teléfono móvil

Periodismo, herramientas y redes sociales

Un periodista sin móvil es un periodista sin trabajo en los tiempos que corren. Así es, igual que sucedía hace apenas unos años con el ordenador, que era la principal herramienta de trabajo para ejercer la profesión del periodismo, como antes lo había sido la máquina de escribir, antes el bolígrafo y antes antes llegaríamos hasta la pluma de Cervantes con el tarro de tinta. Un smartphone, llamémoslo Android o iPhone, por hablar en términos que usan los expertos, aunque no sean en castellano, ofrece todas las ventajas imaginables para trabajar con el cronómetro conectado, como sucede cuando se vive al filo de la noticia. Desde él, en este momento se pueden consultar la actualidad apenas amanece, escuchar la radio con podcast incluidos, ver vídeos de los principales medios de comunicación si uno se suscribe a sus canales en las redes sociales y hasta grabarlos y editarlos en línea, escribir un blog o elaborar una noticia para entrar en la web corporativa para la que se trabaja, diseñar la página y hasta añadir las fotografías que se ha tomado con el mismo aparato y tener conversaciones en vivo y en directo con buena parte del mundo. Por eso, a veces me pregunto qué diría un periodista del siglo pasado, no del XX, sino del siglo XIX si levantara la cabeza y viera lo que se puede hacer estando al otro lado del mundo en apenas cinco minutos; qué digo cinco, dos minutos, si se tienen wifi, el teléfono en la mano y un cargador. Probablemente le reventaría la cabeza, pero dejando esto a un lado, e ignorando el hecho de que igual que puedes ver te pueden llamar a cualquier hora del día o de la noche si uno no se pone ciertos límites, ¿no es un gran invento?

internet

Los periodistas se informan en las redes sociales

El 50 por ciento de los periodistas se informa en las redes sociales, según un estudio realizado por la agencia de publicidad y comunicación Ogilvi Public Relations,  y el 54 por ciento de los encuestados coincidieron en que las nuevas plataformas fueron creciendo en importancia para la redacción. Así es que ahora conocemos las noticias también a través de internet, a donde las principales empresas de comunicación y los medios de comunicación convencionales se han trasladado conviviendo con sus soportes tradicionales. Así, se pueden leer El País y el ABC digitalmente, consultar los vídeos que comparten en YouTube, con un contenido diferente o más bien con un enfoque diferente, y a la vez abrir el abanico de plataformas para mantenernos informados con revistas especializadas en nuestra área profesional y sitios de nueva creación que poco a poco van ganando la confianza de sus seguidores. Las radios y las televisiones han vivido el mismo proceso así es que la necesidad de estar en diferentes plataformas con diferentes contenidos, aprendiendo a valorar la imagen y los vídeos, o a la inversa, escribiendo un blog con contenidos que se lanzan al aire por las emisoras ha sido una experiencia estimulante para todos. Teniendo en cuenta que si algo define al periodista es la curiosidad, es importante tener en cuenta el detalle de que han sido los usuarios no profesionales del periodismo los que han popularizado el uso de las redes sociales, luego se sumaron los profesionales de la comunicación y el marketing y, poco a poco, la prensa ha ido encontrando la manera de contar la noticia de forma atractiva; porque nunca ha dejado de contarla ya que su digitalización comenzó desde el año 2000, aunque durante muchos años se ha criticado que solo se traspasaba el formato convencional a la red y que no había una auténtica transformación digital.

cartel de zona wifi

Humanización del periodismo

El punto clave para el periodismo en internet han sido las redes sociales pero mucho más importante ha sido el uso que se ha dado por la mayor parte de la población de las mismas. La información, estando veinticuatro horas conectado, no se detiene y solo el que conoce el verdadero poder de las noticias comprende que la forma de darlas y el momento para hacerlo son clave a la hora de comprender un suceso o, sobre todo, generar influencia a través de la opinión sobre el mismo. Este hecho ha impulsado a los medios de comunicación a ponerse las pilas y a los periodistas a participar de la realidad que está aconteciendo con los conocimientos a su alcance. De modo que finamente y una vez más, hemos acabado todos de nuevo en el mismo sitio, haciendo real lo que durante tanto tiempo se definió como virtual.

ojos

La credibilidad de las opiniones

La realidad siempre ha sido una composición de realidades, circunstancias, contextos, opiniones y hechos comprobados y ahora hay que añadirle el mosaico de internet. Porque con sus webs, blogs, redes sociales y contenidos parece que las personas tuviéramos todo el día para estar leyendo noticias, y no es así. De modo que siendo un gran invento y facilitando el trabajo de periodista como el mayor adelanto después del fuego, un teléfono es un teléfono. Por eso conviene recordar la máxima del periodismo de investigación, que pone condiciones de seguridad para publicar una noticia si no se ha confirmado el hecho por cinco fuentes diferentes. En mi opinión, y vaya por delante que leer las experiencias y puntos de vista de los otros me enriquece y me ayuda en mi día a día, es una buena norma cuando se quiere dar credibilidad a lo que nos cuentan e incluso a lo que contamos nosotros.

corazón

Amor, el Diablo y el Cielo en el Infierno

Demasiado amor puede matarte, o convertirte en el Diablo. Aunque a él nunca le gustó ese nombre, porque se lo dieron en el Cielo, donde tras desterrarlo, o hacerlo caer, tras quitarle las alas, buscaron una forma de llamarlo que dejara claro que ya no era de los suyos. Porque vino a entrevistarse conmigo, porque tras siglos escuchando a humanos y ángeles, hasta a los mismos hombres refiriéndose a él como el peor de los seres de la Creación, buscó mis servicios. Porque quería que fuera su abogado.

amor en carruaje

Al principio no estaba seguro de aceptar su caso. Es cierto que me tentaba la idea, mucho más por comprender las circunstancias que lo habían llevado a representar todo lo bajo, todo lo vil, todo lo peor de los seres humanos, que al fin y al cabo también habían sido creado por el Padre de todo lo que habita en la tierra, en el cielo, en los mares y, por extensión en ese lugar más abajo de la tierra donde lo habían confinado. Las leyendas y cuentos sobre él decían que había sido el ángel más fiel, el más obediente, el más leal de todos los miembros de su ejército celestial. Mi primera pregunta era por qué un ser todopoderoso necesitaba un ejército, y de ser así, por qué había tenido la necesidad, ya que estos seres eran perfectos, de crear al hombre, a su imagen y semejanza. Así es que, ya que el Diablo conseguía, según la leyenda también, adquirir adeptos, recurriendo a sus instintos más viles, algo se nos escapaba al hablar de sus culpas. Había muchas cuestiones que no encajaban. Por eso me propuse averiguarlo y la mejor manera de hacerlo era visitándolo a él: al mismísimo padre de todos los demonios.

Como es de suponer, él vino a buscarme. Se presentó ante mí con apariencia humana. Era un hombre elegante, con esa elegancia que atrae y que reside mucho más allá de su apariencia. Su forma de saludarme, estrechándome la mano con extremada cortesía y dirigiéndose a mí con educación y respeto, me descolocó desde el primer momento.

-Buenos días -me lo encontré sentado en mi despacho sin que nadie lo hubiera anunciado. Permanecía sentado en el sillón de los clientes, de espaldas a mí, que entraba por la puerta después de mi descanso para el desayuno y mi vuelta matinal por diferentes lugares de la ciudad con la que me relajaba antes de zambullirme en la realidad de los problemas e inconvenientes que angustiaban a los seres comunes que habitaban sobre la tierra. Ya a primera vista me di cuenta de que no era un cliente común. Su voz era serena y no se giró para recibirme. Así que entré y me senté, admirando por fin su aspecto sin saber aún que se trataba del mismísimo Señor de los Infiernos.

