Día del Libro en Breña Baja

Enseñar a escribir, a leer, a vivir: Día del libro 2017

Un premio Nobel de Literatura no podía estar equivocado. Escribir es mi manera de vivir. Esta frase se la escuché a Mario Vargas Llosa en una entrevista y me dejó marcada porque en aquel momento comprendí lo que daba sentido a todo lo que hacía. Escribir era lo que me había sacado de la oscuridad, me había quitado la desgana y la tristeza y me había dado alas para reír, descubrir y arriesgarme. Así fue como elegí el camino del arte para mi vida, de modo que escribir era vivir, y daba igual lo que dijeran los demás. Ahora que sigo practicando la escritura como terapia para la vida, comprendo más aquellas palabras. El ejercicio de reflexión necesario para volcar aquello que nos sucede en la vida con la escritura requiere tiempo, y aunque ese tiempo se lo quita uno a los seres que ama y que lo aman, a los escritores nos ofrece un mundo de posibilidades al que no tendríamos acceso si no la hubiéramos escogido como compañera de viaje, y como medio de expresión de aquello que nos sucede. Luego nos une a ellos, a todos, y volvemos a necesitar escribir para aprender a vivir de nuevo.

En los últimos meses algunos de mis amigos y amigas me han comentado en tono cariñoso que “tengo muchas tablas” en eso de hablar en público. Les sonrío con cariño también porque sé que me están apoyando, como siempre, y que si no fuera por ellos, jamás me atrevería a hablar en público. Me conocen y saben que jamás hubiera podido hablar sola sobre un escenario como hice en el CEO de Tijarafe para inaugurar la Semana del Libro, en esta ocasión dedicada a los cuentos; o compartir con jóvenes la melancolía de admirar e imaginar una historia para las fotos antiguas en el Taller de Microrrelato Histórico de la XIII Feria Juvenil y Cultural de El Paso; organizar un Taller de Marcapáginas, con lectura incluida sobre el escenario del Taller Infantil de Fomento de Lectura para Toda la Familia, en Breña Baja; o sentarme con otras dos escritoras a hablar de proceso creativo en la Jornada Qué se cuente, de Santa Cruz de La Palma. Son cuatro actividades cuyo éxito residía en alzar mi voz, algo que les debo a mis amigos y amigas, a mi familia y a todas esas personas que con su apoyo me han devuelto las ganas de vivir, como lo ha hecho la escritura. Desde aquí mi más profundo agradecimiento, porque escuchar cómo me animan a plasmar mis emociones por escrito cuando suceden situaciones difíciles de digerir para todos es el mejor regalo que me han hecho jamás. Para eso escribe uno, para compartir, siempre, aunque no pueda decirlo en voz alta.

¿Cómo se cuenta un cuento? Con los alumnos del CEO Tijarafe

Mi semana del Día del Libro comenzó de forma muy especial, porque por primera vez en mi vida me senté sola sobre un escenario para ofrecer una charla inaugural y orientar a los jóvenes en la tarea maravillosa y desconcertante de escribir un cuento. ¿Cómo hablar de magia a los estudiantes? ¿Cómo destriparla? ¿Cómo enseñarla sin que tiemble la voz y sin más apoyo que sus ojos hambrientos de sueños? Pues justo con eso, porque los sueños son la base de la escritura, y todo aquel que no sueña muere un poco cada día. Fue en el Ceo de Tijarafe, donde me recibieron con todo el calor del hogar para participar en la Semana Cultural Página XIII Cuéntame un cuento .

Semana Cultural en el CEO de Tijarafe

Y temblaba, vaya que sí. Pero ellos enseguida me tranquilizaron, porque participaron desde el primer momento en todas mis propuestas para inventar, jugar, reír e ir más allá con la no lógica de la escritura. Y es que la primera regla para escribir un cuento es dejar de llamar a las cosas por su nombre, ahí reside el secreto de la fantasía. Luego se deja crecer la propuesta, por extraña que parezca, con el calor del atrevimiento y el abono de la risa.  Compartir con ellos este viaje me llenó de energía. Y creo que al terminar comprendimos cómo los libros son parte de la historia de nuestras vidas.

