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Apps para escribir en el móvil como en el PC

Si te sientes tan bien cuando aprendes es porque el cerebro también segrega endorfinas, porque se abre un mundo nuevo, lleno de posibilidades, al descubrir lo que puedes hacer con lo aprendido. Pero, ¿quien lo diría cuando estabas con el móvil en la mano y tus dedos eran demasiado gordos para las teclas, y no había manual de instrucciones o resulta que aquello estaba en inglés? Tal vez no sea fácil, nada fácil, aprender a escribir con apps para crear contenidos en el móvil igual que lo hacemos en el ordenador de mesa, pero vaya si te da beneficios.

Mujer y estrellas

La comunicación móvil

Ahora podemos trabajar desde la sala de espera del médico y enviar una factura firmada en PDF, escribir un capítulo del próximo libro en la playa sin más equipaje que la imaginación en Word y actualizar nuestro estado en las redes sociales adjuntando una foto en la que celebremos la vida desde el patio de casa, bajo ese árbol del que casi se respira la sombra en un día de calor. La foto está editada, claro, y no con cualquier programa, sino con el mismo Photoshop, pero la aplicación de Photoshop Express que tengo descargada en mi teléfono móvil. La aplicación de PDF también me la he descargado, y la de Word es tan maravillosa que a veces lloro de emoción cuando voy por la carretera de La Cumbre en La Palma y me llega un wasup para que envíe a última hora una nota de prensa. Entonces no tengo que esperar a llegar a casa, solo respiro, miro el paisaje que avanza por la ventanilla del vehículo, abro el teléfono,  pienso cuál es la noticia y la escribo en una de las apps. Antes de llegar a casa ya la he enviado. Sé que estoy hablando de trabajo, pero adoro escribir, y que la tecnología sea una aliada me hace muy feliz.
Emoticonos felices
Porque ahora vivimos informándonos, comunicándonos y conociéndonos a través de las redes sociales, y con el móvil como principal herramienta para consultarlas. Esto es así hasta tal punto que en este año 2017 el presidente de EEUU manifiesta sus opiniones por Twitter, incluso las de política exterior. En mi opinión de periodista es una revolución de la comunicación con todas las letras. De hecho, en España ya existe una ley para reglamentar el uso de los medios de comunicación de fotografías compartidas en los perfiles sociales no sólo de forma privada, sino también con una configuración pública por parte de particulares. Y las leyes suelen ser necesarias para regular comportamientos que ya están instaurados, no en vano surgen después de estos como necesidad tras su uso generalizado.

Aprendiendo marketing líquido

Así es que la mayoría nos esforzamos en aprender a utilizar las redes sociales, incluso aprendemos marketing a nivel particular para tener más seguidores y más me gusta en lo que compartimos. Es inevitable, dicen los sociólogos, ya que el ser humano, al parecer, necesita sentir que forma parte de la sociedad, y la sociedad se expresa también ahora mismo través de las redes sociales, a una velocidad de vértigo. En lo que los sociólogos denominan realidad líquida, cambiante, ante el aluvión de información que se genera y que tratamos de digerir.
 Mujer y estrellas
Estando las cosas así, hemos terminado por trabajar por el móvil las más de las veces también, utilizando las redes sociales de forma personal y profesional. Por eso muchas veces entre todos tenemos una especie de pacto silencioso, el mismo, creo, que se realiza en las plazas y en las cafeterías, en los descansos del trabajo y en los salidas relajantes de fin de semana con amigos. A veces nos divertimos y a veces compartimos, a veces nos desahogamos y a veces contamos lo que hacemos, o lo que queremos.

Creando contenidos en el móvil

Esto es crear contenidos, personales y profesionales, y para ello tenemos los propios espacios de texto de las redes sociales, que podemos acompañar de fotografías, vídeos o enlaces páginas webs que nos resulten curiosos o interesantes.
En mi caso, y como hija del PC o ordenador de mesa y portátil, he recibido con gran alegría las aplicaciones que trasladan al móvil las ventajas que estos productos ofrecían en la pantalla y el teclado. Es cierto que han tardado un poco en hacerlas operativas al cien por cien en el teléfono tal y como lo eran en el ordenador, por lo menos con la eficacia que tienen a nivel laboral, sobre todo si estamos hablando de trabajar.
Nubes
No nos engañemos, muchos profesionales nos pasamos ahora más tiempo solucionando problemas laborales por el móvil mientras estamos en la calle que con el ordenador en casa.

El mundo para escribir y compartir

El clásico Word, PDF, Photoshop, y hasta el editor de vídeo de YouTube están ahora en el móvil. Maravillosa noticia porque si unimos la nube,  el Dropbox y Wetransfer, crear documentos y contenidos laborales y personales abre un mundo de posibilidades, un mundo que, día a día, nos estamos contando en las redes sociales mientras nos las actualizan periódicamente y tenemos que volver a aprender a utilizarlas en vivo y en directo.
Día del Libro en Breña Baja

Enseñar a escribir, a leer, a vivir: Día del libro 2017

Un premio Nobel de Literatura no podía estar equivocado. Escribir es mi manera de vivir. Esta frase se la escuché a Mario Vargas Llosa en una entrevista y me dejó marcada porque en aquel momento comprendí lo que daba sentido a todo lo que hacía. Escribir era lo que me había sacado de la oscuridad, me había quitado la desgana y la tristeza y me había dado alas para reír, descubrir y arriesgarme. Así fue como elegí el camino del arte para mi vida, de modo que escribir era vivir, y daba igual lo que dijeran los demás. Ahora que sigo practicando la escritura como terapia para la vida, comprendo más aquellas palabras. El ejercicio de reflexión necesario para volcar aquello que nos sucede en la vida con la escritura requiere tiempo, y aunque ese tiempo se lo quita uno a los seres que ama y que lo aman, a los escritores nos ofrece un mundo de posibilidades al que no tendríamos acceso si no la hubiéramos escogido como compañera de viaje, y como medio de expresión de aquello que nos sucede. Luego nos une a ellos, a todos, y volvemos a necesitar escribir para aprender a vivir de nuevo.

En los últimos meses algunos de mis amigos y amigas me han comentado en tono cariñoso que “tengo muchas tablas” en eso de hablar en público. Les sonrío con cariño también porque sé que me están apoyando, como siempre, y que si no fuera por ellos, jamás me atrevería a hablar en público. Me conocen y saben que jamás hubiera podido hablar sola sobre un escenario como hice en el CEO de Tijarafe para inaugurar la Semana del Libro, en esta ocasión dedicada a los cuentos; o compartir con jóvenes la melancolía de admirar e imaginar una historia para las fotos antiguas en el Taller de Microrrelato Histórico de la XIII Feria Juvenil y Cultural de El Paso; organizar un Taller de Marcapáginas, con lectura incluida sobre el escenario del Taller Infantil de Fomento de Lectura para Toda la Familia, en Breña Baja; o sentarme con otras dos escritoras a hablar de proceso creativo en la Jornada Qué se cuente, de Santa Cruz de La Palma. Son cuatro actividades cuyo éxito residía en alzar mi voz, algo que les debo a mis amigos y amigas, a mi familia y a todas esas personas que con su apoyo me han devuelto las ganas de vivir, como lo ha hecho la escritura. Desde aquí mi más profundo agradecimiento, porque escuchar cómo me animan a plasmar mis emociones por escrito cuando suceden situaciones difíciles de digerir para todos es el mejor regalo que me han hecho jamás. Para eso escribe uno, para compartir, siempre, aunque no pueda decirlo en voz alta.

¿Cómo se cuenta un cuento? Con los alumnos del CEO Tijarafe

Mi semana del Día del Libro comenzó de forma muy especial, porque por primera vez en mi vida me senté sola sobre un escenario para ofrecer una charla inaugural y orientar a los jóvenes en la tarea maravillosa y desconcertante de escribir un cuento. ¿Cómo hablar de magia a los estudiantes? ¿Cómo destriparla? ¿Cómo enseñarla sin que tiemble la voz y sin más apoyo que sus ojos hambrientos de sueños? Pues justo con eso, porque los sueños son la base de la escritura, y todo aquel que no sueña muere un poco cada día. Fue en el Ceo de Tijarafe, donde me recibieron con todo el calor del hogar para participar en la Semana Cultural Página XIII Cuéntame un cuento .