-Puedo ayudarle en algo -le pregunté desconcertado por su mirada fija en mis ojos, penetrante pero tierna, invitándome a relajarme.

-Tengo entendido que es usted un abogado poco común.

-Agradezco que me tenga en esa consideración -su entrada en la conversación seguía inspirándome confianza. -Si me lo permite, no sé su nombre. ¿Cómo se llama?

-Tengo muchos nombres. Puede llamarme Samael.

-Y, ¿tiene apellido?

-Es mejor que obviemos el apellido de momento, si le parece bien.

-Necesito saber con quién estoy hablando.

-Se lo diré si finalmente decide aceptar mi caso, ¿le parece bien? -acompañaba sus palabras con una imperturbable pero exquisita educación porque, mientras hablaba, sacó del bolsillo interior de la chaqueta de su impecable traje de diseño italiano; que yo no pude evitar admirar y que me llevó a concluir que podía ser un cliente con el que pagar las facturas para el mantenimiento de mi despacho unos cuantos meses, quizás durante años si mis impresiones eras acertadas. -¿Puedo fumar?

-No es algo que permita en mi despacho pero con usted haré una excepción. Por favor, cuénteme en qué puedo ayudarle.

-Tengo un problema, digamos familiar -Samael extrajo un cigarrillo de su pitillera plateada y le prendió fuego con un mechero dorado muy fino que estaba dentro. -que ha derivado en calumnias y, como consecuencia, en destierro -inhaló el humo y lo exhaló con total serenidad.

-¿Destierro? -no era una causa común, de eso no me cabía duda. El destierro no era una práctica habitual desde hacía, en fin, desde hacía muchísimos años, por lo menos en occidente y en el siglo XXI. -No comprendo. ¿Su familia lo ha desheredado?

espíritu

-Es mucho peor que eso. Me han desterrado al inframundo y allí no me ha quedado más remedio que subsistir de la única forma que estaba a mi alcance.

-Y, ¿cómo ha subsistido, Samael? -en mi profesión había escuchado toda clase de relatos pero ninguno, hasta el momento, había incluido el inframundo.

-Tratando con los peores seres humanos imaginables. Es una ironía que me rebelara contra mi padre porque no estaba de acuerdo con su devoción por los seres humanos, en detrimento de los ángeles, y que ahora deba recibir a todos aquellos que justifican, precisamente, mi oposición a su creación.

-Disculpe, no lo comprendo -comenzaba a pensar que tenía ante mí a un demente. -¿Dice que se oponía a su padre porque creó a seres humanos?

-Exacto -volvió a darle una calada al cigarrillo y, esta vez, cruzó la pierda cómodamente.

-¿A qué se refiere usted cuando habla de calumnias? -intentaba centrar la consulta porque, de alguna manera, mi esencia de abogado buscaba una lógica a un relato que estaba perdiendo toda coherencia.

-Mis hermanos, los ángeles, son obedientes por naturaleza. Esa la esencia de nuestros actos. Fuimos creados para acompañar a Dios y para ayudarlo en la Creación, para guiar a sus creaciones según sus designios, para dar amor sin límites.

-Comprendo -dije, por aparentar que aquella conversación tenía algún sentido pero estaba deseando coger el móvil y enviar un mensaje a mi socio en el despacho para que llamara a los sanitarios y que se llevaran a aquel tipo a donde pudieran curarlo de su locura. No me podía creer que un demente se hubiera colado en mi oficina.

-Sé que está comenzando a perder la paciencia pero, créame, lo que le cuento no son desvaríos de un loco.

-La verdad, no sé qué pensar -inmediatamente la habitación se llenó de luz y las paredes desaparecieron. Mi cuerpo comenzó a flotar mientras que mi cliente permanecía sentado, con la pierna cruzada, fumando como si nada sucediera.

-Podría haber llenado la habitación de llamas, le hubiera mostrado el infierno, pero no quiero que esta conversación se cimiente sobre el miedo -me explicó desde donde estaba mientras yo ascendía hasta lo alto del edificio y, al mirar hacia abajo, veía mi despacho tal cual, solo que ahora mis ojos podían ver a través de las paredes. No podía creerlo pero estaba volando. -Solo quiero que comprenda que no soy de este mundo, por lo menos no de este mundo de humanos.

-Entonces, es usted un ángel -al decir esto, volví de nuevo a mi asiento sin que nada me sucediera.

-Un ángel no. O más bien ya no.

-Pero me ha hecho volar. O es que ha utilizado algún truco síquico -intentaba buscar alguna explicación racional. Yo era un hombre de leyes y, por eso mismo, no aceptaba fácilmente lo sobrenatural.

-¿Tiene usted fe, abogado? -me preguntó cuando me tuvo otra vez frente a frente. -Disculpe, ¿dónde puedo apagar la colilla? -no supe qué responderle porque estaba atónito, de modo que la hizo desaparecer.

-Sí, supongo que sí. No son cuestiones que uno se plantee directamente pero nos educan para tenerla -miraba su mano y la colilla que había desaparecido ante mis ojos.

-Interesante respuesta. Y ahora, tras conocerme, ¿tiene fe? -no podía responder. Mi cuerpo se había entumecido y mis miembros no respondían. Tenía la garganta seca y era incapaz de emitir ningún sonido. -La fe es fundamental. Incluso para creer en el mal hay que aceptar el bien.

-Supongo que sí -pude contestar al fin.

-Entonces, ¿sabe que el mayor acto de fe es el amor? -ahora su tono se había tornado melancólico. -Es un salto al vacío, es renunciar a todo lo que uno ve, a los hechos, y confiar solo en lo que se siente. Es un salto de fe porque no se ve lo que hay al otro lado, pero uno espera que haya algo, ¿verdad? -moví afirmativamente la cabeza -Así que ha estado enamorado.

-Me temo que sí.

-Por eso lo elegí. Porque sabe lo que es el amor, y porque aún le duele el amor.

-¿Cómo sabe eso?

-Yo lo sé todo. Mucho más en las almas a las que puedo tentar para llevarme conmigo.

-¿Me está diciendo que puede tentarme? ¿Que se llevaría mi alma por amor?

-Sí quisiera sí, claro -y me dedicó una sonrisa.

Tanto poder y tan tranquilo. Lo miraba y no podía comprender cómo se mantenía sereno. No me pareció un hombre poderoso, sí cautivador, pero no poderoso. Tal vez no fuera un hombre. Me mantuve en silencio un instante, la sospecha de quién era tomaba forma de certeza en mi interior.

-¿Qué le pasó con su familia? -no quería preguntarle lo que ya sabía.

-Yo amaba a mi familia.

-La familia no es fácil.

-No lo es. Sobre todo cuando hay amor. Elyon no da explicaciones. Solo nos reunió un día a todos sus ángeles para decirnos que había creado a los seres humanos a su imagen y semejanza.

-¿Elyon? -intentaba acotar los hechos, los protagonistas y aquel nombre no lo había mencionado antes.

-Sí. Elyon, Olam, Yahweh…Dios, hombre. Llámalo como quieras. El que nos creó -entonces sí advertí rencor en sus palabras.

-De acuerdo. Llamemos Elyon a Dios. ¿Y por qué le desterraron?

-Yo amaba a Dios. Lo amaba con ese amor que no conoce freno ni límites. Hubiera hecho cualquier cosa que él me pidiera pero aquello, decir que había creado a los seres humanos a su imagen y semejanza. Aquello no lo entendí. Así que, tras observarlos durante largo tiempo no estuve de acuerdo.