Además, tuve ayuda en el corazón con Lolita Pasión  y con parte de la exposición de Travesías. Cuentos para soñadores

Luego fui a disfrutar la exposición de cuentos de la Casa del Maestro, que es una ilustración en sí misma. La han preparado el CEO de Tijarafe y el profesor Antonio Martinez con tanto cariño que emociona. Me pareció muy estimulante para los jóvenes que en ella los dibujos de los alumnos estuvieran integrados con las ilustraciones de profesionales de los cuentos infantiles. Al salir tenía muchas ganas de ponerme a colorear.

Breña Baja y la magia de Gloria Fuertes

Así es como la esperanza y Gloria Fuertes me llevaron a Breña Baja para celebrar el Día del Libro. Con ellas estuvimos en la Asociación Cultural municipal, porque gracias a los cuentos todo es posible. Así comenzó esta historia, con la posibilidad y la diversión del Taller de Marcapáginas; una narración que sazonamos con frases del corazón para corazones inquietos.

Taller de Marcapáginas en Breña Baja

Muchas gracias a Cochi Jaén por esta foto durante el Taller de Marcapáginas, en la celebración del Día del Libro en Breña Baja.

Porque en este municipio palmero participo en el Taller Infantil de Fomento de la Lectura para Toda la Familia, donde preparamos un poema dedicado a Gloria Fuertes; que escribimos juntos y que leímos juntos también sobre el escenario sin miedo a nada, o con miedo a todo pero con las manos sujetas bien fuerte para atrevernos. Los niños y las niñas alzaron la voz ante todo el auditorio convirtiéndose en un ejemplo de fortaleza y dulzura. ¡Los niños y niñas leyendo en el escenario con el apoyo de sus familias son magia pura! Tener la posibilidad de compartir con ellos el amor y la ternura con la que se enseña la lectura me llena de entusiasmo porque cuando leen todos sonreímos; cuando ellos paran para comprender mejor lo que van a decir todos respiramos… y cuando de pronto se dan cuenta de que hay un libro ahí, sobre la mesa y lo abren solos, algo se mueve en el corazón y parece uno más vivo. ¿Por qué será que hay tanta vida en los libros? Nosotros escribimos cuentos con los niños y las niñas en este taller, más bien los escriben ellos y tomamos nota. Esta es una actividad que recomiendo como una píldora para la salud diaria, porque cada vez que decimos: “eso no tiene lógica”, pero lo escribimos, damos vitaminas a nuestras almas. Y es que el arte no salva vidas, salva almas. Ese es un regalo que siempre les haremos a los pequeños y las pequeñas, y que ellos nos hacen a nosotros, compartiendo entre todos eso que se llama fantasía. Por esta razón estoy más que agradecida al Ayuntamiento de Breña Baja, que organiza una actividad que trae y traerá mucha felicidad.

 

Día del Libro en Breña Baja

¿Qué se cuece? En Santa Cruz de La Palma

La mejor receta para una amante de los libros es el amor. El Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma nos animó a remover nuestras entrañas de escritoras a ese fuego lento en las Jornadas Qué se cuece dedicadas a los cuentos para conmemorar el Día del Libro. Allí estuve con las escritoras Belén Lorenzo Francisco y Ana Vidal, sacándome de las entrañas y sonsacándoles a ellas cómo es eso y qué es eso de escribir. Conoce el proceso creativo de otras autoras es, como poco, refrescante, y mucho más volver a leerlas después de eso. Sus palabras desde entonces están más llenas, más vivas. Y es que compartir el proceso de creación de una obra artística es muy difícil, es casi un secreto. En este caso fue un verdadero placer porque somos muchos los que amamos la palabra, los libros, la posibilidad de vivir en otros mundos mientras disimulamos estar en este; y a veces hasta estamos.

Programa Festival de Cuentos de Santa Cruz de La Palma

Así estuvimos, de tertulia, acompañados de un público tierno y animado en la Sala de la Recova de Santa Cruz de La Palma, en un entorno delicadamente preparado para cocinar, como si ese acto de amor que rodea a la preparación de comida para aquellos a quien amamos estuviera a la vez en cada ingrediente, en cada caldero, en cada página. Tal vez por eso nos regalaron con qué cocer las palabras, porque estábamos en casa.

Mesa del Encuentro de Escritoras de Santa Cuz de La Palma

Muchísimas gracias por darnos tanto calor, tanta confianza y tanta libertad como para alzar la voz y cocinar palabras que hasta ahora solo susurrábamos en las páginas. ¡Hay que ver todo lo que se cuece en buena compañía y con buenos ingredientes!  Además, Ana Vidal dedicó parte de su sección ‘Voces de Escritura’ del programa ‘Soles en el Ocaso’ a este encuentro con la lectura de algunos de nuestros escritos.