Semana Cultural en el CEO de Tijarafe

Y temblaba, vaya que sí. Pero ellos enseguida me tranquilizaron, porque participaron desde el primer momento en todas mis propuestas para inventar, jugar, reír e ir más allá con la no lógica de la escritura. Y es que la primera regla para escribir un cuento es dejar de llamar a las cosas por su nombre, ahí reside el secreto de la fantasía. Luego se deja crecer la propuesta, por extraña que parezca, con el calor del atrevimiento y el abono de la risa.  Compartir con ellos este viaje me llenó de energía. Y creo que al terminar comprendimos cómo los libros son parte de la historia de nuestras vidas.

Además, tuve ayuda en el corazón con Lolita Pasión  y con parte de la exposición de Travesías. Cuentos para soñadores

Luego fui a disfrutar la exposición de cuentos de la Casa del Maestro, que es una ilustración en sí misma. La han preparado el CEO de Tijarafe y el profesor Antonio Martinez con tanto cariño que emociona. Me pareció muy estimulante para los jóvenes que en ella los dibujos de los alumnos estuvieran integrados con las ilustraciones de profesionales de los cuentos infantiles. Al salir tenía muchas ganas de ponerme a colorear.

Breña Baja y la magia de Gloria Fuertes

Así es como la esperanza y Gloria Fuertes me llevaron a Breña Baja para celebrar el Día del Libro. Con ellas estuvimos en la Asociación Cultural municipal, porque gracias a los cuentos todo es posible. Así comenzó esta historia, con la posibilidad y la diversión del Taller de Marcapáginas; una narración que sazonamos con frases del corazón para corazones inquietos.

Taller de Marcapáginas en Breña Baja

Muchas gracias a Cochi Jaén por esta foto durante el Taller de Marcapáginas, en la celebración del Día del Libro en Breña Baja.

Porque en este municipio palmero participo en el Taller Infantil de Fomento de la Lectura para Toda la Familia, donde preparamos un poema dedicado a Gloria Fuertes; que escribimos juntos y que leímos juntos también sobre el escenario sin miedo a nada, o con miedo a todo pero con las manos sujetas bien fuerte para atrevernos. Los niños y las niñas alzaron la voz ante todo el auditorio convirtiéndose en un ejemplo de fortaleza y dulzura. ¡Los niños y niñas leyendo en el escenario con el apoyo de sus familias son magia pura! Tener la posibilidad de compartir con ellos el amor y la ternura con la que se enseña la lectura me llena de entusiasmo porque cuando leen todos sonreímos; cuando ellos paran para comprender mejor lo que van a decir todos respiramos… y cuando de pronto se dan cuenta de que hay un libro ahí, sobre la mesa y lo abren solos, algo se mueve en el corazón y parece uno más vivo. ¿Por qué será que hay tanta vida en los libros? Nosotros escribimos cuentos con los niños y las niñas en este taller, más bien los escriben ellos y tomamos nota. Esta es una actividad que recomiendo como una píldora para la salud diaria, porque cada vez que decimos: “eso no tiene lógica”, pero lo escribimos, damos vitaminas a nuestras almas. Y es que el arte no salva vidas, salva almas. Ese es un regalo que siempre les haremos a los pequeños y las pequeñas, y que ellos nos hacen a nosotros, compartiendo entre todos eso que se llama fantasía. Por esta razón estoy más que agradecida al Ayuntamiento de Breña Baja, que organiza una actividad que trae y traerá mucha felicidad.

 

Día del Libro en Breña Baja

¿Qué se cuece? En Santa Cruz de La Palma

La mejor receta para una amante de los libros es el amor. El Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma nos animó a remover nuestras entrañas de escritoras a ese fuego lento en las Jornadas Qué se cuece dedicadas a los cuentos para conmemorar el Día del Libro. Allí estuve con las escritoras Belén Lorenzo Francisco y Ana Vidal, sacándome de las entrañas y sonsacándoles a ellas cómo es eso y qué es eso de escribir. Conoce el proceso creativo de otras autoras es, como poco, refrescante, y mucho más volver a leerlas después de eso. Sus palabras desde entonces están más llenas, más vivas. Y es que compartir el proceso de creación de una obra artística es muy difícil, es casi un secreto. En este caso fue un verdadero placer porque somos muchos los que amamos la palabra, los libros, la posibilidad de vivir en otros mundos mientras disimulamos estar en este; y a veces hasta estamos.

Programa Festival de Cuentos de Santa Cruz de La Palma

Así estuvimos, de tertulia, acompañados de un público tierno y animado en la Sala de la Recova de Santa Cruz de La Palma, en un entorno delicadamente preparado para cocinar, como si ese acto de amor que rodea a la preparación de comida para aquellos a quien amamos estuviera a la vez en cada ingrediente, en cada caldero, en cada página. Tal vez por eso nos regalaron con qué cocer las palabras, porque estábamos en casa.

Mesa del Encuentro de Escritoras de Santa Cuz de La Palma

Muchísimas gracias por darnos tanto calor, tanta confianza y tanta libertad como para alzar la voz y cocinar palabras que hasta ahora solo susurrábamos en las páginas. ¡Hay que ver todo lo que se cuece en buena compañía y con buenos ingredientes!  Además, Ana Vidal dedicó parte de su sección ‘Voces de Escritura’ del programa ‘Soles en el Ocaso’ a este encuentro con la lectura de algunos de nuestros escritos.

Encuentro de escritoras en Santa Cruz de La Palma

 Haciendo Historia en la XIII Feria Juvenil y Cultura de El Paso

Como si la historia les resultara tan fácil como mirar una fotografía e imaginar. Claro, no es así pero, ¿y si fuera un poco así? Eso es lo que pusimos en práctica en la XIII Feria Juvenil y Cultural de El Paso. Con toda la alegría del mundo dimos un salto a los desconocido: mirar una fotografía antigua de nuestro pueblo y escribir la historia de los que la protagonizaban. Fue en el Taller de Microrrelato Histórico: Haciendo Historia en El Paso. Una experiencia llena de ternura, de espontaneidad y de conocimientos que no sabíamos que teníamos. Porque mirar a nuestro alrededor tras conocer cómo venían las calles por las que caminamos nuestros padres, nuestros abuelos y aquellos que siguen vivos en las instantáneas bien merece una historia.

Taller de Microrrelato Histórico

 

De ese día me llevo cómo se animaban unos a otros a escribir, cómo aquellos que participaban en el taller traían a otros compañeros para enseñarles las fotografías que colocamos en el rincón de lectura del Recinto Ferial de El Paso…También cómo esos ojos se iluminaban contarles lo que había en ellas, y al regresar con el microrrelato dentro del corazón para escribirlo.

Merece leerlos todos, y más descubrir cómo miran el mundo y el pasado no tan lejano en sus corazones. Porque finalmente la historia y el relato forman parte de sus alas, de sus sonrisas.

Taller de Microrrelato Histórico

Además, los microrrelatos con las fotografías formarán parte del Concurso de Microrrelato Histórico ‘Haciendo Historia en El Paso’, ya que optarán al premio que se entregará el Día del Municipio, que se celebra el 25 de junio y está organizado por el Ayuntamiento de El Paso.

Taller de Microrrelato Histórico

La XIII Feria Juvenil y Cultural de El Paso, organizada por el Ayuntamiento de El Paso, se celebró el jueves 20, viernes 21 y sábado 22 con jóvenes de toda la isla, como participantes o como visitantes. Contó con más veinte stands, una gran cantidad de talleres participativos, más de una decena de actuaciones de teatro, de baile o musicales como la de las Bandas Municipales de Puntagorda y El Paso. El Rincón de Lectura del Taller de Microrrelato Histórico contó con libros de Historia de El Paso, Historia de La Palma e Historia de Canarias cedidos por la Biblioteca Municipal de El Paso Antonio Pino Pérez. Además, contamos con la alegría y el apoyo de los organizadores y organizadoras de la feria, que nos dieron la colaboración necesaria para que los estudiantes tuvieran tanto interés en soñar, crear y escribir. Si todo se pega, la ilusión y el esfuerzo mucho más; así que estoy profundamente agradecida.