-No estuvo de acuerdo, ¿con qué? -no quedaba claro cómo podía ayudarle un abogado.

-Con amar a los seres humanos como amaba a Elyon. Dios es perfecto, es la máxima expresión de la belleza y la sabiduría. Él está en todas las cosas bellas, y en las terribles también, porque son necesarias; él las creó para que la vida fuera posible, porque todo lo que hace tiene un sentido y un objetivo. El hombre es todo lo contrario a eso -y se puso la mano en el pecho para pedirme disculpas al decir esto, incluso bajó un poco la cabeza para demostrarme que me estaba teniendo en cuenta. -Los seres humanos, si los tientas un poquito, pierden toda noción de lo que es justo o injusto, se dejan llevar por sus más bajos instintos, incluso actúan contra sus propios hermanos, padres, esposas, hijos, si se trata de supervivencia, a veces incluso solo por capricho. ¿Cómo amar a seres así como se ama al Creador? ¿Cómo obedecer para cuidarlos, guiarlos y protegerlos? Yo no estaba de acuerdo con aquello y defendí mis argumentos ante el consejo celestial.

Me había quedado atónito. Estaba asistiendo, en vivo y en directo, a una conversación con el mismísimo Demonio. Pero este no era el ser vil y repulsivo del que hablaban todas las leyendas. Era cabal y razonable en la explicación de sus argumentos. Sin embargo, si él existía, y lo tenía ante mis ojos, también debía existir el Infierno, y como consecuencia, los tormentos y torturas que tenían lugar en él.

volcán

-Así que huiste del Cielo y creaste el Infierno -intenté continuar con la cronología de los hechos porque el caso ya me estaba interesando realmente.

-Más bien me expulsaron, o me invitaron a marcharme, por ser justo, tras una revuelta en la que logré convencer a más de un ángel para que se opusiera a esta nueva creación de Elyon.

-Una revuelta. No suena bien.

-Y no fue bien. Luchamos con todas las armas que teníamos a nuestro alcance. Por eso descubrimos el lado oscuro del amor. Porque nos dejamos cegar por él, porque Dios no nos escuchaba pero no cedía a nuestros deseos. Porque él quería que protegiéramos a los seres humanos y, finalmente, terminamos por pensar que si estos habían sido creado a su imagen y semejanza…entonces, ¿qué éramos nosotros? Así comenzó la guerra.

-Dijiste revuelta -le corregí.

-Se convirtió en una guerra en la que nos expulsaron del Cielo y, dado que en la Tierra estaban los seres humanos y los ángeles que quedaban afines a Elyon los protegían, tuvimos que buscarnos otro sitio, otros métodos, otros objetivos.

-El Infierno.

-Sí, el Infierno. Pero este no fue creado para el mal estrictamente dicho, ni para los malvados. Solo lo mantenemos para que Dios vea que los seres humanos no son cómo él cree, Que se dejan llevar por sus instintos, que traicionan y matan, que reniegan del amor si tienen que elegir entre este y otros placeres más inmediatos, que mienten, que se olvidan de aquellos que los ayudaron, que desean lo que no es suyo….La lista es interminable. Llevo milenios recopilando información.

-No puedo negar que la historia que me cuentas es interesante pero, ¿qué quieres que haga yo? Solo soy un abogado.

Entonces, Samael se levantó y se dirigió hacia mí bordeando la mesa de mi despacho para ponerse de espaldas y mirar por los grandes ventanales el mundo.

-Quiero volver a casa -su voz sonaba triste.

-Lo comprendo pero, ¿cómo puedo ayudarte?

ángel caído

El Diablo se dio la vuelta y me miró fijamente. Sus ojos eran color café pero, al mantener sus pupilas fijas en mí me di cuenta de que poseían una aureola color caramelo alrededor de las pupilas y que, al cabo de unos instantes, y con el reflejo de la luz que irradiaban, se tornaban verdes y grisáceos hasta terminar en ámbar y retornar al café inicial. Hubiera jurado que en ellos habitaba la dulzura del amor, no su maldad.

-Quiero volver a casa. ¿Puedes hacer algo?

No supe que contestar porque era imposible que el Diablo saliera victorioso de un juicio. Estaba el inconveniente de llamar a Dios, a Elyon, a Olam, a Yahweh como testigo. De igual manera, habría que convocar a otros ángeles, así como a aquellos condenados que sufrían tormentos indecibles en el Infierno. No sería un caso fácil, y mucho menos convencional. Pero Samael estaba allí, en mi despacho, mirándome con aquellos ojos llenos de matices, como la realidad, como la vida misma. Debían existir los matices también en el Cielo y habría que demostrarlo. Posiblemente no ganáramos el proceso pero estaba seguro de que el mundo no sería el mismo una vez que este concluyera. Así que, por el amor que veía en él, merecía la pena intentarlo.

-Está bien, señor Samael. Llevaré su caso. Seré el abogado del Diablo.

 

 

 

windfsurfista entre las olas

Noticias e historias: el qué y para quién

“¿Qué quieres contar?” Esta es la base para organizar la estructura de las noticias, y si a esta le añadimos “¿Para quién?” podremos definir el tono con el que abordar su narración. Es decir, que no es lo mismo hablar en tercera persona que en primera, solo hay que recordar los usos sociales con base en la educación para el “usted” y el “tú”. Partiendo de ellos, comprenderemos no solo como abordar la elaboración de una noticia en un gabinete de prensa, sino como trasladarla a las redes sociales, por ejemplo, donde la interacción debería ser más directa porque nos dirigimos a una comunidad de personas con las que queremos establecer un vínculo; igual que sucede en las webs corporativas.

Mujer con globo terráqueo

Generar emociones

Dar a conocer a las personas que trabajan en una empresa de aviación o que realiza los cursos que se ofertan, mostrar quién regenta la tienda de la esquina, o cómo es que tras cuarenta años se ha mantenido en la brecha sin perder ese toque de encanto, la historia de su nacimiento, de dónde salen los productos típicos de la gastronomía de un lugar, o por qué reciben ese nombre y quién los cultiva con el sudor de su frente para garantizar que son buenos para la salud son caminos útiles para interesar a quien lee estos post en internet y que, tarde o temprano, vuelvan a leer más o, mucho mejor, viajen a este lugar que los está emocionando solo a través de la lectura.

Interesar en lo que se informa

La diferencia entre un comunicado de prensa y una publicación en internet dependerá de quiénes somos y de la relación que queremos establecer con nuestro entorno más afín, así como el menos afín, y de qué queramos compartir. Hay que tener en cuenta que este tono no variará de una información, o de un contacto, a otro, por lo que debería ser flexible dentro de los margenes de confianza que hemos establecido según lo que somos.

Quiénes somos

De esto se sobreentiende que antes deberíamos definir quiénes somos, algo que sirve también para la vida. Se trata de un trabajo previo que requiere tiempo y perspectiva, pero que sin duda garantizará que todas nuestras comunicaciones se realicen desde la mejor óptica para transmitir lo que somos. Y en una sociedad transparente en cuanto a lo que a la imagen se refiere, esta definición es importante  si queremos permanecer en el tiempo y afianzarnos en un sector determinado, e incluso abarcar muchos sectores diferentes.