Encuentro de escritoras en Santa Cruz de La Palma

 Haciendo Historia en la XIII Feria Juvenil y Cultura de El Paso

Como si la historia les resultara tan fácil como mirar una fotografía e imaginar. Claro, no es así pero, ¿y si fuera un poco así? Eso es lo que pusimos en práctica en la XIII Feria Juvenil y Cultural de El Paso. Con toda la alegría del mundo dimos un salto a los desconocido: mirar una fotografía antigua de nuestro pueblo y escribir la historia de los que la protagonizaban. Fue en el Taller de Microrrelato Histórico: Haciendo Historia en El Paso. Una experiencia llena de ternura, de espontaneidad y de conocimientos que no sabíamos que teníamos. Porque mirar a nuestro alrededor tras conocer cómo venían las calles por las que caminamos nuestros padres, nuestros abuelos y aquellos que siguen vivos en las instantáneas bien merece una historia.

Taller de Microrrelato Histórico

 

De ese día me llevo cómo se animaban unos a otros a escribir, cómo aquellos que participaban en el taller traían a otros compañeros para enseñarles las fotografías que colocamos en el rincón de lectura del Recinto Ferial de El Paso…También cómo esos ojos se iluminaban contarles lo que había en ellas, y al regresar con el microrrelato dentro del corazón para escribirlo.

Merece leerlos todos, y más descubrir cómo miran el mundo y el pasado no tan lejano en sus corazones. Porque finalmente la historia y el relato forman parte de sus alas, de sus sonrisas.

Taller de Microrrelato Histórico

Además, los microrrelatos con las fotografías formarán parte del Concurso de Microrrelato Histórico ‘Haciendo Historia en El Paso’, ya que optarán al premio que se entregará el Día del Municipio, que se celebra el 25 de junio y está organizado por el Ayuntamiento de El Paso.

Taller de Microrrelato Histórico

La XIII Feria Juvenil y Cultural de El Paso, organizada por el Ayuntamiento de El Paso, se celebró el jueves 20, viernes 21 y sábado 22 con jóvenes de toda la isla, como participantes o como visitantes. Contó con más veinte stands, una gran cantidad de talleres participativos, más de una decena de actuaciones de teatro, de baile o musicales como la de las Bandas Municipales de Puntagorda y El Paso. El Rincón de Lectura del Taller de Microrrelato Histórico contó con libros de Historia de El Paso, Historia de La Palma e Historia de Canarias cedidos por la Biblioteca Municipal de El Paso Antonio Pino Pérez. Además, contamos con la alegría y el apoyo de los organizadores y organizadoras de la feria, que nos dieron la colaboración necesaria para que los estudiantes tuvieran tanto interés en soñar, crear y escribir. Si todo se pega, la ilusión y el esfuerzo mucho más; así que estoy profundamente agradecida.

Este año 2017 he vivido muchas experiencias intensas, pero sin duda mi participación de diferentes maneras en estos actos relacionados con la celebración del Día del Libro en La Palma me ha hecho darme cuenta, una vez más, de lo útil que es la literatura para la vida, sobre todo cuando esa vida está en los ojos que nos miran, en los oídos que escuchan  y en las manos que abrazan. Poder compartir la experiencia creativa, a pesar de provocar un nudo en el estómago, nos permite poner en práctica eso que anhelamos tanto cuando estamos a solas: el calor humano. La diferencia, tal vez, es que el arte solo llega cuando es sincero, de modo que asusta un poco o un mucho abrir nuestro corazón a cal y canto para contar verbalmente lo que escribimos, precisamente, porque nos provocaba pánico hablar. Es una ironía, pero ahí radica mi defensa de la escritura para la vida.

 

 

manos de mujer sobre el pecho

Pasión breve en cuentos para leer

Leer salva vidas, o por lo menos las entretiene. Puede que sea solo la posibilidad, el diálogo con las palabras, las reflexiones de otros que encajan con nuestras dudas… el viaje más allá de la lectura, acompañados, a otros mundos que no sabíamos que existían y a los que siempre podemos volver. Es cierto que hay aventuras todos los días en la vida cotidiana, pero eso lo averigüé después. Primero leí como otros las habían vivido, me entretuve escapando a sus mundos para después crear los míos.