Este año 2017 he vivido muchas experiencias intensas, pero sin duda mi participación de diferentes maneras en estos actos relacionados con la celebración del Día del Libro en La Palma me ha hecho darme cuenta, una vez más, de lo útil que es la literatura para la vida, sobre todo cuando esa vida está en los ojos que nos miran, en los oídos que escuchan  y en las manos que abrazan. Poder compartir la experiencia creativa, a pesar de provocar un nudo en el estómago, nos permite poner en práctica eso que anhelamos tanto cuando estamos a solas: el calor humano. La diferencia, tal vez, es que el arte solo llega cuando es sincero, de modo que asusta un poco o un mucho abrir nuestro corazón a cal y canto para contar verbalmente lo que escribimos, precisamente, porque nos provocaba pánico hablar. Es una ironía, pero ahí radica mi defensa de la escritura para la vida.

 

 

público asistente a las jornadas

Literatura que salva vidas: II Jornadas La Voz de La Mujer

La vida es también con quién hablas, y a quién escuchas. Participar en estas jornadas en La Palma es un placer y una gran oportunidad para crecer, porque cuando el corazón y la mente se abren es un viaje que merece la pena. El programa nos ha dado  la oportunidad de conocernos, de escucharnos, de darnos ese calor tan necesario… Qué semana tan especial ha organizado Karmala Cultura con las II Jornadas La Voz de la Mujer. Desde aquí darles mi enhorabuena porque hemos podido disfrutar de actividades en Los Llanos de Aridane, Breña Baja, Villa de Mazo y Santa Cruz de La Palma con invitados e invitadas de Asia, África, América y Europa. ¡Un verdadero lujo escuchar las experiencias y la sabiduría de estas mujeres creadoras y promotoras del arte y la cultura! Creo que hemos propiciado un diálogo y un intercambio cultural de gran interés, con el que se ha dado voz a mujeres de la literatura, el cine y la música. Además, gracias a ello, hemos reivindicado el derecho de otras mujeres a tener un lugar destacado en el arte y en la sociedad. Es un testigo que tenemos que coger de las que nos precedieron, y que espero que siga pasando de unas manos a otras, de unas mentes a otras, de unos corazones a otros para tener una opinión propia que siempre se escuche

II Jornadas La Voz y La Mujer

Carmen Comadrán, Belén Lorenzo Francisco, Patricia Figuero y yo en la sala el Real 21 de Los Llanos de Aridane. Foto de Karolina Bazydlo.

 

Mi participación en estas jornadas ha sido en el apartado de literatura, que compartí con autoras de la talla de Elsa López, Belén Lorenzo Francisco y Patricia Figuero, así como en la mesa redonda en el que también he conocido un poco más a las invitadas de las otras áreas como las directoras de cine Carmen Comadrán o Aicha Chloé Boro. Aprendí mucho de ellas y estar a su lado, escuchando esa sabiduría que guardan, me estremecía de la misma forma que al abrir un libro, porque me dejaron cautivada desde la primera frase. Es una suerte haber escogido el camino del arte. De hecho, solo por poder disfrutar de su cercanía en instantes como estos merece la pena.

Cartel II Jornadas La Voz y La Mujer

La literatura y la vida

Por eso mismo quiero compartir aquí esas cosas de las que uno no habla, sobre todo cuando se es escritora como yo, un camino que he sido capaz de recorrer gracias a la existencia de mujeres que antes que yo lucharon para darme la oportunidad de serlo. Los libros que he leído escritos por ellas y en los que se las reconoce como artistas son el pilar sobre el que se ha sostenido mi existencia como mujer contadora de historias, como a mí me gusta llamarme.

Estas jornadas son una oportunidad muy emocionante, sobre todo para las personas como yo que escribimos y no nos resulta fácil levantar la voz, porque nuestro medio es escrito. 

Durante toda mi vida, sobre todo en mi juventud y en mi adolescencia, la lectura constituyó para mí un refugio y una fuente de vida, porque no sé en qué momento comenzó a resultarme muy complicado relacionarme con el mundo exterior, con las personas que me rodeaban y comencé a guardarme muchas cosas para mí, casi todo. En este proceso encontré los libros. Sucedió de forma casi casual porque había muchos en mi casa, sobre todo en mi casa de La Palma, en El Paso. Eran libros de mi abuelo; de investigación, de ensayo y de novela. Era la época de vacaciones, cuando venía con mi familia y tenía mucho tiempo libre, así que como me resultaba difícil relacionarme con las personas comencé a leer. Mi formación es básicamente clásica, porque es lo que más había en mi casa y pronto consideré a los protagonistas de esas historias, a esos autores y autoras, como mis amigos y me pasaba la mayor parte del tiempo con ellos. Al leer estas historias me resultaba muy fácil identificarme, sobre todo con los personajes femeninos, cuando explicaban que se sentían atrapadas en sus vidas, encerradas y envidiaban la libertad de la que gozaban los hombres. Me dolía todo lo que leía pero a la vez me gustaba lo que contaban. Claro, eran libros antiguos, clásicos, la mayoría escritos por hombres, pero aun así retrataban este sentimiento femenino con el que yo crecí, sintiendo que estaba atrapada. Luego, a medida que fui creciendo, me fui dando cuenta de que ese sentimiento no era adecuado para mí, porque yo vivía en un mundo, a finales del siglo XX, en el que sí podía hacer esas cosas; por lo menos tenía la posibilidad de hacerlas. Porque en el siglo XX, gracias a los movimientos y la lucha por la igualdad, se había conseguido el voto de la mujer y las mujeres nos habíamos incorporado al mercado laboral; porque yo vivía en un mundo completamente diferente gracias a ellas. Así que estas lecturas me dieron luz pero me dieron obligaciones también. Por eso, comencé a vivir mi vida marcada por estas obligaciones y esta responsabilidad que tenía para con estas mujeres. Porque  yo podía hacer lo que ellas habían soñado; mientras que esas protagonistas se quedaron en los libros, encerradas en las vidas que habían escrito para ellas. Las autoras no habían podido hacer nada salvo expresarse en la literatura. 

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El periodismo como arma

Con esta fuerza que me dieron las mujeres que me precedieron comencé a luchar por lo que quería. De alguna manera esto obró un cambio en mí y lo primero que hice fue escoger una profesión que me daría mucha libertad y que me conduciría hacia lo que quería ser, que era ser escritora. Era algo que yo me callaba, lo decía pero en voz muy baja, porque soy muy terca, y sabía que no iba a dejar de intentarlo. Comencé a trabajar de periodista tras estudiar la carrera de Historia.

Julieta Martín Fuentes contando su historia en las jornadas

Contando mi experiencia en el Real 21 de Los Llanos de Aridane durante las II Jornadas La Voz de la Mujer.

No tenía referencias de mujeres trabajadoras salvo sutiles comentarios; ya que no se hablaba de los problemas ni de las dificultades que entraña trabajar en un entorno en el que coinciden ambos sexos, con un inconsciente colectivo que sitúa a la mujer que trabaja en un plano desde el que se la ha despreciado. Aún así que comencé en el periódico La Provincia, que fue mi primer trabajo. Recuerdo que el primer reportaje largo que me dieron fue precisamente por ser mujer. Acababa de salir de la facultad y tenía muy poca experiencia como periodista pero tuve que escribir el reportaje del Día de la Mujer Trabajadora, el 8 de marzo. Había estudiado historia y sin embargo no sabía por qué se celebraba ese día. Me enteré escribiéndolo de cómo habían vivido las mujeres su proceso de incorporación al mundo laboral y de cómo habían sido castigadas, y en concreto de que la fecha del 8 de marzo reconoce a unas mujeres a las que habían quemado en una fábrica en la época de la revolución industrial. Este reportaje me ayudó a darme cuenta de que yo estaba trabajando, y mis compañeras del periódico también, gracias a que estas mujeres fueron a trabajar, probablemente con miedo, probablemente habiendo sido agredidas anteriormente. Sin embargo, habían seguido yendo, y acabaron muriendo. Todo esto me afecto de manera positiva, me dio mucha fuerza y nunca lo he olvidado.