Las experiencias

Así que no es lo mismo una noticia que un relato, sin embargo en las webs de las entidades y corporaciones, e incluso de las instituciones, se puede encontrar cada vez más a menudo el apartado del blog, en el que no se cuentan exactamente noticias pero sí se sale de él con la sensación de poseer más información sobre lo que hacen. ¿Por qué? En este apartado se utiliza un sistema de narración basado en generar emociones a través de las experiencias. No es nada del otro mundo, se trata, simplemente, de ir más allá de la mera noticia, o de ir más allá de ofrecer un calendario de actividades para quien consulte estas páginas buscando información, y ofrecer lo que significa, o sea, las emociones que genera, este servicio, empresa o organización, pública o privada. No es lo mismo conocer que hacer turismo pero, curiosamente, el dar a conocer es útil para que las personas se animen a comenzar a viajar, por ejemplo.

Bolsillo trasero del pantalón

Elaboración de las noticias

La web corporativa y las redes sociales son también útiles a la hora de trasladar un evento a las redes sociales, según mi experiencia al trabajar como periodista en diferentes medios, así como en mi labor como jefa de Prensa y como responsable de las redes sociales del Festivalito La Palma – Festival de las Estrellas. Sin embargo, es importante tener en cuenta que, si bien para conectar con quienes participan de las actividades es necesario transmitir experiencias y mantener la conexión con ellos, también es bueno mantener un apartado meramente informativo, más objetivo, que estos y, sobre todo, los medios de comunicación, puedan consultar. Las noticias siempre son noticias, y aquí también es importante definir el qué se va a contar, y el para quién.

Para llegar a todos

El tono objetivo de la información se escoge en este caso porque la finalidad de la información es para toda la sociedad, no solo para quienes están participando activamente en el evento. Por eso, y dado que no tienen conexión con lo que se hace, ni conocen los precedentes del mismo, o el contexto, ni siquiera quién o quiénes lo organizan, se deberían contar todos estos datos a través de un medio objetivo y aséptico como es la nota de prensa. Se trata de tocar a la puerta de un desconocido, y la educación nos hace intuir en este caso que es mejor mantener la neutralidad y dejar que las preguntas tradicionales de la profesión periodística marquen la pauta para ofrecer la información: qué, quién, cómo, cuándo, dónde y por qué. Sin duda, la nota de prensa será enviada a los medios de comunicación y colgada en un apartado diferente al del “blog” en la web que organiza el evento, tal vez en “noticias” o “gabinete de prensa”. A este se dirigirán los profesionales intuitivamente al entrar en esta página, y también quiénes, por curiosidad, lleguen a ella buscando ampliar la información. Este y “quiénes somos” o “nosotros”  contienen información muy valiosa, similar a la que procesamos al conocer a alguien una primera vez, así que en su elaboración es muy importante prestar atención al contenido. No se contesta de cualquier forma a la pregunta de “¿Quiénes somos”?

Periódico en la puerta de una vivienda

Conectar en las redes sociales

En el caso de un evento en las redes sociales, así como en el apartado de inicio de la web del mismo, o en el blog que se decida establecer en la página para mantener al tanto a los participantes de cómo se está desarrollando el mismo el tono y las noticias que se comparten es completamente diferente. Es así, precisamente, porque se parte de la base de que se trata de personas que están disfrutando del evento, o a los que les gustaría este evento, y sobre todo, que conocen la actividad de la que se habla o están relacionados de algún modo con ella, con lo que comprenderán más rápidamente de qué se está hablando, y enseguida conectarán con la emoción que se transmite.

Contacto con quienes conocen lo que se ofrece

Porque se trata de eso si se comparte un evento online, de informar de las emociones que se están sucediendo en las diferentes actividades, los diferentes días, de destacar lo que sucede con las personas que lo protagonizan, con las peculiaridades y novedades que se ofrecen en el programa. Y hay que interactuar, para lo cual el primer paso es conectar emocionalmente. No es bueno tratar de trasladar un evento a las redes sociales si no se va a tener en cuenta a quiénes lo leen porque, en el fondo, están participando también de él. Su visión es muy valiosa no solo para el acontecimiento en curso, sino para futuros acontecimientos similares. Se aprende mucho de quienes tienen perspectiva, de ahí la importancia de escucharlos, de responder, de mantener el contacto.

joven en internet

joven en internet

Informar para quedarse

Porque las noticias son siempre noticias en sí mismas de modo objetivo y esta es la principal diferencia entre informar y contar una historia, ya que para la primera se ha de mantener la distancia, mientras que para la segunda, sobre todo si el objetivo es que se recuerde, hay que acercar, transmitir, trasladar, conectar. No se trata de que con las informaciones no se generen este tipo de emociones, ya que la Historia está llena de acontecimientos transmitidos con objetividad por grandes profesionales que han calado en la sociedad movilizando a gran parte de ella. Se trata de que en un mundo hipercomunicado, en la denominada sociedad de la información, con la generalización del uso de internet y las redes sociales y el volumen de información que esto supone, con la consiguiente desinformación que esta trae consigo, es bueno poseer herramientas para mantener abierto el canal de comunicación y dar visibilidad que lo que se hace, ya sea a nivel privado o ya sea en entidades, corporaciones e instituciones.

 

 

 

Mural sobre Tanausú

Tanausú: el rey noble, el rey guerrero de La Palma

Dicen que hay un lugar a donde se va siempre en La Palma cuando la vida se pone difícil. Dicen que allí la fuerza y la energía se contagian, y que podemos oír y sentir a los que lo habitaban antes que nosotros. Dicen que si muestras respeto comprendes que la vida es más grande que tú, y que todo está conectado. Tanausú lo sabía y por eso, más de cinco siglos después, su legado perdura entre nosotros.

Caldera de Taburiente

A veces olvidamos eso, olvidamos todo, pero dicen que hay historias que permanecen en el viento para inspirarnos y ayudarnos a recordar lo que importa cuando la vida se vuelve incomprensible. Porque, ¿qué es lo importante?

Había una vez, hace muchos muchísimos, años un ser bello con los ojos negros como el abismo en el que caías si te mirabas en ellos. ¿Quién no ha caído en un abismo al enamorarse de unos ojos negros? Así que Tanausú no era el único que la amaba. También lo amaba su amigo, Mayantigo, el mencey de Aridane. Él era el mencey de Aceró así que lucharon para poseerla poniendo en riesgo a su pueblo.

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“Ninguno es dueño de mi vida así que ninguno puede luchar por ella. Solo yo decido lo que hago con mi vida” La joven de los ojos negros, Acerina, los separó y les pidió que nunca más ninguno de ellos levantaran la mano contra un hermano. Acerina amaba a Tanausú pero estaba dispuesta a renunciar a su amor porque amaba mucho más a su isla, y a su pueblo.

isla de La Palma

Acerina y Tanausú vivían en el corazón de La Palma, en Aceró, y dicen las crónicas históricas que han llegado hasta nosotros que este nombre significaba para ellos  “lugar fuerte“, y que incluía este territorio actual de El Paso, también La Caldera de Taburiente. Y este corazón latía en armonía con el sol, anhelando la lluvia como ahora, venerando a sus antepasados como nosotros y rindiendo homenaje a lo que les rodeaba con ofrendas  y sacrificios periódicos que llevaban aquí mismo, ante el Roque Idafe, situado en el interior de la Caldera.

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Así que ellos caminaban por estas mismas tierras, como nosotros, con corazones vivos como los nuestros, tomando decisiones a diario como nosotros. Y sus acciones aún resuenan entre nosotros porque con ellas siguen vivos en nuestra memoria. Sus decisiones, sus acciones, los mantienen vivos.

pintura de carabelas

Acerina: -Nunca levantes la mano contra un hermano.
Tanausú: -¿Y si vienen hermanos desde más allá de los mares?
Acerina: -¿Hay hermanos más allá de los mares?

grabados La Fajana

Tanausú: -Si los hay, habrá que escuchar al corazón, al corazón que late grabado en roca en La Caldera de Taburiente.