Así que si lo primero es leer, el origen de todas mis pasiones está en la palabra, o más bien en el significado de la palabra, o más bien en la emoción que me provoca la palabra. Por lo menos la pasión para mí. Cada uno sabe, o debería saber, qué le provoca pasión. Desde aquí les animo a buscar la repuesta en estos cuentos de pasión breve para leer. Son el origen y lo que mantienen abonada mi pasión por la escritura. Espero que el viaje sea productivo y que, a la vuelta, vivan más intensamente la vida. De eso se trata, ¿verdad? De vivir, al fin y al cabo, para eso estamos aquí.

esculturamujerlluvia

La suerte viaja descalza

Se paró frente al árbol situado en medio. Había una joven girando alrededor del tronco, sobre sus patines. Cada vez más rápido y cada vez más lejos. Una anciana llegó a su lado para mostrarle un trébol de cuatro hojas; lo guardaba en su seno, como un tesoro de su corazón. Levantó la cabeza buscando el cielo y advirtió que las ramas estaban repletas de ellos. Bajó la mirada y una niña los deshojaba risueña sentada en el suelo. No era una plaza cualquiera, era el portal del tiempo. Escuchó un frenar de coches, gritos y el sonido de una sirena… Cogió la flor y la guardó en su pecho.

Mujer en campo de flores

La sangre en las flores

En primavera nacen los dragones, después del invierno bebiendo la sangre de la tierra. Por eso es necesaria la oscuridad más profunda, la marea más revuelta y el silencio más rotundo. Porque hay un todo que se mece en las estrellas, que cae del cielo a cuentagotas desesperando al alma, que tarde o temprano se despierta.

-¿Y si no lo hace? -preguntó el unicornio.
-Si no lo hace nadie vendrá a ayudarnos -respondió su sombra.

Así que el corcel, que guardaba todos los secretos de la magia en su cuerno, se arrodilló para rezar.

grupo de ciclistas

Fiesta en la piscina

¿Cómo sé que tenemos una habitación reservada en la nave del tiempo? Una suite, una isla y una boca del infierno hacia el agujero negro del: “Y sin embargo, ¡viva la vida!”. No lo sé por el lujo o las inmejorables vistas. Lo sé por las pequeñas cosas. Un recuerdo valioso apenas sucedido, el abrazo que se convierte en horno aterciopelado y fresco, la conversación que da nombre a doña Esperanza, la que siempre vuelve. Porque late y duele mientras los demás camarotes están llenos, hay fiesta en la piscina y alguien canta que allí nos vemos.

Libros variados

Esos susurros nuestros

Reconozco que ya estoy perdida en lo que escribo, que entro y salgo de un mundo paralelo que me abraza y me reconforta. Es mi segunda novela histórica, y sus personajes, que me llaman, me guiñan un ojo, se sitúan detrás y al lado de las personas que conozco, de mis trabajos cotidianos. Me reclaman que cuente su historia. Entonces, les pido por favor esperen a la noche, a la hora bruja, a cualquier otro momento. No me hacen caso. Me tiran del corazón, me obligan a levantarme y apuntar sus suspiros de vida en papeles que riegan toda la casa. Suspiros de vida que crearán vida en las páginas.

Encontramos historias y significados leyendo. Nuestros personajes nos hablan pero hay que estimularlos. Leo todo lo que encuentro, y a veces ellos están en todo lo que leo sin darme cuenta. Porque me queda poco pero he de decir no sé cómo acaba. Solo ellos lo saben, y me lo dicen cuando quieren. Por eso me caen bien, y por eso termino escribiéndolos.

cuadro de mujer con espada

La respuesta

Levantaba los párpados y todos sabían quién era. Miraba de frente siempre un largo rato antes de hablar, y guardaba su sonrisa con la misma cautela que su espada. Una vez que la desenvainaba no solía quedar títere con cabeza, ni corazón latiendo. Un día le pregunté por qué se había hecho a la mar. Solo aquella vez me atreví a dirigirle la palabra sin que me hablara primero. Pensé que me abofetearía por hacerlo. Tras clavar sus ojos como dagas en los míos como solía hacer, me respondió: -Para vivir, chico. Para vivir.