Portada del libro 'Mujeres en guerra. Más máster da la vida'

Después de publicado, una compañera periodista que hoy sigue siendo mi amiga me vio un poco decidida pero perdida en todo lo que es el mundo laboral cuando se convivimos ambos sexos, sin recursos para superar las limitaciones que muchas veces se nos pone, y nos ponemos, mediante el inconsciente colectivo. Esta amiga me dejó entonces las memorias de Maruja Torres sobre su época de reportera de guerra. Este es el camino más radical, el más difícil y el menos femenino al que en teoría se puede aspirar a ser, ya no solo como periodista sino dentro del mundo de las noticias. Porque estas en una guerra, con todo lo que eso supone en el día a día: sangre, peligro, bombas, sin refugio, sin amigos, en medio de conspiraciones, sin conexión de teléfono…es un peligro viajar sola de vacaciones, imagínate viajar sola para documentar una guerra. Maruja Torres en su libro Mujer en guerra. Más másters da la vida  habla de sus experiencias en la primera línea de combate. Ella estuvo en el apartheid, en África, en los campos de refugiados de Palestina, en el Chile de Pinochet, en Beirut, en el Líbano. Habla desde su punto de vista, con su voz femenina, contando cómo vivió esa situación y cómo se enfrentó a un mundo que había previsto una vida para ella que no le gustaba, así que lucho por vivir la que ella quería, no la que querían los demás. Ese libro ha sido para mí un manual al que he acudido en muchas ocasiones. Primero porque escribe muy bien. Te llega al corazón y te lo rompe, diciéndote todo eso que llevas dentro y que no sabes cómo expresar. Gracias a ella me he atrevido a muchas cosas y he trabajado en redacciones de periódicos, en radios, en gabinetes de prensa; aún hoy lo hago como colaboradora porque es una profesión apasionante en la que puedo verter gran parte de mi universo personal (sobre todo, me obliga a salir de esa cueva en la que tiendo a estar porque en cierta forma sigo siendo esa jovencita a la que le costaba relacionarse con el mundo exterior). Maruja Torres en este libro habla de lo que para ella define a todo escritor, que es tener un punto de vista, creo que si hay algo que define a los periodistas es que lo tenemos. El escritor solo se diferencia para mí en que quiere expresarlo creando un mundo diferente con él, aunque sea sobre el papel. Porque como ella dice, tal vez el mundo sea una porquería, ella dice que una mierda, porque es una escritora muy directa a la que le gusta llamar al pan y al vino. Ella dice que el mundo es una mierda pero que igual merece la pena contarlo. 

Presentación del debate en las jornadas

Carmen Asensio, Dalila Ennadre, María José Manso, Keybis Keba Danso y Patricia Figuero en el Real 21 de Los Llanos de Aridane en las II Jornadas la Voz de la Mujer. Foto de Karolina Bazydlo.

En mi caso, las memorias de mujeres me han servido siempre, me han dado una orientación en un mundo laboral en el que no hay nada escrito; porque apenas llevamos un siglo teniendo una legislación que ampare nuestros derechos, una legislación que hay que seguir ampliando y por la que hay que seguir luchando. Es la base sobre la que alzar la voz y vencer el miedo que nos atenaza cuando suceden injusticias, porque hay personas de todo tipo y necesitamos argumentos, necesitamos leyes para acallar al inconsciente colectivo; porque son muchos siglos diciéndonos qué cosas se pueden hacer y qué cosas no se pueden hacer si eres mujer. Creo que eso es lo que tenemos que luchar por cambiar en nuestro día a día. 

Participantes de Literatura en las Jornadas

Ken Bugul, Elsa López, Patricia Figuero, Belén Lorenzo Francisco y Julieta Martín Fuentes mujeres de la literatura.

Viendo el sueño: ¿Escribir no es vivir?

Tras diez años trabajando como periodista decidí que quería luchar por mi verdadera vocación, que era ser escritora. Sucedieron una serie de acontecimientos en mi vida que me dieron la fuerza necesaria para dejar un tiempo mi trabajo de periodista, que ya me había enseñado a relacionarme con el mundo que me rodeaba y a trabajar en él, y me vine a La Palma a escribir. En ese momento tomé la decisión de que quería escribir exclusivamente durante el periodo que le dedicara a mi primera novela, Lolita Pasión. No conocía personalmente a ninguna mujer que fuera escritora, pero sí tenía a mis amigas de los libros, como yo las llamo. Así que cuando estuve volcada en la escritura, metida con calzador en una sociedad que se dedicaba a cosas más normales, más prácticas sobre todo, no tenía la capacidad para expresar lo importante que era para mí lo que estaba haciendo. Porque volvía a ser aquella jovencita que tenía problemas para relacionarse y comunicarse. Uno comienza a dejar de hablar y después no sabe cómo hacerlo. Así que me volví a refugiar en los libros, que siempre me han dado luz y siempre me han acompañado cuando me pierdo en la vida. Leí muchos libros de biografías de artistas, de ensayos de artistas; sobre todo porque quería ver cómo vivían, cómo habían superado esos obstáculos que se presentan cuando uno pasa del plano soñado al plano real y no se espera lo que sucede pero, sobre todo, no sabe cómo solucionarlo ni a quién preguntar. Porque hay que seguir comiendo, hay que seguir saliendo, hay que seguir hablando con personas que no aceptan lo que uno hace. Uno de estos libros que me fue muy útil es un ensayo de Amparo Serrano de Haro, Mujeres en el arte. Espejo y realidad  . 

Libro 'Mujeres en el arte. Espejo y realidad'

A mí me gusta mucho leer ensayo, tal vez porque soy historiadora, porque hay una parte del pasado que necesito conocer porque escribo novela histórica, también cuentos pero esos se sueñan de otra manera. De los ensayos extraes mucha información para el mundo que estás creando y que debe tener una base real en la novela histórica, real de la vida cotidiana y de la historia de las costumbres. También del por qué de esa historia de las costumbres. Este ensayo del que hablo pertenece al ámbito de la Historia del Arte. La autora hace un recorrido con el que intenta comprender por qué las mujeres han sido a lo largo de los siglos objeto del arte pero no sujetos creadores de arte, sobre todo no han sido reconocidas como tales. Ella analiza el proceso que llevó a silenciar a estas mujeres artistas. Lo define como un libro para personas apasionadas, porque el arte no se puede tratar sin pasión. Para mí es muy interesante cómo clarifica qué tipo de persona se dedica al arte, porque sorprende mucho que a pesar de todos los inconvenientes habidos a lo largo de la historia y de todos los prejuicios y condicionantes hayan habido mujeres que decidieron ser artistas.

Almuerzo en las jornadas

Carmen Comadrán, Elsa López y Tamara Avidad en un almuerzo de las II Jornadas la Voz de la Mujer en Santa Cruz de La Palma.

Una parte de la obra muy interesante es su análisis del siglo XX, cuando las mujeres se han incorporado a la vida pública, gracias a la lucha por la igualdad, a su visualización y a la legislación de sus aportaciones a la historia. Analiza cómo ha influido el punto de vista femenino a los movimientos artísticos de finales del siglo pasado, que es el punto de vista de la diferencia. Porque el dar visibilidad a las mujeres en el arte permite explicar esos problemas que suceden en el ámbito femenino que es necesario contar también. El que hayamos sido reconocidas como sujetos que crean arte también abre la puerta a que otras diferencias, otros grupos con etnias diferentes, con sexualidad diferente, otros grupos sociales que también ha sido ignorados a lo largo de la historia puedan expresarse. Estos movimientos han abierto una vía para que se rechace cualquier tipo de exclusión, algo que ha caracterizado al arte del siglo XX. 