Hoy en día la historia de este rey se ha convertido en leyenda, así como la de su reina, que prefirieron morir a dejarse dominar por esos hermanos que llegaron de los mares. El cómo lucharon y el cómo resistieron para que su valor y su nobleza llegara a nuestros días es otra historia, que bien podemos comprender cuando decididmos que no merece la pena vivir sin libertad, o por lo menos que eso no es vivir, y mucho menos lejos de quiénes amamos.

Matías, de Sabotaje al Montaje, pintando el mural sobre Tanausú en El Paso

Matías, de Sabotaje al Montaje, pintando el mural sobre Tanausú en El Paso

Ellos nos lo  enseñaron y estos días, en la Festival dePASO, se conmemora su herencia con un mural a cargo de Sabotaje al Montaje, que representa para todos al ser que luchó por salvar a su pueblo, al que amaba más que a su vida, al igual que Acerina. Con ello quedará unida para siempre la primera cultura de La Palma con la cultura actual, ya que está ubicado en la fachada de la Casa de la Cultura Braulio Martín Hernández pasense.

La poetisa Elsa López y Alexís Simón, de Bodegas Tamanca  durante 'Un vino para un libro' . El Paso. La Palma .

El vino de La Palma se une con Elsa López y la literatura

“Reunirse en torno a una botella de vino para reír, charlar, cantar…Eso es cultura” . La poetisa, Elsa López conmovió los cimientos de El Paso junto con Alexis Simón Rodríguez, de Bodegas Tamanca en el primer encuentro Un vino para un libro, organizado por el Ayuntamiento Pasense. Respondió la autora, que este año ha recibido la Medalla de Oro de Canarias 2016, a una pregunta del público sobre uno de sus versos que, siempre ha sido “una niña triste“, reconoció, “o tal vez no triste pero sí con nostalgia de todo lo que quedó atrás”. Sin embargo, precisamente fue este sentimiento el que conmovió a todos los asistentes, que confesaban participativos sentirse identificados. Y es que todos lo sentimos, lo que ella decía, porque sus verdades como puños, esas que nadie quiere oír pero que todos anhelamos compartir animaron a todos a contar, pero sobre todo ella, Elsa López, y su manera de escucharnos. De hecho, en este evento “vivo y dinámico”, como lo describió el concejal de Cultura del Ayuntamiento de El Paso, Andrés Carmona, si hubo una nota característica fue la emoción, porque también hubo momentos para el recuerdo de personas cercanas amadas, como el fundador y patriarca de Bodegas Tamanca, Federico Simón Cruz, al que se dedicó el brindis final con el vino Tamanca Blanco Selección, escogido especialmente para el maridaje con los poemas de Viaje a la nada (Ediciones Hiperión).”Ha estado y está entre nosotros”, destacó la poetisa haciendo latir el corazón de todos hasta el último momento. Igualmente, ella recibió como regalo extra el emparejamiento con otro vino, esta vez de ella como persona y como artista. El vino Tamanca Roble Selección, “que es fuerte, que es cálido y que no deja indiferente a los paladares sensibles”, describió Alexis Simón Rodríguez al maridarlo con la artista.

 'Un vino para un libro' . organizado por el Ayuntamiento de El Paso. La Palma. De derecha a izquierda: Alexis Simón, de Bodegas Tamanca, Andrés Carmona, concejal de Culttura, la poetisa Elsa López y quien les escribe, Julieta Martín Fuentes, escritora y periodista.

‘Un vino para un libro’ . organizado por el Ayuntamiento de El Paso. La Palma

Un vino para un libro

“Mi libro de poemas”, explicó Elsa López en el encuentro Un vino para un libro, “describe un viaje que me regaló mi marido al Círculo Polar Ártico porque”, añade, “como todas las personas de tierras cálidas yo soñaba con conocer paisajes de nieve”. Por eso, y gracias a que como buena escritora siempre lleva consigo una libreta, comenzó a escribir sus emociones, anotando el lugar, el día y la hora que lo hacía mientras se desplazaba por el otro lado del mundo, en pleno febrero, a cuarenta grados bajo cero. Tal vez por la temperatura, o tal vez porque estar lejos de casa y de lo que uno conoce permiten ver, o vernos, con más claridad, los versos de Viaje a la nada dejan sin aliento, y en silencio, a quien escucha a un corazón que late con tanta transparencia:

Sobre la blanca sábana

el cuerpo desnudo de una mujer.

El cuerpo triste de una mujer

sobre las sábanas blancas

16 de febrero 3.30 de la madrugada

Elsa López. Viaje a la nada. Ediciones Hiperión

Al pasar por delante del espejo

se vio de perfil, caídos los pechos, 

la barriga hinchada, la cara

enrojecida, enrojecidas la frente

y las mejillas, los ojos enrojecidos

más aún que la frente y la barbilla .

Y se odió a sí misma. O no.

No lo supo muy bien.

Elsa López. Viaje a la nada. Ediciones Hiperión

Poemario de Elsa López 'Viaje a la nada', que se pudo adquirir durante 'Un vino para un libro' gracias a la Librería Bambi, ubicada en El Paso.

Poemario de Elsa López ‘Viaje a la nada’, que se pudo adquirir durante ‘Un vino para un libro’ gracias a la Librería Bambi, ubicada en El Paso.

Por estos poemas, “mis favoritos del libro, y no sé por qué”, según desveló al leerlos, le preguntaron los asistentes. Había interés por conocer el motivo de que esa mujer de la que escribe se odiara al mirarse al espejo, en vez de valorarse, de celebrar lo vivido. Elsa López agradeció la pregunta y explicó que “las exigencias de esta sociedad en la que vivimos tal vez no permiten ver eso al observar nuestro reflejo, porque solo es el exterior lo que se valora y acabamos por creer que es lo único que existe”. Y, sin embargo, esta conversación íntima, entre la poetisa y el público asistente al encuentro Un vino para un libro, y entre ella y Bodegas Tamanca, con Alexis Simón Rodríguez, se desenvolvió justamente al otro lado del espejo, un espacio en el que habitan la poesía, la verdad y, como comprobamos en esta ocasión, también el vino Tamanca Blanco Selección. Porque ambos calzaron a la perfección siendo artes en apariencia tan diferentes, como si de un guante se tratara, con el beneplácito de los asistentes, que recordaron y confirmaron la sentencia de la artista sobre que el vino, y lo que se reúne en torno a él, es cultura. “Yo confieso que no bebo”, intervino una asistente, “pero vivo al lado de Bodegas Tamanca y lo que más recuerdo siempre son esas reuniones en las que la familia citaba a todos los vecinos y conocidos, cómo disfrutábamos de la compañía mutua y cómo se alargaban hasta la mañana sin que nadie quisiera marcharse”. Tal vez por eso, la nota de cata y las reflexiones que nos regalaron sobre Viaje a la nada fueron consideradas por todos como poesía, también por Elsa López, que citó a Gustavo Adolfo Bécquer para explicarlo: “Porque poesía es esta madre que entre el público tiene en brazos a su bebé. Lo que ella está haciendo es poesía, porque poesía eres tú, somos todos”.

'Un vino para un libro' . organizado por el Ayuntamiento de El Paso. La Palma

‘Un vino para un libro’ . organizado por el Ayuntamiento de El Paso. La Palma

Reflexiones acerca de Viaje a la nada, de Bodegas Tamanca

Para Elsa López y para Un vino para un libro. Al leerlas se comprende cuánta poesía hay en el vino, y en todo lo que se mueve en torno a él:

Viaje a muchos lugares, viaje a la nada. Escenarios, para el lector, lejanos…fríos, esteparios, desérticos y nevados. Pero siempre hay un mar que lo apacigua todo: lo impasible, lo perturbador, la soledad, lo sólidamente níveo e inmaculado. 

