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Apps para escribir en el móvil como en el PC

Si te sientes tan bien cuando aprendes es porque el cerebro también segrega endorfinas, porque se abre un mundo nuevo, lleno de posibilidades, al descubrir lo que puedes hacer con lo aprendido. Pero, ¿quien lo diría cuando estabas con el móvil en la mano y tus dedos eran demasiado gordos para las teclas, y no había manual de instrucciones o resulta que aquello estaba en inglés? Tal vez no sea fácil, nada fácil, aprender a escribir con apps para crear contenidos en el móvil igual que lo hacemos en el ordenador de mesa, pero vaya si te da beneficios.

Mujer y estrellas

La comunicación móvil

Ahora podemos trabajar desde la sala de espera del médico y enviar una factura firmada en PDF, escribir un capítulo del próximo libro en la playa sin más equipaje que la imaginación en Word y actualizar nuestro estado en las redes sociales adjuntando una foto en la que celebremos la vida desde el patio de casa, bajo ese árbol del que casi se respira la sombra en un día de calor. La foto está editada, claro, y no con cualquier programa, sino con el mismo Photoshop, pero la aplicación de Photoshop Express que tengo descargada en mi teléfono móvil. La aplicación de PDF también me la he descargado, y la de Word es tan maravillosa que a veces lloro de emoción cuando voy por la carretera de La Cumbre en La Palma y me llega un wasup para que envíe a última hora una nota de prensa. Entonces no tengo que esperar a llegar a casa, solo respiro, miro el paisaje que avanza por la ventanilla del vehículo, abro el teléfono,  pienso cuál es la noticia y la escribo en una de las apps. Antes de llegar a casa ya la he enviado. Sé que estoy hablando de trabajo, pero adoro escribir, y que la tecnología sea una aliada me hace muy feliz.
Emoticonos felices
Porque ahora vivimos informándonos, comunicándonos y conociéndonos a través de las redes sociales, y con el móvil como principal herramienta para consultarlas. Esto es así hasta tal punto que en este año 2017 el presidente de EEUU manifiesta sus opiniones por Twitter, incluso las de política exterior. En mi opinión de periodista es una revolución de la comunicación con todas las letras. De hecho, en España ya existe una ley para reglamentar el uso de los medios de comunicación de fotografías compartidas en los perfiles sociales no sólo de forma privada, sino también con una configuración pública por parte de particulares. Y las leyes suelen ser necesarias para regular comportamientos que ya están instaurados, no en vano surgen después de estos como necesidad tras su uso generalizado.

Aprendiendo marketing líquido

Así es que la mayoría nos esforzamos en aprender a utilizar las redes sociales, incluso aprendemos marketing a nivel particular para tener más seguidores y más me gusta en lo que compartimos. Es inevitable, dicen los sociólogos, ya que el ser humano, al parecer, necesita sentir que forma parte de la sociedad, y la sociedad se expresa también ahora mismo través de las redes sociales, a una velocidad de vértigo. En lo que los sociólogos denominan realidad líquida, cambiante, ante el aluvión de información que se genera y que tratamos de digerir.
 Mujer y estrellas
Estando las cosas así, hemos terminado por trabajar por el móvil las más de las veces también, utilizando las redes sociales de forma personal y profesional. Por eso muchas veces entre todos tenemos una especie de pacto silencioso, el mismo, creo, que se realiza en las plazas y en las cafeterías, en los descansos del trabajo y en los salidas relajantes de fin de semana con amigos. A veces nos divertimos y a veces compartimos, a veces nos desahogamos y a veces contamos lo que hacemos, o lo que queremos.

Creando contenidos en el móvil

Esto es crear contenidos, personales y profesionales, y para ello tenemos los propios espacios de texto de las redes sociales, que podemos acompañar de fotografías, vídeos o enlaces páginas webs que nos resulten curiosos o interesantes.
En mi caso, y como hija del PC o ordenador de mesa y portátil, he recibido con gran alegría las aplicaciones que trasladan al móvil las ventajas que estos productos ofrecían en la pantalla y el teclado. Es cierto que han tardado un poco en hacerlas operativas al cien por cien en el teléfono tal y como lo eran en el ordenador, por lo menos con la eficacia que tienen a nivel laboral, sobre todo si estamos hablando de trabajar.
Nubes
No nos engañemos, muchos profesionales nos pasamos ahora más tiempo solucionando problemas laborales por el móvil mientras estamos en la calle que con el ordenador en casa.