La fuerza del ejemplo: Elsa López

Una vez que me vine a La Palma a escribir y acepté las dificultades que conlleva la elección de vida que yo realicé fui consecuente con ella, o he tratado de ser consecuente con ella. Aquí he tenido la suerte de conocer personalmente a una autora, a Elsa López, a la que ya había tratado profesionalmente en mi carrera de periodista. La entrevisté, a veces lo hemos hablado, en unas jornadas que tuvieron lugar en Gran Canaria sobre escribir en una isla, porque ella ha escogido vivir en La Palma y es un honor tenerla tan cerca en nuestro día a día. También la entrevisté en unas jornadas en Tenerife, en la que ella habló de la mujer y la escritura. Siempre que la escuchaba cuando era periodista sus palabras hacían latir  mi corazón de escritora, que se me salía del pecho. Porque es otra de esas artistas que dice verdades como puños, que se te clavan y no te dejan indiferente, no si estás vivo. Recuerdo que ella hablaba, se lo he recordado también, de que cuando ella escribía en su casa y a veces estaba en su despacho en ese momento en el que te llega la inspiración por fin, igual después de días sufriendo porque la tienes en la punta de la lengua pero no te sale, que en ese momento en el que se entregaba completamente a escribir, alguien abría la puerta para preguntarle si había planchado sus pantalones. El auditorio lleno de mujeres sonreímos, yo también. Son esas cosas del día a día de las que hablo.

Julieta Martín Fuentes. Elsa López y Belén Lorenzo Francisco en las jornadas

Elsa López, Julieta Martín Fuentes y Belén Lorenzo Francisco dan voz a las mujeres de la escritura. En La Sala La Recova de Santa Cruz de La Palma.

Uno elige románticamente ser escritora y cree que será tan fácil como sentarse y hacerlo pero luego viene la realidad, la familia, los amigos, las invitaciones. Todo eso es de agradecer y es maravilloso pero hay que combinarlo con la elección de ser artista, de la literatura; porque no es una vida igual a la de los que nos rodean, porque requiere de mucho espacio para la reflexión y la soledad. De otra manera no podremos crear ese mundo de nuestras obras. De todas las obras de Elsa López  me quedo con la novela Las brujas de la isla del vientoporque cuando la leí todavía estaba en Gran Canaria y recuerdo que sus descripciones de aquellas mujeres, su supuesta locura y sus verdades… yo me lo creía todo. Es la historia de un grupo de mujeres que está encerrada en un siquiátrico, inspirada en entrevistas que ella realizó a personas reales. Al sumergirte en sus palabras te das cuenta de que hay un mundo más allá de ese diagnóstico médico. Ese mundo es lo más grande que me ha regalado a mí Elsa López, el abrir una puerta a la posibilidad de que haya más mundos; porque hay tanto detrás de las personas, y ahí reside la inspiración para mí. Es una obra que tiene mucho que ver con que yo haya venido a escribir a La Palma, porque yo me crié con la brisa de El Paso, y con mi madre diciendo que el viento soplaba tan fuerte para que yo lo escuchara. Así aprendí que el viento te puede contar todas las historias que quieras, o que él quiera.

Libro 'Las brujas de la isla del viento'

Creo que Elsa López es un ejemplo de por qué necesitamos el arte, la literatura, porque pone voz a lo que muchas veces no somos capaces de expresar, ni de entender. Estamos en un camino en el que necesitamos figuras, ejemplos, acudir al arte para comprender y comprendernos mejor. El primer libro que cité, el de Maruja Torres, comienza con una frase que explica esto de lo que hablo. Defiende que escribir es comprender y yo estoy de acuerdo. Porque el arte nos remueve, porque es el camino que hemos tenido siempre para expresar, para comunicar las diferencias. Yo no creo que haya dos personas iguales. Por eso doy las gracias a las personas que se expresan artísticamente, o en su vida diaria, como más les gusta; porque si no nos expresamos, si no nos comunicamos, no vamos a ser capaces de disfrutar de la vida con todo lo que ella nos ofrece. Para eso escribo, para expresarme, para tratar de devolver toda esa vida que a mí me han dado los libros y los autores y autoras que han plasmado en ellos sus inquietudes más profundas. Con ellos me salvaron la vida y ojalá yo pueda salvar también la vida de otras personas. 

Taller Juvenil de Investigación Histórica para Literatura

Literatura histórica: taller juvenil para escribir

La curiosidad es la mejor arma para el aprendizaje y cuando escribes literatura histórica te llenas de ella, te pica, te motiva; porque el relato te pide saber más. Te preguntas si el protagonista del siglo XIX va a caballo o en carro, si utiliza espada y cómo es, si es soldado a qué regimiento pertenece y en qué batallas lucharía…Por eso vas a los libros, por eso aprendes historia sin darte cuenta. De ahí que este sea un recurso impresionante para enseñar a los jóvenes; porque no están estudiando, están creando y a la hora de crear pueden hacer lo que les da la gana. Esto, siempre y cuando lo que cuentan sea coherente con la historia del periodo en el que han decidido que suceden los hechos.

Jóvenes en el Taller de Investigación Histórica para Literatura

Escribir relatos de literatura histórica

El Taller Juvenil de Investigación Histórica para Literatura, que acabo de impartir en la Real Sociedad Cosmológica de Santa Cruz de La Palma con alumnos de 4º de la ESO del Colegio Santo Domingo de Guzmán. La Palmita, me ha demostrado una vez más que si se les deja soñar, los estudiantes siempre te sorprenden. Y es que al final hemos sido conquistadores, piratas, soldados de la Guerra Civil española, emigrantes…Al principio tenían los ojos atentos, folios en blanco y ninguna experiencia escribiendo cuentos. En medio comenzó a despertarse en ellos el gusanillo creativo y me hacían preguntas de fechas, de nombres; esas que solo se te ocurren cuando te estás metiendo dentro de lo que escribes. Porque acabaron con libros abiertos encima de las mesas, bolígrafos en mano y miradas perdidas, llenas de sueños. Escucharlos y orientarlos para que escribieran relatos de literatura histórica me ha dejado mucho más que sonriente, me he quedado boquiabierta y feliz.

Jóvenes en el Taller de Investigación Histórica para Literatura

La curiosidad por la historia de la familia

Según mi experiencia al escribir mi novela histórica Lolita Pasión (Mercurio Editorial), la realidad es un mosaico en el que bien puede suceder cualquier cosa. Empiezas no sé de qué manera; en mi caso, y esto fue lo que les conté a los jóvenes del colegio Santo Domingo de Guzmán. La Palmita, las historias que me había contado mi abuela que había vivido su padre en Cuba me llevaron a investigar más sobre ese periodo histórico. Según mis cálculos, mi tatarabuelo vivió en la isla caribeña hacia la Guerra de Independencia de 1898, algo que me llevó a comparar lo que ella me contaba con lo que leía en los libros. No sé si estudié la carrera de Historia por este motivo, pero sí sé que escogerla tuvo mucho que ver con el hecho de que yo quería ser escritora. Nadie te dice cómo se hace un escritor, porque sin duda se nace con esa vocación, pero el camino para llegar a dedicarse a eso profesionalmente está plagado de incertidumbres y más incertidumbres. Pero siempre puedes soñar, y eso es lo que haces mientras estudias, mientras consigues otros trabajos, mientras vives.

Taller Juvenil de Investigación Histórica para Literatura

De las historias que conoces a la historia de los libros

Esa vida es lo que te permite atesorar emociones y experiencias, preguntas al fin, con respuesta o sin ellas, que llenarán páginas y páginas. Escribir literatura histórica fue para mí natural gracias a estas historias que me contaba mi abuela. De hecho, la tradición oral nutre gran parte de la investigación histórica. Muchas veces, los nombres de los lugares y las preguntas a los ancianos de la zona nos pueden desvelar el origen de un territorio. Luego los contrastaremos con documentos escritos de los archivos y toda clase de publicaciones en las que podamos averiguar algo más. Así se comienzan los estudios sobre un periodo concreto, la investigación histórica es un trabajo que puede llevar años y que ha de hacerse minuciosamente, científicamente diría yo. La investigación histórica para literatura es diferente, aunque en su origen acude igualmente a las fuentes y también puede y debe durar años. Sin embargo, tiene un elemento diferente: la imaginación. En la literatura histórica somos coherentes con la historia, pues contextualizamos el relato, pero lo que contamos no sucedió realmente, no se puede documentar. Con este margen muy ancho y con el “puedes contar lo que te da la gana siempre que suceda con las verdades del período histórico que elijas” comenzamos a soñar con historias en el taller que impartí en la Real Sociedad Cosmológica.

