi casa; porque a mi lado leían y parecían disfrutar, así que fui a buscar un libro.

Aquí comparto un poquito más de pasión breve en cuentos para leer, solo unos pequeños bocados para seguir leyendo y soñando mientras vivimos día a día, mientras caminamos sin dejar de tener los pies en el cielo. Pero queremos sonreír y buscamos la complicidad en lo que nos rodea. Leamos para que se cumplan nuestros deseos y los de nuestros hijos e hijas, escribamos para formularlos. Si al leer logro que por un instante algo palpite en tu pecho, o que una imagen entre en tu mente y llegue hasta tus entrañas, me daré por satisfecha. No es fácil, lo sé, pero así es la pasión. Quien la probó, lo sabe.

Descalzos por el cielo

Alguien caminaba perdiéndose en la montaña y, de pronto, comprendí el placer de observar y de estar viva. Aquella mañana me había despertado una opresión en el pecho, como si una voz me llamara a lo lejos. Sin hacer ruido atravesé toda la casa; abría puertas despacio, giraba pomos aguantando la respiración, descorría fechillos con el alma en vilo…Algo me decía que no debía despertar a la familia. El aire estaba frío y mis pies descalzos así que la nariz se me congestionó en un instante al sentarme y respirarlo a bocanadas. Pero el amanecer en sangre me abrazó, me conquistó la magia de la mañana. A lo lejos advertí una figura que avanzaba como un punto en la nada; igual que yo, estaba despierta desde la madrugada. No sé cuánto tiempo pasó, pero al volver a la conciencia el cielo era azul y mi cuerpo ardía en fiebre con el corazón latiendo lleno de historias de caminantes, y de esperanza.

niña sobre las nubes

Pelos de bruja

Iba a clases de mecanografía así que sacaron de algún rincón escondido la máquina de escribir de mi abuelo. Eran tan grande, tan oscura y tan sofisticada que nada más verla sentí una atracción irresistible. Al darle a la primera tecla comprendí por qué: había casi que golpear la máquina para poner en marcha aquel armatoste y dejar impresa la letra. Hacía tanto ruido que cualquiera diría que se abría un portal hacia otro mundo, hacia todos los mundos que yo quisiera.

manos en teclado máquina de escribir

Paseando por el cementerio

Le enseñó su más preciado tesoro y guardó silencio. Le contó esos secretos que solo se reconocen con los ojos frente al espejo. Pasearon desde la bajamar al rompeolas y se estremecieron cuando a un día le siguió otro y otro y otro. La vida era amable en las aguas profundas. El enterrador siempre había querido que una sonrisa le demostrara que había vida después de la muerte.

burbuja con edificios dentro

No me desees

-¿Por qué lloras? -le preguntó La Noche.
-¡Porque estamos lejos! -le arrojó tiritando mientras se cubría con un manto de fuego y mil años de ventaja.
-Dulce espejo de deseos -la acunó con su oscura ternura. -Si esperas, preparas, escuchas, comprendes… verás que en los mundos que brillas, en los planetas que te reconocen, en los seres que te observan ardes también en la pasión que alimenta sus anhelos.
-¿Cómo puede ser eso? -por respuesta obtuvo un guiño y una visión centelleante en sus pupilas.

A millones de años luz, una joven y un joven se miraban bajo el cielo estrellado hasta caer en la hoguera de su primer beso.

Niña pelirroja

Tocarse

Se dio cuenta de que era después cuando la vida le regalaba sus mejores aromas. Después de sentir, después de arriesgarse, después de balancearse. Por eso, compró un tarro enorme; bueno, dos. En uno escribió “sueños” y en el otro “caminos”. Se prometió que cada vez que descubriera un nuevo perfume lo guardaría dentro. De este modo, cuando no pudiera evitar caerse tendría a mano para respirar oxígeno del que sana las heridas. El único problema era capturar y meter dentro lo que experimentaba. -Para eso está la magia -concluyó. Y automáticamente entró la inocencia en uno de los botes.