¿Cómo acercar un perturbador, en nuestro paladar, vino blanco a este poemario de Elsa López Viaje a la nada? No es sencillo, tampoco dificultoso. 

Nuestra imaginación puede navegar en un barco sobre rocas de lava volcánica o volar en un aeroplano por paisajes boscosos de tupida laurisilva. El vino se acerca a un intercambio, a una fusión con la palabra, con la emoción y el sentir. Somos nosotros los únicos responsables de este desleimiento entre dos artes efímeros, el de la palabra escrita y el de la pócima embriagadora, ambos alquimistas de sueños, de fulgor retiniano, de viajes a infinitos destinos, de viajes a la nada.

Las cicatrices de nuestra isla, sus agrestes cordilleras y picos, sus barrancos, sus coladas de lava, sus malpaíses, sus morros, sus arenales, son nuestros paisajes helados de calor, de fuego y de ímpetu atmosférico. Son nuestros rasos, nuestro terruño, de apariencia estéril del que brotan esquejes verdes tiernos de las arrugas de la vid, de las viñas. La rugosidad de los troncos nos muestra el devenir de su ardua vida y del esfuerzo continuo para extraer del suelo la otra vida que dará un metamórfico y embriagador fruto. 

Blanca, gris, y silenciosa. Negra, gris, y silenciosa. Es el silencio el sol que madura los frutos del alma. Es el silencio el grito más fuerte; si lo pronunciamos, desaparece. 

En ese ruidoso silencio, en soledad, crecen las vides, en la más indeleble nada. La nada lo es todo, y llega a todo. En este particular viaje por dos mundos, el de la poesía y el del vino, encontramos tantos paralelismos entre ellos como hechos tenemos en nuestro sueño cotidiano. 

El frío nos hace abrigar, refugiarnos. Es el mismo frío con el que nos aliviamos o incluso disfrutamos; son las antítesis de la vida, los argumentos que nos hacen sentir y estar vivos. Frío abismo, frío hielo, fría nieve, frío vino blanco, frío frescor de una cueva en un caluroso día de estío. 

Dice Ovidio en su ‘Ars Amandi’: “El vino predispone al amor, ahuyenta la tristeza, disipándola con continuas libaciones. Entonces estallan las risas, el pobre se cree rico, las inquietudes desaparecen de la antes arrugada frente, el corazón se ensancha y la sinceridad, hoy día tan rara, resplandece sin artificio alguno”. 

El frío se vuelve calor en nuestras almas, y el calor en depresivo hielo: el silencio que llevamos dentro. todo se transforma, existe la mutación de lo aparente: donde existe un todo, aparece la nada; se nos muestra la nada y brota siempre un indescifrable sueño, una quimera en la que navegamos y volamos sin razón, como iluminados por una diáfana copa de vino Tamanca Blanco Selección

La poetisa Elsa López con el vino Tamanca Blanco Selección, maridado para la lectura de sus poemas por Bodegas Tamanca.

La poetisa Elsa López con el vino Tamanca Blanco Selección, maridado para la lectura de sus poemas por Bodegas Tamanca.

Y fue este vino el que acompañó la velada, y el que luego, a la salida, se disfrutó entre los asistentes al encuentro Un vino para un libro, organizado por el Ayuntamiento de El Paso, con la colaboración de Bodegas Tamanca, de esta que les escribe y la participación de la Librería Bambi. Pero, ¿por qué este vino? Ambos, en el encuentro previo que tuvo lugar en Bodegas Tamanca, estuvieron de acuerdo desde el primer momento. Elsa López le pidió un blanco, “no sé por qué, porque yo no sé de vinos, confieso que soy bebedora social, que me gusta solo cuando me une a otras personas para celebrar”, destacó al recordarlo. Y Alexis Simón Rodríguez se mostró sorprendido porque “le gustó el primero que le llevé nada más probarlo, y eso es muy emocionante al tratarse de una artista como ella. Me sentí muy orgulloso”.

Así es que, y aunque el gusto es algo muy difícil de definir, Bodegas Tamanca preparó también una nota de cata sobre el vino Tamanca Blanco Selección para el maridaje con Viaje a la nada, de Elsa López, (Ediciones Hiperión). También fue leído en el encuentro, leído y catado en un momento en el que todos disfrutamos de esa magia que brota al descorchar una botella y un experto, apasionado por el proceso, nos explica cómo hay que beberlo.

Nota de cata

En el vino aparecen palabras relacionadas con las uvas y el vino: cesta de mimbre, hombros (de los racimos, de la botella, de los viticultores); sol, luz, corte de las mandíbulas; nube de hielo transparente; mar…

El vino se elabora con uvas blancas del oeste de la isla de La Palma: albillo de Garafía, bujariego de Fuencaliente, malvasía de Las Manchas y sabro de Todoque. Es amarillo pálido brillante con reflejos verdes. 

En nariz tiene toques de hierbas aromáticas (hinojo, caña limón…) y de frutas de hueso y tropicales. 

Con buena acidez, la sensación en boca es de frescura. Es denso, glicérico y esponjoso que nos envuelve. Muy agradable cuando se consume muy frío, dándonos la sensación de que nos corta las mandíbulas. 

Es un vino fácil de maridar con queso fresco, pescado y mariscos, arroces, incluso con carnes blancas y, por supuesto, con el poemario ‘Viaje a la nada’ , de Elsa López.

Bodegas Tamanca. 21 de julio de 2016

Rincón de 'Un vino para un libro' preparado por el Ayuntamiento de El Paso con ocasión del maridaje.

Rincón de ‘Un vino para un libro’ preparado por el Ayuntamiento de El Paso con ocasión del maridaje.

¿Qué tal este maridaje? En mi caso, puedo decir que comprendí desde un primer momento la intención de unir opuestos en apariencia con la que nace Un vino para un libro, sobre todo en el caso de esta poetisa a la que admiro y respeto, como es Elsa López, porque ella siempre habla con la verdad, y porque, como bien dice Bodegas Tamanca en sus reflexiones sobre su poemario Viaje a la nada y el vino, con ellos “la sinceridad, hoy día tan rara, resplandece sin artificio alguno”.

Elsa López

Conocí a Elsa López cuando trabajaba como periodista en Gran Canaria y Tenerife, ese conocer que da la profesión , desde la distancia y la curiosidad para informar, no desde el corazón inquieto que sueña. En aquella ocasión tuve que escribir sobre dos conferencias que dio, una en la que abordaba el tema de escribir desde una isla y, la otra, sobre ser mujer y escritora. Sus palabras, llenas de esa verdad que nadie quiere escuchar pero todos anhelamos compartir, me atravesaron. Ella es así, no deja indiferente, como a mí  me gustan las personas. Hace un año la entrevisté para una publicación con la que colaboro desde La Palma y, esta vez, decidí acercarme a ella con otra actitud, menos objetiva, más emocional, más humana, más animal, como me terminó reconociendo ella que era en esta etapa de su vida. Comprendí bien estas palabras suyas, como todas las que dice en realidad, porque escucharla nos sintoniza con el mundo que nos rodea, a la vez que nos reafirma con nuestro ser individual.¿Quién no se vuelve cada vez más animal cuando vive la vida? Creo que ella nos enseña a aceptarlo con su presencia, y yo se lo agradezco. Igual que le agradezco el apoyo que siempre ha dado a la literatura, a personas como yo, que me acerqué a su puerta con mi novela en la mano y, aún con sus dudas porque no había leído nada de mí, me aceptó y me ha acompañado como solo ella sabe hacerlo: con la verdad. También le agradezco que estuviera con nosotros, no solo en esta Casa de la Cultura inaugurando  Un vino para un libro (muchas gracias también al Ayuntamiento de El Paso, a Bodegas Tamanca y a la librería Bambi, a todos los que nos acompañan participan con nosotros en esta aventura) sino que le agradezco también que esté en La Palma, viviendo, regalándonos su presencia y su arte.