Cartel_TallerJuvenilInvestigacionHistoricaparaLiteratura

La historia del lugar en el que naciste

Al tener lugar el taller en la Real Sociedad Cosmológica de Santa Cruz de La Palma, una biblioteca que tiene por principal objetivo la protección y promoción del patrimonio de la isla canaria de La Palma, decidimos orientar a los jóvenes del taller en la narración de un relato que tuviera lugar en nuestra tierra. Por ello, hicimos una selección de los fondos de la institución y de su hemeroteca, que pusimos al alcance de los estudiantes durante toda la actividad. De hecho, este taller posee una segunda parte en la que se califica los trabajos para la evaluación escolar, ya que disponen de un mes para investigar estos documentos en más profundidad. Así, el relato que comenzamos juntos estará mejor adecuado al contexto histórico que cada uno eligió. Enseñar historia a los jóvenes es más fácil si se les ofrecen herramientas para comprender que esta no le es ajena, ayudándoles a encontrar dentro de la documentación histórica sucesos que abran puertas a la imaginación y a la literatura. Por eso acabaron consultando libros de la piratería en Canarias, por eso y porque en Santa Cruz de La Palma hay una réplica a tamaño natural de una de las tres carabelas con las que Cristóbal Colón viajó a América, La Santa María. Ellos la ven a diario al cruzar la ciudad, al igual que otras construcciones que hay en la isla. Igualmente, en agosto de celebra el Día del Corsario y en febrero Los Indianos, ambos con base histórica real y en los que participan todos los habitantes disfrazándose. Que surjan relatos de literatura histórica con este contexto es solo cuestión de tocar las teclas adecuadas y de dar tiempo para que estas se cocinen. Sin duda la mejor tecla es la curiosidad, que surge tras fomentar la complicidad con el grupo.

Jóvenes en el Taller de Investigación Histórica para Literatura

La historia en el cine, en los videojuegos, en la literatura

Se nos olvida que la historia está mucho más cerca de lo que nos imaginamos. No solo en los edificios y en las fiestas populares o patronales de los lugares en los que vivimos, sino también las películas, en las series de televisión, y hasta en los videojuegos. Según mi experiencia como guionista de cine, detrás de todas las producciones de filmes históricos está la figura del asesor histórico. Él es quien orienta en el vestuario, los decorados e incluso en los textos con lo que realmente puede ir o no en los filmes para que lo que se cuenta sea verosímil. Nunca veremos un móvil en películas de la Segunda Guerra Mundial, y los aparatos de comunicación que utilizan los protagonistas, así como las pistolas, por ejemplo, deben ser los de la época; y eso hay que investigarlo. De que sea coherente o no puede depender el éxito de la producción, porque el ojo humano, aún sin saber exactamente lo que sucede, se cree menos lo que no está documentado, sobre todo si se presenta como una película de la Segunda Guerra Mundial y los soldados llevan uniformes actuales.

Taller Juvenil de Investigación Histórica para Literatura

La curiosidad y la complicidad para escribir

Ahí radica el reto y la emoción de escribir literatura histórica o cine histórico. Al impartir un taller, la magia está en que una vez que los jóvenes se ponen a escribir solo hay que dejarles libertad y darles indicaciones sobre la construcción de un relato literario; porque la propia historia les hará levantarse y consultar. No hay nada más emocionante que verlos viajar en el tiempo hasta otra época con sus preguntas; por lo menos para los amantes de la historia. Con esta actividad ha surgido la curiosidad, veremos qué hacen con ella en lo que escriban.

Foto Taller Escritura para CrearTe

Taller de escritura y cómo organizarlo

¿Cómo organizar un taller de escritura? Según sea para jóvenes o para adultos, si se hace en solitario o se integra en un programa con otros talleres, si lo imparte uno o en compañía de otro docente…en todos los casos existen dos fases previas tan importantes o más que el taller en sí mismo: la producción y la comunicación. Así como sin contenido no hay taller, sin producción tampoco; porque el cómo y el dónde hay que preverlos con antelación para que este no sea un total fracaso. En cuanto a la comunicación, puedo decir como periodista además de escritora que de nada sirve impartirlo si no asiste nadie, además de que informar de su realización pone en conocimiento de otros posibles interesados este taller, así como otros que se realicen en el futuro.

Taller Juvenil de Microrrelato e Ilustración en Redes Sociales

¿Por qué impartir un taller?

Para explicar desde mi experiencia cómo se organiza un taller voy a poner como ejemplo dos que he impartido recientemente: el Taller Juvenil de Microrrelato e Ilustración en Redes Sociales y el Taller Escritura para CrearTe Taller, integrado en la Jornada Cuídate, Escúchate, Apasiónate. Estos casos, distintos en concepción y en participantes a los que van dirigidos, son similares sin embargo en la fase de concepción y producción. Ambos fueron ideados para trabajar un determinado objetivo a través de la escritura, y así fueron presentados a las instituciones que los impulsaron, el Ayuntamiento de Breña Baja y el Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane. Esta fase previa de diseño del proyecto es muy importante y determinante a la hora de, una vez que se pone en marcha, abordar la producción y la comunicación del mismo. De hecho, hace unos días hablaba con otra de las organizadoras de la Jornada sobre este tema, y concluimos que si no hubiéramos presentado un proyecto concebido desde la experiencia y desde el conocimiento de la lucha contra la violencia de género no hubiéramos comprendido la importancia de tratar en cada uno de los talleres los aspectos de la autoestima que deben fortalecerse en el individuo para que este la erradique; tanto  en su faceta privada y en su comunidad.

Taller EscucharTe, con la coach y trabajadora social Mabela García Toledo y Taller Libera tu Fuerza Interior, del Colectivo de Hombres por la Igualdad en La Palma

Taller EscucharTe, con la coach y trabajadora social Mabela García Toledo y Taller Libera tu Fuerza Interior, del Colectivo de Hombres por la Igualdad en La Palma

Cuídate-Escúchate-Apasiónate: herramientas positivas para la lucha contra la violencia de género

Y el definir cada uno de los talleres que integrarían la jornada nos llevó a buscar los docentes, el lugar y la forma en la que cada uno de ellos ofrecería herramientas positivas para reforzar la autoestima, clave, por otro lado, en nuestras relaciones con los demás.

Inauguración Jornada Cúidate, Escúchate, Apasiónate

Apertura de la Jornada Cuídate, Escúchate, Apasiónate, organizada por el Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane.

Escritura para CrearTe

El objetivo del  Taller Escritura para CrearTe es aprender a crear la vida que soñamos utilizando la escritura como terapia. Para ello es importante decidir la vida que queremos en función de lo que deseamos, y que se manifiesta en lo que soñamos. Es posible separar lo posible de lo imposible construyendo un camino para alcanzarlo a través de un relato coherente, con nuestra imaginación y nuestra experiencia, de lo que podría ser. Porque acostumbrándonos a modificar nuestras acciones con nuestra imaginación, cambiando con ello la realidad que describimos en nuestros relatos, comprenderemos que existe una vía para transformar la realidad en la que vivimos, solo tenemos que encontrar una forma creativa de mirarla para encontrar la solución y recorrer el camino que nos lleva a ella.

Información Jornada Cuídate, Escúchate, Apasiónate

Así, en el taller, aprendimos a comprender las fases de toda historia, que también es la nuestra.  En ella el inicio el desarrollo y el desenlace están relacionados e impulsadas por las acciones de los protagonistas, sus causas y sus consecuencias, que son las nuestras. Realidad y ficción se unen de esta forma como si del relato de un diario de nuestra vida se tratara, con lo que al leerlo descubriremos qué nos llevó hasta el punto en el que estamos ahora, y qué debemos modificar de ahora en adelante si deseamos alcanzar el final soñado.