Duende con estrellas

Receta primera

Había una vez, en el Reino de No Me Olvides, un Limón bailando en armonía perfecta con Azúcar. Hasta ellos llegó Media Docena de Huevos, huyendo de Doña Canela. Según contaron, la habían conocido nada más salir del Reino de Mañana Siempre Mejor. Ella fue quien les anunció que iban a romperlos. Por eso escaparon, rodando como pudieron.

-A ti te exprimirán y a ella la quemarán – les auguró la rama de especia nada más llegar al grupo.
-¿Cómo sabes eso? -preguntó valiente la fruta.
-Porque lo dice Receta.
-¿Quién es Receta? -quiso saber Azúcar mientras Media Docena de Huevos trataba en vano de seguir rodando. Era el final aquellas tierras.
-Es la novia de Sabor, Y te enseña que siempre gana la mezcla.

público asistente a las jornadas

Literatura que salva vidas: II Jornadas La Voz de La Mujer

La vida es también con quién hablas, y a quién escuchas. Participar en estas jornadas en La Palma es un placer y una gran oportunidad para crecer, porque cuando el corazón y la mente se abren es un viaje que merece la pena. El programa nos ha dado  la oportunidad de conocernos, de escucharnos, de darnos ese calor tan necesario… Qué semana tan especial ha organizado Karmala Cultura con las II Jornadas La Voz de la Mujer. Desde aquí darles mi enhorabuena porque hemos podido disfrutar de actividades en Los Llanos de Aridane, Breña Baja, Villa de Mazo y Santa Cruz de La Palma con invitados e invitadas de Asia, África, América y Europa. ¡Un verdadero lujo escuchar las experiencias y la sabiduría de estas mujeres creadoras y promotoras del arte y la cultura! Creo que hemos propiciado un diálogo y un intercambio cultural de gran interés, con el que se ha dado voz a mujeres de la literatura, el cine y la música. Además, gracias a ello, hemos reivindicado el derecho de otras mujeres a tener un lugar destacado en el arte y en la sociedad. Es un testigo que tenemos que coger de las que nos precedieron, y que espero que siga pasando de unas manos a otras, de unas mentes a otras, de unos corazones a otros para tener una opinión propia que siempre se escuche

II Jornadas La Voz y La Mujer

Carmen Comadrán, Belén Lorenzo Francisco, Patricia Figuero y yo en la sala el Real 21 de Los Llanos de Aridane. Foto de Karolina Bazydlo.

 

Mi participación en estas jornadas ha sido en el apartado de literatura, que compartí con autoras de la talla de Elsa López, Belén Lorenzo Francisco y Patricia Figuero, así como en la mesa redonda en el que también he conocido un poco más a las invitadas de las otras áreas como las directoras de cine Carmen Comadrán o Aicha Chloé Boro. Aprendí mucho de ellas y estar a su lado, escuchando esa sabiduría que guardan, me estremecía de la misma forma que al abrir un libro, porque me dejaron cautivada desde la primera frase. Es una suerte haber escogido el camino del arte. De hecho, solo por poder disfrutar de su cercanía en instantes como estos merece la pena.

Cartel II Jornadas La Voz y La Mujer

La literatura y la vida

Por eso mismo quiero compartir aquí esas cosas de las que uno no habla, sobre todo cuando se es escritora como yo, un camino que he sido capaz de recorrer gracias a la existencia de mujeres que antes que yo lucharon para darme la oportunidad de serlo. Los libros que he leído escritos por ellas y en los que se las reconoce como artistas son el pilar sobre el que se ha sostenido mi existencia como mujer contadora de historias, como a mí me gusta llamarme.

Estas jornadas son una oportunidad muy emocionante, sobre todo para las personas como yo que escribimos y no nos resulta fácil levantar la voz, porque nuestro medio es escrito. 