El mundo para escribir y compartir

El clásico Word, PDF, Photoshop, y hasta el editor de vídeo de YouTube están ahora en el móvil. Maravillosa noticia porque si unimos la nube,  el Dropbox y Wetransfer, crear documentos y contenidos laborales y personales abre un mundo de posibilidades, un mundo que, día a día, nos estamos contando en las redes sociales mientras nos las actualizan periódicamente y tenemos que volver a aprender a utilizarlas en vivo y en directo.
Tandem en bicicleta

Copywritter o escribir para otros con el corazón

Quieres escribir para los demás como copywritter pero, ¿cómo, sin dejar de ser tú? Bueno, vas a seguir siendo pero serás mejor. Es que escribir para otros mata el ego, fomenta la generosidad… y para hacer esta afirmación baso en mi experiencia. Porque tras los primeros veinte minutos en los que uno quiere morirse comprende que el que mejor conoce lo que quiere contar es quien te lo pide y que las correcciones que se están comentando no son porque no sepas o no puedas escribir, son porque el mensaje se puede mejorar entre ambos. También es importante considerar, cuando escribes para otros, diferenciar entre información y contenidos, sobre todo si se ofrece el servicio de copywritter para empresas porque no es lo mismo y el que lee los textos debería distinguirlos. El camino más rápido para dejarlo claro en las webs y los blogs son las etiquetas.

Hombre y mujer con un paraguas

Partiendo de la base de que escribir para otros no es fácil, puedo reconocer que he aprendido mucho más sobre todo cuando pregunto, cuando escucho y cuando dejo pasar ese malestar inicial del que se cree que nace con todas las respuestas y se da de bruces con su ignorancia. Como periodista sé que de un tema nunca se conoce lo suficiente, como escritora siento que callamos más de lo que decimos así que es mejor vaciarse y percibir detrás de las palabras pronunciadas tras las que nos escondemos por cortesía, convenciones sociales e, incluso, la propia ignorancia de lo que realmente se quiere. También he descubierto la imagen en mis trabajos como guionista; porque nuestras acciones hablan y todo lo que acompaña y contextualiza una conversación sobre lo que pretendemos contar importa, si se sabe mirar. Y a mirar se aprende, a escribir también porque, como suelo decirme ante los retos de la expresión escrita, si se puede pensar, soñar, se puede contar. Siempre es importante hacer las preguntas adecuadas para escribir un artículo de prensa, un post o un relato en el que se cuenta más de lo que se puede leer pero sí sentir. Y no olvidemos antes de reflexionar con estas preguntas que hago a continuación que el formato  es muy importante cuando queremos escribir para los demás como copywritter, también para nosotros pero es que los demás solo verán este escaparate, no nos conocen al principio de modo que cuidarlo es como tener la casa ordenada para recibir visitas. Tampoco debemos angustiarnos porque, como en la cocina y en la vida se mejora con la práctica, sobre todo la ortografía. También el uso de las nuevas tecnologías y las herramientas que hacen la vida más fácil al escritor se manejan mejor cuanto más se usan así que con paciencia y mucha alegría comprobarás cómo su utilidad no tiene precio; aunque la inspiración venga donde venga luego en las revisiones y para las publicaciones compartidas el esfuerzo invertido en aprender su uso está más que compensado, puedo dar fe.

Estas son algunas cuestiones que, como punto de partida nos pueden ayudar a orientarnos para comprender qué queremos escribir y, lo más importante, qué quieren escribir los demás cuando acuden a nosotros como copywritter en busca de contenido para sus webs, sus redes sociales, sus blogs, su evento…

Amigas se dan la mano

#1 ¿Qué quieres contar?

Preguntarlo tanto a quien tiene el proyecto como a uno mismo antes de ponerse a escribir.

#2 ¿Qué aportarás de nuevo?

Es importante en un mundo hipercomunicado como el nuestro.  Es bueno destacar tanto fechas, como lugares o personas y por qué.