Taller Escritura para CrearTe

En este caso, yo organizaba la jornada junto con Mabela García Toledo, respaldadas y apoyadas en todo momento por el Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane, a través de las concejalías de Cultura y Bienestar Social. También impartía un taller, y realizaba la comunicación de la misma. Por eso, puedo afirmar que la producción y la comunicación se retroalimentan y que la previsión en la primera y la estrategia en la segunda son muy importantes para su éxito.

Taller de Cocina Sana, con Pedro Hernández, del Restaurante El Duende de Fuego

Taller de Cocina Sana, con Pedro Hernández, del Restaurante El Duende de Fuego

La producción de un taller

Prever en producción significa adelantarse, solicitar con tiempo, manejar varias opciones y, sobre todo, adaptarse y tratar de adaptar lo que ofrecemos a lo que podemos conseguir. En este sentido,  y como sucede con el guion en los rodajes de cine, solo si se posee un proyecto trabajado, que sale directamente de las entrañas, de la experiencia, podremos ofrecer lo mejor de nosotros, incluso cuando todas las puertas se cierran y solo tenemos, precisamente, el contenido del taller. Muchas veces, según mi experiencia en comunicación, producción de festivales de cine y como ayudante de dirección, soy consciente de que hay que estar al tanto de todos los detalles ya que, por pequeños que sean, en la organización de un evento todo es importante. Hay que verlo como la organización de una casa, en la que la despensa, la limpieza, la decoración, los armarios, el jardín….todo cuenta cuando llega una visita o cuando se va a celebrar una fiesta. Por eso es tan duro el trabajo de producción, porque se levantan los cimientos de la nada, porque hay que gestionarlo todo, desde la compra de servilletas hasta si las que pondremos serán de papel con una capa, con dos o con cuatro. Me refiero a que, cuando se organiza un taller, hay que buscarlo todo: el lugar, el material, orientar a los docentes de los talles en el contenido de su actividad y cubrir sus necesidades, mantener el contacto con los posibles asistentes, orientar el enfoque para animar a los interesados a inscribirse y, una vez inscritos, moverlos a participar activamente del mismo teniendo previsto lo que puedan demandar. Todo ello forma parte de la producción y, por supuesto de la comunicación del evento, ya que esta la alimenta, y viceversa.

Taller de Yoga para Escucharte con Belén Pérez, del Centro de Yoga Estrella del Norte

Taller de Yoga para Escucharte con Belén Pérez, del Centro de Yoga Estrella del Norte

La comunicación de un taller

Estrategia en comunicación quiere decir comprender desde la misma fase de concepción del proyecto a quién va dirigido, porque de ello depende su enfoque y, sobre todo, su difusión. Esta es indispensable para el éxito del mismo, ya que las inscripciones de los participantes, la asistencia y su satisfacción, da la medida del trabajo bien hecho. Para comunicar es necesario definir el mensaje en base a la definición previa del mismo que se ha hecho en el proyecto; una vez que se identifica a quién le puede interesar. La forma de hacerlo, como he dicho alguna vez, debe ser clara, sencilla, contundente, mucho más si se emprende una campaña de promoción en las redes sociales. También es bueno establecer dos formas de lanzar el mensaje, más formal y más cercana, la primera si se lanza una nota de prensa, ya que así como en las redes sociales el tono que se emplea es directo, en los medios de comunicación convencionales sigue imperando la objetividad y la información a través del contenido que se define a través del ¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? y ¿Por qué?

Jornada Cuídate, Escúchate, Apasiónate

¿Cómo escriben los jóvenes en las redes sociales?

En el caso del Taller Juvenil de Microrrelato e Ilustración en Redes Sociales, organizado por el Ayuntamiento de Breña Baja, que impartí con la Ilustradora Anu Jato, la redacción del proyecto ya contemplaba la orientación hacia el uso adecuado de internet con el arte como excusa y como vehículo de expresión diferente y original.

Taller de Microrrelato e Ilustración en Redes Sociales en el IES Las Breñas, organizado por el Ayuntamiento de Breña Baja

Taller de Microrrelato e Ilustración en Redes Sociales en el IES Las Breñas, organizado por el Ayuntamiento de Breña Baja

Un taller para enseñar a comunicar con el arte

Pero además, el objetivo último del mismo era también facilitar una herramienta a los jóvenes que les fuera útil durante toda su vida para ayudarlos a conocer y comprender sus emociones. Por eso, y dado que se trata de una edad en la que no es fácil acceder a ellos, propusimos apoyar la teoría con la exposición de nuestro libro Travesías. Cuentos para soñadores (Mercurio Editorial). De esta forma, romperíamos el primer bloqueo adolescente y, gracias a las ilustraciones, abriríamos una puerta en su imaginación que nos llevara directamente a lo que escondían en sus corazones.

Taller Juvenil de Microrrelatos e Ilustración en Redes Sociales

Con este taller compartimos la herramienta del arte para la comunicación social, de forma que se convierte en vehículo de expresión que permite a los jóvenes compartir en las redes sociales historias breves apoyadas en manualidades e ilustraciones. Tal y como funcionan en la actualidad las nuevas tecnologías, y el uso generalizado de las mismas sin una educación obligatoria que los oriente, para nosotras eran fundamental hacerles comprender que aquello que publican habla de quiénes son. Por eso, un objetivo primordial de nuestra actividad con ellos fue, precisamente, hacerles ver lo que son las redes sociales y cómo pueden manejarse en ellas dando una imagen coherente de sí mismos con la que estén a gusto, tanto en el momento presente como dentro de unos cuantos años.

Taller de Microrrelato e Ilustración en Redes Sociales en el IES Las Breñas, organizado por el Ayuntamiento de Breña Baja

Taller de Microrrelato e Ilustración en Redes Sociales en el IES Las Breñas, organizado por el Ayuntamiento de Breña Baja

La exposición como herramienta del taller

Para ello, nos fue de gran ayuda la exposición de las ilustraciones de Travesías. Cuentos para soñadores, ya que cuenta con más de una docena de cuadros que, dispuestos en torno a las manualidades ideadas por Anu Jato, permitieron a los jóvenes viajar a través de los Pequeños Grandes Mundos Posibles de los que hablo en los cuentos de este libro interactivo para soñadores. Elaborado de forma conjunta por ambas, lleva a quien la visita por las etapas del soñador desde su juventud a la edad adulta, ofreciendo un manual práctico para mantener vivo al niño que existe dentro de cada ser humano, y que le hará mucha falta en su madurez.

Taller de Microrrelato e Ilustración en Redes Sociales en el IES Las Breñas, organizado por el Ayuntamiento de Breña Baja

Por eso, caminar y profundizar a través de la escritura de sus propios microrrelatos e ilustraciones permitió a los estudiantes conocer herramientas con las que explorar sus emociones. Así, canalizaron no solo su creatividad en el momento, sino que esta les acompañará durante toda su vida y les permita formar parte de la sociedad, tanto a través de las redes sociales como en todas sus elecciones. El arte es una forma de comunicación útil y mostrarlo al mundo con valentía abre muchas puertas, además de enriquecer y serenar los corazones.

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Registrar una obra literaria: trámites de la creación

Paciencia, ropa que hable de quien eres y una gran sonrisa. Así recomiendo que se vayan a hacer los trámites para el registrar la propiedad intelectual de la obra que se haya escrito, o de la obra de otro cuando se coordina una biografía, como fue mi caso en esta ocasión. Se pueden realizar digitalmente, si se posee firma electrónica, pero no cabe duda de que la experiencia en vivo vale la pena. Realmente puede ser un día inspirador tanto el conocimiento de los entresijos de la parte administrativa que todo artista debe tener como porque, por el mismo hecho de serlo, es maravilloso pasearse por la calle con el documento impreso, palpable y latente en la mano. Entonces eres más consciente de quién eres; algo que también se consigue en el ordenador pero este es un baño, por así decirlo, diferente.

Registrar una obra es necesario y muy recomendable tanto si se va a presentar a un certamen literario o si se va a enviar a editoriales y agentes literarios; como si se piensa en la autoedición; como si se muestra a personas que, aun siendo de confianza, tal vez no esté de más que quede constancia en algún lugar oficial de que es originalmente nuestra. Así es que una vez que llegamos a la conclusión de que queremos registrar lo que hemos parido con experiencia, sangre, dolor, placer y mucho trabajo, tenemos que organizar esta parte práctica de la vida del escritor.