Durante toda mi vida, sobre todo en mi juventud y en mi adolescencia, la lectura constituyó para mí un refugio y una fuente de vida, porque no sé en qué momento comenzó a resultarme muy complicado relacionarme con el mundo exterior, con las personas que me rodeaban y comencé a guardarme muchas cosas para mí, casi todo. En este proceso encontré los libros. Sucedió de forma casi casual porque había muchos en mi casa, sobre todo en mi casa de La Palma, en El Paso. Eran libros de mi abuelo; de investigación, de ensayo y de novela. Era la época de vacaciones, cuando venía con mi familia y tenía mucho tiempo libre, así que como me resultaba difícil relacionarme con las personas comencé a leer. Mi formación es básicamente clásica, porque es lo que más había en mi casa y pronto consideré a los protagonistas de esas historias, a esos autores y autoras, como mis amigos y me pasaba la mayor parte del tiempo con ellos. Al leer estas historias me resultaba muy fácil identificarme, sobre todo con los personajes femeninos, cuando explicaban que se sentían atrapadas en sus vidas, encerradas y envidiaban la libertad de la que gozaban los hombres. Me dolía todo lo que leía pero a la vez me gustaba lo que contaban. Claro, eran libros antiguos, clásicos, la mayoría escritos por hombres, pero aun así retrataban este sentimiento femenino con el que yo crecí, sintiendo que estaba atrapada. Luego, a medida que fui creciendo, me fui dando cuenta de que ese sentimiento no era adecuado para mí, porque yo vivía en un mundo, a finales del siglo XX, en el que sí podía hacer esas cosas; por lo menos tenía la posibilidad de hacerlas. Porque en el siglo XX, gracias a los movimientos y la lucha por la igualdad, se había conseguido el voto de la mujer y las mujeres nos habíamos incorporado al mercado laboral; porque yo vivía en un mundo completamente diferente gracias a ellas. Así que estas lecturas me dieron luz pero me dieron obligaciones también. Por eso, comencé a vivir mi vida marcada por estas obligaciones y esta responsabilidad que tenía para con estas mujeres. Porque  yo podía hacer lo que ellas habían soñado; mientras que esas protagonistas se quedaron en los libros, encerradas en las vidas que habían escrito para ellas. Las autoras no habían podido hacer nada salvo expresarse en la literatura. 

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El periodismo como arma

Con esta fuerza que me dieron las mujeres que me precedieron comencé a luchar por lo que quería. De alguna manera esto obró un cambio en mí y lo primero que hice fue escoger una profesión que me daría mucha libertad y que me conduciría hacia lo que quería ser, que era ser escritora. Era algo que yo me callaba, lo decía pero en voz muy baja, porque soy muy terca, y sabía que no iba a dejar de intentarlo. Comencé a trabajar de periodista tras estudiar la carrera de Historia.

Julieta Martín Fuentes contando su historia en las jornadas

Contando mi experiencia en el Real 21 de Los Llanos de Aridane durante las II Jornadas La Voz de la Mujer.

No tenía referencias de mujeres trabajadoras salvo sutiles comentarios; ya que no se hablaba de los problemas ni de las dificultades que entraña trabajar en un entorno en el que coinciden ambos sexos, con un inconsciente colectivo que sitúa a la mujer que trabaja en un plano desde el que se la ha despreciado. Aún así que comencé en el periódico La Provincia, que fue mi primer trabajo. Recuerdo que el primer reportaje largo que me dieron fue precisamente por ser mujer. Acababa de salir de la facultad y tenía muy poca experiencia como periodista pero tuve que escribir el reportaje del Día de la Mujer Trabajadora, el 8 de marzo. Había estudiado historia y sin embargo no sabía por qué se celebraba ese día. Me enteré escribiéndolo de cómo habían vivido las mujeres su proceso de incorporación al mundo laboral y de cómo habían sido castigadas, y en concreto de que la fecha del 8 de marzo reconoce a unas mujeres a las que habían quemado en una fábrica en la época de la revolución industrial. Este reportaje me ayudó a darme cuenta de que yo estaba trabajando, y mis compañeras del periódico también, gracias a que estas mujeres fueron a trabajar, probablemente con miedo, probablemente habiendo sido agredidas anteriormente. Sin embargo, habían seguido yendo, y acabaron muriendo. Todo esto me afecto de manera positiva, me dio mucha fuerza y nunca lo he olvidado.

Portada del libro 'Mujeres en guerra. Más máster da la vida'