Cartel del encuentro 'Un vino para un libro', organizado por el Ayuntamiento de El Paso

Cartel del encuentro ‘Un vino para un libro’, organizado por el Ayuntamiento de El Paso

Porque ella vive en La Palma, pero nació en Santa Isabel de Fernando de Poó, Guinea Ecuatorial, pero ha escogido nuestra isla para vivir, aunque sigue viajando allá donde la curiosidad, las amistades, la familia, los amigos, el arte, la lleven. Porque Elsa López también es antropóloga, licenciada en Filosofía y ha recibido premios como el Premio Internacional Ciudad de Melilla, el Premio de Poesía Rosa de Damasco o el Premio de Poesía José Hierro. Además, es presidenta del jurado del Premio Internacional de Poesía Santa Cruz de La Palma, ha sido profesora de Literatura Española en Suiza, directora de la Fundación Antonio Gala….la lista es interminable, como la de todas las personas que viven y se atreven pero es que este 2016 ha recibido la Medalla de Oro de Canarias, que concede el Gobierno de nuestra comunidad autónoma, y que, según ella ha afirmado al recibirla, “se la han dado las gentes de Canarias”. Tiene razón, nosotros se la hemos dado, porque la admiramos y, lo que es más importante, la queremos mucho.  Como novelista y como poetisa, ha inaugurado con nosotros en Un vino para un libro; compartiendo la lectura de sus poemas del libro Viaje a la nada (Ediciones Hiperión) con el maridaje de sus versos que ha realizado especialmente para la ocasión Bodegas Tamanca, con el vino  Tamanca Blanco Selección. Creo que ella estará de acuerdo conmigo en que es una manera, como poco, original de presentar su libro en La Palma, para que, junto con este vino, nos caliente el corazón a todos con ese viaje al corazón del Círculo Polar Ártico del que ella escribe y que nos conduce a un viaje sin igual por ese universo contradictorio que define al ser humano.

 “Escribo en la cubierta. Las manos

y la pluma completamente heladas.

El cerebro no es capaz de colaborar

En la comprensión de tanta belleza” 

Elsa López. Viaje a la nada. Ediciones Hiperión

 

 

rafting

Escribir experiencias que emocionen: ¿Por qué?

¿Por qué nos gusta escribir y leer historias y experiencias? La respuesta no es sencilla pero se podría decir que porque nos indica el camino, y no el camino sino que hay un camino. Muchas personas comparten sus experiencias en las redes sociales, muchas empresas e instituciones lo hacen también como una manera de identificar los valores que promueven con sus productos, y lo que ahora está tan de moda, su marca, con emociones de carne y hueso que puedan generar la empatía. Con ello, lo que se pretende no es otra cosa que lo que pretendemos todos al relacionarnos; no se nos puede olvidar nunca que la principal característica del ser humano es que es social. Nadie puede vivir solo en la montaña de forma autosuficiciente, por lo menos no si quiere disfrutar de algunas de las ventajas que te da la vida en común. Hasta aquí no hay ningún problema, y no debería haberlo, tan solo pegas, tal vez producto del exceso de información y de la falta de sinceridad, de verdad propia, en lo que se cuenta.

Y es que muchas veces la percepción que tenemos de nosotros mismos, e incluso la que los demás tienen de nosotros, o queremos que tengan, nos lleva a hablar, comportarnos o escribir de manera poco auténtica. Y esto sucede tanto en todas las realidades, incluida la virtual, como en todas en las personas o entidades, así como en el ámbito público como en el privado. ¿Cómo solucionar esto? En mi opinión cada uno de nosotros posee una brújula interior, que tal vez indique lo correcto o lo incorrecto de forma cuestionable para unos u otros, pero seguro que sí nos indica lo que nos gusta y lo que no, lo que nos llega y lo que no, lo que queremos ser y lo que no. Sin embargo, ser influenciado es inevitable, y menos mal, pero, ¿cuál es la mejor para nosotros? Y, sobre todo: ¿Cómo hablar de nosotros, o de nuestro trabajo, siendo auténticos, en un lugar que es común? En este caso, puedo hablar de internet y las redes sociales a nivel personal y profesional, ya que una buena historia, una buena experiencia, si se logra escribir con la verdad del corazón, funciona. Pero no funciona cuando queremos llegar a los demás con ella, funciona cuando es auténtica, cuando cerramos los ojos y saltamos para contar lo que somos; desde la realidad de lo que podemos ser y con la sinceridad de lo que ofrecemos porque lo hacemos bien o regular, pero haremos todo lo que esté a nuestro alcance para ser mejores. Lo que sucede luego es como fuera de internet. Aunque las estadísticas y las opiniones propias sirven para analizar el camino, en realidad puede pasar cualquier cosa. ¿No es maravilloso?

Escribir sobre las experiencias de otros

Hace poco vi una foto de Meryl Streep en el metro de New York. Desde un primer vistazo se apreciaba que era de hace unos cuantos años ya, bastantes. Tras esa primera ojeada que te hace abrir la foto y leer el texto que la acompaña (porque es Meryl Streep, sobre todo) en la retina ya se me quedó grabada una especie de fondo de tristeza que llevaba a cuestas la actriz a pesar de su sonrisa. Luego, la información que acompañaba a la publicación te quebraba por dentro para recomponerte al instante (porque es Meryl Streep, claro). Contaban que le sacaron la instantánea justo cuando regresaba del casting de King Kong, en el que la rechazaron porque, por lo visto era demasiado fea para ser la protagonista.

Meryl Streep

También fui testigo de cómo un vídeo de ‎Kate Winslet al recibir un premio se compartía una y otra vez, haciéndose viral, en el que ella dedicaba aquel galardón a un profesor de interpretación que le había dicho que se conformara con personajes secundarios porque, según sus palabras allí en vivo y en directo al recogerlo, “era demasiado gorda”.

¿Qué tienen el común estos dos testimonios? Es obvio, ¿verdad? Ambas actrices lo consiguieron pese al fracaso y no solo su experiencia es inspiradora sino la forma en la que se cuenta. La imagen de Meryl Streep , su sonrisa, y el “era demasiado fea” del texto forman una comunión perfecta para comunicar al cerebro y al corazón a través de los ojos. Con el vídeo de Kate Winslet sucede algo parecido. La esencia de la escritura al compartirlo, y por raro que parezca, no es “que era ·demasiado gorda para ser protagonista”, sino que le dedicaba el premio a todas las jóvenes que sufren esta situación, e indirectamente a su profesor de interpretación que no creyó en ella. Ambos contenidos provocan empatía porque, ¿quién no ha sido rechazada en algún trabajo, grupo, comunidad, casting? La emoción, y la sonrisa triste cuando un amigo trata de animarte sacándote una foto es similar, ¿o no?. Igualmente, ¿cuántas veces nos ha dicho un profesor, conocido e, incluso, ser querido cercano, que no podremos lograrlo? Así es que la rabia de Kate provoca esa corriente de aire que nos hace levantarnos y luchar inmediatamente después de ver su vídeo, y de compartirlo como revancha en las redes sociales, claro. Lo que estamos diciendo es que, como ellas, no vamos a rendirnos. Las emociones de sus experiencias y el cómo hablaron de ellas provocará más experiencias, y emociones.