#3 ¿Tiene un mensaje tu historia?

Es importante buscar una guía, una dirección para lo que se está contando. Será nuestro faro para centrarnos el tema.

#4 ¿En qué formato la vas a narrar?

Corto, relato, cuento, largo, novela, post, microrelato (piensa en cuál se adaptará mejor al mensaje, si quieres informar o quieres emocionar informando o solo emocionar.

#5 ¿Quién contará la historia y por qué?

El tipo de narrador suele ser neutro si es informativo, omnisciente, en primera persona si se busca la empatía y en segunda perdona para provocar una reacción consciente e inconsciente.

#6 ¿Puedes definirla en una frase?

Te acompañará hasta el final y te ayudará a ti a narrar y a los otros a comprender. Quizás te guste como título.

Se cogen de las manos

Y a la hora de sentarte a escribir deberías recordar que estás escribiendo para que los otros te comprendan, o comprendan aquello que has definido que quieres contar, por lo que es importante que te identifiques, que busques dentro de ti aquello que te lo recuerda, una experiencia, una anécdota de otro, una escena de una película. Porque todo lo que favorezca tu empatía favorecerá también que los demás se identifiquen contigo y con tu relato. Aquí van también algunos consejos para que te sea más fácil ponerte en situación siendo copywritter:

  1. Si sientes la sentirás, la historia, el relato, la curiosidad por saber más. Entra dentro y explora tu interior gracias a ella.
  2. ¿Qué te inspiró a escribirla? ¿Cómo se te ocurrió la idea, a ti o aquién te está pidiendo que la escribas? Esta una buena fórmula para conectar, es probable que no seas la primera persona a la que le sucede así que no temas preguntar.
  3. ¿Cómo empieza? Cuéntaselo a un amigo, a tu madre, a tu pareja, y transcribe directamente tus palabras. Tendrás un esqueleto, una armazón sobre la que comenzar a desarrollar tu historia.

Una última cosa. Si a pesar de todo quieres, sientes que necesitas alzar tu propia voz escribe para ti también, sobre todo. Entonces verás como de una vez al otra tu pluma mejora, tu voz suena alto y claro y eres más libre para expresar lo que quieres y lo que sientes. ¿Cómo es posible? Es el milagro del arte y de la escritura para la vida, supongo. Irónico, ¿verdad? Escribir para los demás mata el ego pero es bueno para el espíritu.

Sillón en la playa

Escribir y comunicar a través de las emociones

Crear contenidos y comunicar no es lo mismo, aunque sí es cierto que es mejor comunicar contenidos concretos, con una estrategia previa establecida, sobre todo si la finalidad de esta es llegar a un sector determinado de la población. Sin embargo comunicar un mensaje, en sí mismo, no es sólo eso. Más bien diríamos que es mucho más. De hecho, el arte es también comunicación y, en el caso de la literatura o el cine, a través de los guiones por ejemplo, hay que tener la necesidad de contar algo, hay que querer contar algo en concreto, transmitir un mensaje, un aprendizaje del autor por ejemplo, una digestión de la vida. Por eso utilizamos las historias escritas o rodadas como marco precioso, para envolver o destacar esa conclusión que queremos comunicar de forma creativa.

Mujer mira ordenador

En los últimos tiempos he vivido en una especie de tobogán creativo con vasos comunicantes que me han llevado de la comunicación de contenidos al periodismo, del periodismo a la literatura y de la literatura al cine para regresar de nuevo al periodismo, y otra vez a la comunicación de contenidos. Ha sido muy estimulante, tengo que reconocerlo, ya que el mundo y el ciberespacio han dado pasos, saltos de gigante, en los últimos cinco años y me he colocado, sin pretenderlo, en su primera línea de fuego. En ajedrez sería un peón, en el ejército la infantería, y mis amigos los periodistas lo llamarían seguramente, sin lugar a dudas, escudo humano; porque la objetividad en las redes sociales y en los blogs pasa a ser experiencia personal y las noticias contrastadas aún no siguen un filtro riguroso, aunque en breve estará preparado un algoritmo que detecta si las noticias son verdaderas o falsas e, incluso, si el que firma como autor es efectivamente el autor o lo ha copiado descaradamente, con lo cuál recibe hasta una sanción. Pero es emocionante se llame como se llame, porque en todas las caras de este nuevo modelo de comunicación lo más valorado es la emoción y la creatividad, la capacidad de generar emociones a través de contenidos creativos. En el fondo, es una gran ironía si hablamos de información pues esta ha de ser objetiva, pero no si lo llamamos comunicación. De hecho, incluso se han consolidado ramas concretas de la neurología para estudiar el cómo y el por qué de las acciones del ser humano basadas en la emoción. Ya era hora, me digo, porque es el único camino posible si se tiene en cuenta que cuando nos comunicamos tratamos de expresar la representación metal que tenemos de lo que nos rodea, y lo que nos rodea es percibido por los sentidos. La buena noticia es que al ser una representación puede modificarse, podemos, gracias a la comunicación, intercambiar puntos de vista, maneras de representar, de entender, influenciarnos mutuamente a través de la sociedad de la información y avanzar, mejorar incluso.