Después de publicado, una compañera periodista que hoy sigue siendo mi amiga me vio un poco decidida pero perdida en todo lo que es el mundo laboral cuando se convivimos ambos sexos, sin recursos para superar las limitaciones que muchas veces se nos pone, y nos ponemos, mediante el inconsciente colectivo. Esta amiga me dejó entonces las memorias de Maruja Torres sobre su época de reportera de guerra. Este es el camino más radical, el más difícil y el menos femenino al que en teoría se puede aspirar a ser, ya no solo como periodista sino dentro del mundo de las noticias. Porque estas en una guerra, con todo lo que eso supone en el día a día: sangre, peligro, bombas, sin refugio, sin amigos, en medio de conspiraciones, sin conexión de teléfono…es un peligro viajar sola de vacaciones, imagínate viajar sola para documentar una guerra. Maruja Torres en su libro Mujer en guerra. Más másters da la vida  habla de sus experiencias en la primera línea de combate. Ella estuvo en el apartheid, en África, en los campos de refugiados de Palestina, en el Chile de Pinochet, en Beirut, en el Líbano. Habla desde su punto de vista, con su voz femenina, contando cómo vivió esa situación y cómo se enfrentó a un mundo que había previsto una vida para ella que no le gustaba, así que lucho por vivir la que ella quería, no la que querían los demás. Ese libro ha sido para mí un manual al que he acudido en muchas ocasiones. Primero porque escribe muy bien. Te llega al corazón y te lo rompe, diciéndote todo eso que llevas dentro y que no sabes cómo expresar. Gracias a ella me he atrevido a muchas cosas y he trabajado en redacciones de periódicos, en radios, en gabinetes de prensa; aún hoy lo hago como colaboradora porque es una profesión apasionante en la que puedo verter gran parte de mi universo personal (sobre todo, me obliga a salir de esa cueva en la que tiendo a estar porque en cierta forma sigo siendo esa jovencita a la que le costaba relacionarse con el mundo exterior). Maruja Torres en este libro habla de lo que para ella define a todo escritor, que es tener un punto de vista, creo que si hay algo que define a los periodistas es que lo tenemos. El escritor solo se diferencia para mí en que quiere expresarlo creando un mundo diferente con él, aunque sea sobre el papel. Porque como ella dice, tal vez el mundo sea una porquería, ella dice que una mierda, porque es una escritora muy directa a la que le gusta llamar al pan y al vino. Ella dice que el mundo es una mierda pero que igual merece la pena contarlo. 

Presentación del debate en las jornadas

Carmen Asensio, Dalila Ennadre, María José Manso, Keybis Keba Danso y Patricia Figuero en el Real 21 de Los Llanos de Aridane en las II Jornadas la Voz de la Mujer. Foto de Karolina Bazydlo.

En mi caso, las memorias de mujeres me han servido siempre, me han dado una orientación en un mundo laboral en el que no hay nada escrito; porque apenas llevamos un siglo teniendo una legislación que ampare nuestros derechos, una legislación que hay que seguir ampliando y por la que hay que seguir luchando. Es la base sobre la que alzar la voz y vencer el miedo que nos atenaza cuando suceden injusticias, porque hay personas de todo tipo y necesitamos argumentos, necesitamos leyes para acallar al inconsciente colectivo; porque son muchos siglos diciéndonos qué cosas se pueden hacer y qué cosas no se pueden hacer si eres mujer. Creo que eso es lo que tenemos que luchar por cambiar en nuestro día a día. 

Participantes de Literatura en las Jornadas

Ken Bugul, Elsa López, Patricia Figuero, Belén Lorenzo Francisco y Julieta Martín Fuentes mujeres de la literatura.

Viendo el sueño: ¿Escribir no es vivir?

Tras diez años trabajando como periodista decidí que quería luchar por mi verdadera vocación, que era ser escritora. Sucedieron una serie de acontecimientos en mi vida que me dieron la fuerza necesaria para dejar un tiempo mi trabajo de periodista, que ya me había enseñado a relacionarme con el mundo que me rodeaba y a trabajar en él, y me vine a La Palma a escribir. En ese momento tomé la decisión de que quería escribir exclusivamente durante el periodo que le dedicara a mi primera novela, Lolita Pasión. No conocía personalmente a ninguna mujer que fuera escritora, pero sí tenía a mis amigas de los libros, como yo las llamo. Así que cuando estuve volcada en la escritura, metida con calzador en una sociedad que se dedicaba a cosas más normales, más prácticas sobre todo, no tenía la capacidad para expresar lo importante que era para mí lo que estaba haciendo. Porque volvía a ser aquella jovencita que tenía problemas para relacionarse y comunicarse. Uno comienza a dejar de hablar y después no sabe cómo hacerlo. Así que me volví a refugiar en los libros, que siempre me han dado luz y siempre me han acompañado cuando me pierdo en la vida. Leí muchos libros de biografías de artistas, de ensayos de artistas; sobre todo porque quería ver cómo vivían, cómo habían superado esos obstáculos que se presentan cuando uno pasa del plano soñado al plano real y no se espera lo que sucede pero, sobre todo, no sabe cómo solucionarlo ni a quién preguntar. Porque hay que seguir comiendo, hay que seguir saliendo, hay que seguir hablando con personas que no aceptan lo que uno hace. Uno de estos libros que me fue muy útil es un ensayo de Amparo Serrano de Haro, Mujeres en el arte. Espejo y realidad  . 