Escribir sobre las experiencias de los nuestros

Las biografías, ya sean literarias o audiovisuales, son uno de mis géneros favoritos. No me había planteado por qué hasta hace unos años, cuando leí la de Pablo Neruda, Confieso que que vivido mientras luchaba por terminar de escribir mi novela histórica Lolita Pasión. Me encontraba sola, en un camino desconocido, sin nadie a quién consultarle que viviera mi misma experiencia, o que tan siquiera estuviera en un camino literario similar. Sin embargo, cuando leí sus palabras, su vida, cómo había tomado sus decisiones y cómo había sido coherente hasta el final… Aquel libro, aún hoy, me estimula como nadie puede imaginarse, hasta el punto de que quiero que su título sea mi epitafio. Pablo Neruda fue un muchacho tímido, que se crió en un pueblo pequeño, que amaba la vida sencilla y que adoraba jugar como hacen los niños, hasta su muerte con casi 70 años. De su vida aprendí que se puede ser feliz estando triste, que un escritor no se hace pero que un poema  sí nace, se da a luz, se sufre y se disfruta con la misma intensidad que debe vivirse la vida. Todo esto no es fácil pero, ¿quién puede confesar que ha vivido? Mi pregunta siempre es cuál es la mejor decisión para vivir la vida cuando me encuentro en una encrucijada. No la que pueda o deba, sino la que me hará vivir; con lo bueno y lo  malo. Eso aprendí leyendo la biografía de Pablo Neruda que él mismo escribió. Creo que esa es la razón de que en las redes sociales tengan tanto éxito las imágenes de autores con frases célebres, al igual que las películas biográficas de Bill Gates o Napoleón o las series de televisión o webseries de internet de personajes famosos. Algunas veces uno cree que está solo, pero luego comprende que sus emociones y sus experiencias también las vivieron otros, y si estos otros consiguieron lo que nosotros anhelamos, ¿por qué uno no va a lograrlo? Así que lo intenta, o comienza a soñarlo.

Pablo Neruda

Veo de esta forma la mejor manera de comunicar en las redes sociales las experiencias de las entidades, instituciones o eventos, también a través de los blogs de las webs corporativas. Conocer a los que forman parte del equipo a través de contar realmente quienes son, lo que sienten, sus éxitos y sus fracasos, haciendo protagonistas a los que trabajan en estos lugares, así como a quienes acuden a ellos para buscar lo que necesitan. Creo que esta es la mejor manera de que las personas que no tienen a quién consultar confíen, o que se encuentren en un determinado camino en el que lo que se ofrece desde estos negocios les es necesario, confíen es contarles la verdad; no solo de sus productos sino también de sí mismos y de quienes acuden a ellos para resolver sus problemas del día a día gracias a sus servicios. Existen los gabinetes de prensa para informar de lo que se hace, y existe un blog para contar al escribir lo que se hace. La diferencia en la forma de hacerlo es abismal y deberíamos tener tanto uno como otro en cuenta si queremos tener presencia en internet y fuera del mundo digital.

Escribir sobre las experiencias en sí y su solución

También buscamos soluciones a nuestros problemas, inquietudes o desconocimiento de materias de formación cuando acudimos a las redes sociales. De ahí la importancia de ofrecer soluciones, herramientas, recursos, experiencia al fin. En mi caso, y por mi formación de periodista, reconozco que me cuesta seguir los consejos de aquellas personas o sitios que carecen de reconocimiento de entidades o instituciones oficiales. Cuando escribo, por ejemplo, y tengo una duda ortográfica voy a la RAE, así como los eventos históricos los consulto en bibliotecas universitarias, por ejemplo. También es verdad que me ayuda mucho leer las experiencias de otros escritores, las soluciones que dan a sus inquietudes creativas y cómo han hecho para llegar aquí o allí. En este caso me gustan todas las historias, porque no quiero buscar una fórmula matemática, solo quiero sentirme parte de algo, me gusta pensar que no estamos solos en el camino. Me sucede lo mismo con mis compañeros de cine o del mundo de la comunicación. Me interesan todas sus experiencias, al igual que su forma de resolverlas, sus recomendaciones y sus usos; aunque luego yo elija mi propia manera de crear me motiva mucho que haya otras personas luchando por lo que aman hacer en esta vida.

Escribir con las experiencias de la historia

Escuché a un amigo quejarse de la falta de la originalidad en las redes sociales porque todos compartian pensamientos ajenos de figuras famosas, porque no ofrecían su propia opinión o porque no la tenían. Luego leí un comentario en una red social que me hizo mucha gracia. Alguien decía con humor que daba más los buenos días en internet que en la oficina. Es duro romper el hielo, terminé pensando, porque, ¿quién da la propia opinión sin conocer bien a los que tiene al lado? Es mejor comenzar por dar los buenos días. No es lo que yo suelo hacer pero comprendo que en este sentido no hay tanta diferencia entre nuestro día a día y el mundo virtual. Las citas y frases célebres ayudan también a eso, a comunicarnos de forma periódica, entre que decidimos lo que contamos o participamos. Me gusta pensar que las redes sociales son como la plaza o el parque, es un lugar común en el que enterarse de lo que sucede, pero no es obligatorio hablar, o por lo menos cada uno lo hará a la manera en la que lo hace en estos lugares no virtuales. Sé que internet no comenzó así, pero sí está evolucionando hacia un lugar con un tipo de comunicación cada vez más individualizada, y en mi opinión, socialmente aceptable. De otra forma no se leería tanto el añadido de “envíame un mensaje privado y lo hablamos” al escribir conversaciones, por ejemplo, como se haría en una cafetería al perdirle el teléfono a alguien para quedar, a solas y fuera de la mirada atenta de otros.

El fenómeno que provoca la era digital está vivo y es bueno ser conscientes de ello, de sus múltiples variables y consecuencias. Las corrientes son variadas, pero yo estoy a favor de comprender que está sucediendo algo, de participar y de aprender; porque por sencillo o complicado que sea, ya forma parte de nuestras vidas. Pero también conviene recordar que se puede elegir cómo estar y cómo expresarnos tanto en las redes sociales como fuera de ellas.

Caminando en la oscuridad

Existe la tendencia en las redes sociales y profesionales en los últimos tiempos de aprovechar las experiencias individuales para expresar lo que se siente, lo que nos sucede, lo que hacemos y lo que hemos vivido. El cómo y el por qué es fundamental. Las reacciones también, porque cuando uno habla en primera persona debe estar preparado para responder en primera persona también. Estas son algunas fórmulas que funcionan, y no desde un punto de vista práctico solamente, sino que funcionan porque, al ser personas que vivimos en sociedad, se suele cumplir ese dicho de: “Si él puede, ¿por qué yo no? Y esto sucede para bien y para mal, generando la admiración y la envidia según sea el carácter de cada una de las personas que leen, o ven, lo que se cuenta. Pero sucede así siempre, ¿verdad? Nos sucede a todos. Por eso funciona el: “Yo también puedo”. En el modo positivo porque la experiencia nos reta, nos refuerza, nos inspira; y en el modo negativo porque no podemos dejar de pensar en ello y crece en nuestro interior la necesidad de saber más, de comprender por qué algunos sí y uno no. A mí me gusta ser positiva, o trato de serlo, lo he aprendido al dedicarme escribir, y creo que este modo negativo también es un camino, porque, de algún modo, dentro de nosotros queremos hacer algo al respecto y en algún momento reuniremos las fuerzas para hacerlo. Si compartir experiencias ayuda, ¿por qué no hacerlo?