Curiosamente, la diferencia entre comunicar y manipular estriba en el mensaje. A través de la comunicación siempre se informa, a través del arte se comunica pero también a través de ambas se puede manipular. Para bien o para mal, la elección del mensaje y la forma de exponerlo trazan la línea entre una y otra. Porque siempre queremos decir algo al expresarnos y siempre habrá un público objetivo más receptivo según sea el contenido de aquello que creamos.

Escribir es un acto consciente, cualquier creación artística lo es. Por mucho que necesitemos inspirarnos siempre es necesaria la concentración, la digestión cerebral que traduce emociones en colores, en acciones, en sonidos o en palabras. Incluso la poesía requiere de revisión y estudio para que tenga sonoridad, también la sonoridad interna.

Si queremos emocionar en las redes sociales existen muchos programas, redes y aplicaciones que pueden trasladar las experiencias y las emociones directamente y sin mucho esfuerzo. La aplicación speaker, que además genera sus propias listas de seguidores entre los usuarios, es tan útil a la hora de crear podcast para compartir que solo con utilizar la opción de crear tendremos sobre la marcha un equipo móvil de radio para conexiones sumultáneas. Lo mismo sucede con los vídeos y videona, que nos permite editar sobre la marcha las imágenes, al igual que YouTube, que ha habilitado estas funciones para hacerlo también desde el móvil. Las imágenes con frases y mensajes son un gran recurso para transmitir mensajes que nos permitan conectar sobre la marcha a través de las experiencias comunes, ya que podremos compartirlas nada más sacar la foto, una vez le agregemos nuestro toque personal en forma de palabras, si ese es nuestro deseo. El Timelapse para panorámicas e imágenes en movimiento con gif también están al alcance con diferentes aplicaciones.

globo terráqueo con fotos de personas

Mi conclusión es que en todos los aspectos del arte hay contenido, y que todos los contenidos pueden ser, y deben ser creativos, solo que si nuestro objetivo es crear para otros, para hacer llegar a otros lo que hacemos y ofrecemos deberíamos, como dice el poema de Benedeti: “Aprender cómo sos, quererte como sos” porque para, como siguen los versos del poema, “construir con palabras un puente indestructible”, basado en la emoción generada al contar historias hay que saber a quién queremos emocionar y por qué. La pregunta para comenzar es simple: ¿Qué quieres contar? Luego vemos qué relato, que momento, que situación, qué personajes son los más adecuados y qué herramientas son las adecuadas. Puede que los contenidos en sí mismo no sean información pero sí podemos contar para comunicar y al comunicar siempre seremos creativos y la creatividad emociona; todos los días suceden nuevas historias que los ojos ven, el cerebro procesa y la inteligencia recrea en la mente, que busca un camino para, más tarde o más temprano, compartirla como conversación, como información, como historia, anécdota o como pieza artística en cualquiera de sus disciplinas. Sin embargo el periodismo es otra cosa, y es importante que seamos conscientes de que no toda la información que leemos en internet es objetiva, ni procede de fuentes fiables; mi único consejo para este otro caso es contrastar las noticias. De hecho, en un medio de comunicación convencional, por lo menos en teoría, para que una información pueda publicarse ha de estar confirmada hasta por cinco fuentes diferentes.