Manos de astronautas a punto de tocarse

Ondas nada más

Decían que una bruja malvada les había lanzado un hechizo, encerrando sus almas en las notas. Así que cuando alguien los tocaba, con la melodía desaparecía su esencia. Los instrumentos intentaron ponerse en huelga y no sonar, trataron de herir sus cajas de música para hacer daño a los oídos, procuraron afear su apariencia de dulce y melancólica promesa…En el fondo no querían dejar de vibrar, aunque los devoraran al acariciarlos. Es por eso que aquella maldición fue bendecida por las musas blancas, porque los corazones lloran y ríen en los conciertos; porque un alma muere pero también cobra vida gracias al alma que se conmueve.

pianista tocando en medio del parque

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Pasión breve en cuentos para leer I

Te regalo estos bocaditos de realidad apasionada en forma de cuentos, porque a veces para soñar solo hace falta mirar un poco lo que tenemos delante y dejar que la imaginación haga el resto. Por eso comparto aquí una selección de pequeños escritos para leer traviesamente, desesperadamente, milagrosamente y recuperar el entusiasmo por todo aquello que nos rodea. Son mis pequeñas vitaminas, las que escribo más o menos a diario para ayudarme a ser yo misma, a seguir conectada con lo que me rodea a través de la fantasía pero estando aquí, con los pies bien plantados en el suelo. Si al leerlos logro que por un instante algo palpite en tu pecho, o que una imagen entre en tu mente y llegue hasta tus entrañas, me daré por satisfecha. No es fácil, lo sé, pero así es la pasión. Quien la probó, lo sabe.

Suspiros de magia

Había cambiado todas las monedas por una bolsita de piedras así que, camino al patio trasero, se quedó mirando el cajón de las hierbas y al instante agarró la adormidera. El vendedor ambulante le había explicado que si lanzaba los guijarros pidiendo un deseo vendría a convertirlos en realidad un hacedor de sueños. Así que lo extraordinario de aquella compra no era solo lo que se podía conseguir con ella, sino que le permitiría conocer también a quien poseía los secretos de la magia que convertía en realidad los anhelos. Por eso, cogió también el martillo, un saco y una larga cuerda gruesa.

Niña

Pasión en el cine

Nos conocimos una noche como esta, en el Grand Café del Boulevard des Capucines de París. Corría el año 1895 y me llamó la atención el anuncio de que allí tendría lugar un acontecimiento histórico: la primera proyección de cine pública de los hermanos Lumière. Cuando llegué había unas cuantas filas de sillas y muchos caballeros; pero en la mesa del fondo, en penumbra, se vislumbraban unos guantes blancos junto a un pañuelo de seda bordado. Me acerqué para descubrir cómo era la única dama de la sala.

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Llorando música

La aguja lloraba en medio del mercadillo callejero aún por encima del parloteo de los compradores, también de las quejas a causa del tráfico atascado en la avenida contigua. “Otro disco”, chirriaba. “Música”, aguijoneaba. “Más ternura”, se lamentó al fin ante el ir y venir de quienes no escuchaban el silencio en el que había quedado la gramola. Me paré junto a ella y la acaricié despacio, llevando hacia un lado su brazo extensible, dándole un descanso. Luego, entretuve mi tacto en sus curvas, porque ya había decidido llevarme a casa sus redondeces para la magia sonora…

Gramola

El espejo

Había algo en él que le despertaba una necesidad feroz de rebelarse, de ir más allá de lo humanamente permitido. Le provocaba el mismo cosquilleo que ver un cartel de “Prohibido el paso”; cuando se le dibujaba una sonrisa en la comisura de la boca mientras sentía dolorosamente secos los labios y el paladar. Por eso iba, para estar viva.

Pantano

Conjugando amar

Cerraron las puertas a su espalda. Se quedó parado un instante, de pie, mudo y sin apenas capacidad para pensar, mirar o respirar. De pronto, un sonido entró bandido en sus oídos, resbalando hasta esa parte del cerebro en la que se cuecen los miedos y la cólera; también el amor. Al escucharlo. sentía como una aguja se la perforaba así que pudo ponerse en marcha en dirección a la ventana. Permanecía abierta dejando ver un almendro de dedos huesudos y colores agrietados, posado sobre sombras negras, inquietantes. En aquella mano abierta al cielo y a la noche estaban ella y su pasión, aullándole a él.

caballos