Por ser precisamente una tarea práctica deberemos ponernos el corazón en su sitio y conectarlo al cerebro, pues vamos a salir al mundo real y este tiene sus propias reglas.

Pongamos por ejemplo la provincia de Las Palmas, donde fui a registrar una biografía de la que acabo de coordinar los textos para su edición. Tengo que confesar que he hecho los trámites con Lolita Pasión Travesías. Cuentos para soñadores , pero de una vez a otra se me diluyen los recuerdos en ese mar de emociones en el que vivimos los escritores. Por eso me pongo muy seria cada vez, con mi hemisferio del cerebro práctico conectado, y lo hago todo desde el principio sin dar nada por hecho. Al fin y al cabo, viviré una experiencia y la vida siempre te sorprende cuando te abres a recorrer el camino tal y como es. Así se alimentan mejor los relatos.

palabras escritas

De modo que con la obra en mi ordenador en PDF e impresa en el escritorio entro en Google y tecleo “registro de la propiedad intelectual“. Inmediatamente encuentro la página del Ministerio de Cultura español en la que te informan de que, para registrar tu creación debes ir a su delegación en tu comunidad autónoma. Así que vuelvo a la página de inicio en Google y escribo “registro de la propiedad intelectual + Canarias ” y encuentro la dirección donde debo realizarlo en la provincia de Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, las dos capitales de provincia del archipiélago. Pero como cuando se trata de creatividad sé que mi cerebro tiende a la distracción, decido ir a la Oficina Canaria de Información para confirmar que estoy dando los pasos correctos. Evidentemente, no  hace falta, pero en mi caso una persona física me da tranquilidad, sobre todo en lo que a los trámites administrativos se refiere. Por eso, una vez allí, y tras hacer la cola que me podía haber ahorrado, les pregunto dónde registrar una obra literaria y me confirman que, efectivamente, en Las Palmas, se realiza en la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, ubicada en la calle Murga, en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. Al salir por la puerta me doy cuenta de que esa es la dirección que constaba en la página web y justo cuando iba a comenzar a darme de cabezazos por el tiempo perdido algo sucede. Me giro antes de dejar el edificio y veo a las personas sentadas esperando. Entonces, siento que esa hora y media no ha sido tan mala; sobre todo si miro con mi corazón de escritora. La atención personal en la oficina fue directa y sonriente, y la espera en la cola de lo más interesante. Estuve en silencio en medio de una familia que conversaba sobre su día a día mientras escuchaba enternecida sus desahogos por las dificultades del día a día, que no se diferenciaban mucho de las mías, todo hay que decirlo. Para un escritor, por lo menos para mí, las conversaciones son un tesoro para la inspiración y muchas más veces de lo que los demás se piensan son estos pequeños bocados de realidad los que nos dan las fuerzas para continuar.

La calle Murga no se encontraba lejos de donde estaba así que me dispuse a ir dando un paseo. Es bueno sentir el sol en el rostro tras días de encierro y trabajo frente al ordenador, saboreando la vida, con la obra a registrar bajo el brazo y la mirada despreocupada resbalando por los árboles, los edificios, las ventanas y el cielo; comprobando que ninguno ha dejado de estar ahí. A veces nos olvidamos de esto, sea uno artista o no. Por eso, cuando cruzaba el paso de peatones que me conducía al edificio gubernamental donde iba a registrar la obra para la que había coordinado los textos, reconocí inmediatamente a un amigo escritor al que había años que no veía. Este encuentro ante el registro de la propiedad intelectual es un cuento en sí mismo para cualquier creador, dado que en las mareas de la vida, uno navega contra el viento y las corrientes en solitario, incluso cuando los días están despejados y la mar en calma. Por eso, aunque no lo digamos, siempre nos acordamos de los otros que también han escogido este camino que desde fuera se ve tan arriesgado. Así es que allí, en medio de los coches, nos abrazamos y nos reímos un buen rato por aquella casualidad, en medio de las pitas de los conductores frenéticos. Decidimos celebrarlo e irnos a desayunar para contarnos esos años, la lucha y el resultado. Él fue quién me avisó de que mi documentación no estaba completa pero, aún así, me permití esa conversación en un puerto seguro un poco más, antes de volver a colocar mi cerebro en el modo administrativo e ir a hacer el trámite.

Fachada oficina del Registro de la Pro`piedad Intelectual

Una vez en la oficina del Registro de la Propiedad Intelectual en Las Palmas de Gran Canaria, me atendió una funcionaria maravillosamente amable que supuse debía estar acostumbrada a los despistes de los artistas, porque contestaba paciente y comprensiva a todas mis preguntas, y a mis angustias también. Todo ello me impactó notablemente y todavía resuenan en mis oídos sus palabras al explicarme que allí se registra “la obra creada por la persona, no recopilada”. Sus palabras retumbaron en mi corazón como si se tratara de una pelota sobre un frontón, rebotando una y otra vez por su delicadeza al pronunciarlas; porque, mientras las decía, acariciaba con las yemas de los dedos cada una de las páginas que le había entregado hasta comprobar el documento completo. Hay algo especial en las oficinas de cultura de cualquier organismo o institución, en las bibliotecas, en las librerías… Tal vez se trate del silencio, porque no es un silencio vacío, sino lleno de detalles que, al levantar la cabeza, uno observa a su alrededor y acaba por hacerlo sentir arropado, en casa. Carteles de obras de teatro en la pared, figuritas de instrumentos sobre la mesa, junto al ordenador, un perchero o una gramola que tal vez no se usan, pero que están ahí…Al terminar de admirar los rincones y fijar los ojos sobre la persona que te atiende comprendes que no es una persona cualquiera, y que cuando pronuncia “obra creada” sabe de lo que está hablando. Se produce entonces un guiño cómplice, una respiración calmada, una calidez de abrazo en el tono y en el momento. Y comprendes que puedes volver mañana con lo que te falta, porque ella seguirá allí, y no tener toda la documentación necesaria deja de ser un drama. Es cierto que hay prisa, que los horarios de entrega se pasan, que no te dará tiempo de reunir todo lo necesario, pero aun así vuelve a latir el corazón de escritora y escoges vivir el momento, entregarte a la conversación poniendo toda tu atención y no olvidar ningún detalle de lo que te cuenta.

dirección web para registrar una obra literaria

Así es que, para registrar una obra literaria, ya sea novela, memoria, ensayo, relato, poemas, cuento u obra teatral (también para un guion cinematográfico o estudio), hace falta entregar rellenado y firmado el formulario del Registro de la Propiedad Intelectual, que se recoge en la oficina física delegada del Ministerio de Cultura en cada comunidad autónoma, o que se puede descargar de la página web. Esta solicitud debe ir acompañada de una copia de la obra a registrar encuadernada o anillada con una primera página en donde se especifique claramente el título de la misma y el nombre y apellidos del autor. Una vez que se entrega de esta forma, en esta oficina nos dan un recibo con la cantidad que hay que pagar en el banco por registrar la obra, en este caso un poco más de trece euros. Con este recibo se va a la oficina bancaria más cercana en la que permitan hacer este trámite; recomiendo preguntar al funcionario dónde, porque no todas lo hacen. Luego, una vez pagada la tasa, nos quedamos con una copia y entregamos otra en el Registro, donde nos la sellan y devuelven junto con una copia la solicitud anterior, también sellada.

Y ya está. Atrás queda el siguiente en la cola de la oficina, al que miramos al salir con una sonrisa entrañable porque lo vemos con la obra en la mano, sin encuadernar y sin formulario, con el rostro de cachorro asustado que teníamos nosotros el día anterior. Pero sabemos que estará bien, ¿verdad?

Caminando en la oscuridad

Allí lo dejo, entrando, para irme a casa con el documento que confirma que el trabajo que he coordinado está registrado a nombre de la autora de las memorias y me voy a por el siguiente reto, que de eso está hecha la vida.