Libro 'Mujeres en el arte. Espejo y realidad'

A mí me gusta mucho leer ensayo, tal vez porque soy historiadora, porque hay una parte del pasado que necesito conocer porque escribo novela histórica, también cuentos pero esos se sueñan de otra manera. De los ensayos extraes mucha información para el mundo que estás creando y que debe tener una base real en la novela histórica, real de la vida cotidiana y de la historia de las costumbres. También del por qué de esa historia de las costumbres. Este ensayo del que hablo pertenece al ámbito de la Historia del Arte. La autora hace un recorrido con el que intenta comprender por qué las mujeres han sido a lo largo de los siglos objeto del arte pero no sujetos creadores de arte, sobre todo no han sido reconocidas como tales. Ella analiza el proceso que llevó a silenciar a estas mujeres artistas. Lo define como un libro para personas apasionadas, porque el arte no se puede tratar sin pasión. Para mí es muy interesante cómo clarifica qué tipo de persona se dedica al arte, porque sorprende mucho que a pesar de todos los inconvenientes habidos a lo largo de la historia y de todos los prejuicios y condicionantes hayan habido mujeres que decidieron ser artistas.

Almuerzo en las jornadas

Carmen Comadrán, Elsa López y Tamara Avidad en un almuerzo de las II Jornadas la Voz de la Mujer en Santa Cruz de La Palma.

Una parte de la obra muy interesante es su análisis del siglo XX, cuando las mujeres se han incorporado a la vida pública, gracias a la lucha por la igualdad, a su visualización y a la legislación de sus aportaciones a la historia. Analiza cómo ha influido el punto de vista femenino a los movimientos artísticos de finales del siglo pasado, que es el punto de vista de la diferencia. Porque el dar visibilidad a las mujeres en el arte permite explicar esos problemas que suceden en el ámbito femenino que es necesario contar también. El que hayamos sido reconocidas como sujetos que crean arte también abre la puerta a que otras diferencias, otros grupos con etnias diferentes, con sexualidad diferente, otros grupos sociales que también ha sido ignorados a lo largo de la historia puedan expresarse. Estos movimientos han abierto una vía para que se rechace cualquier tipo de exclusión, algo que ha caracterizado al arte del siglo XX. 

La fuerza del ejemplo: Elsa López

Una vez que me vine a La Palma a escribir y acepté las dificultades que conlleva la elección de vida que yo realicé fui consecuente con ella, o he tratado de ser consecuente con ella. Aquí he tenido la suerte de conocer personalmente a una autora, a Elsa López, a la que ya había tratado profesionalmente en mi carrera de periodista. La entrevisté, a veces lo hemos hablado, en unas jornadas que tuvieron lugar en Gran Canaria sobre escribir en una isla, porque ella ha escogido vivir en La Palma y es un honor tenerla tan cerca en nuestro día a día. También la entrevisté en unas jornadas en Tenerife, en la que ella habló de la mujer y la escritura. Siempre que la escuchaba cuando era periodista sus palabras hacían latir  mi corazón de escritora, que se me salía del pecho. Porque es otra de esas artistas que dice verdades como puños, que se te clavan y no te dejan indiferente, no si estás vivo. Recuerdo que ella hablaba, se lo he recordado también, de que cuando ella escribía en su casa y a veces estaba en su despacho en ese momento en el que te llega la inspiración por fin, igual después de días sufriendo porque la tienes en la punta de la lengua pero no te sale, que en ese momento en el que se entregaba completamente a escribir, alguien abría la puerta para preguntarle si había planchado sus pantalones. El auditorio lleno de mujeres sonreímos, yo también. Son esas cosas del día a día de las que hablo.

Julieta Martín Fuentes. Elsa López y Belén Lorenzo Francisco en las jornadas

Elsa López, Julieta Martín Fuentes y Belén Lorenzo Francisco dan voz a las mujeres de la escritura. En La Sala La Recova de Santa Cruz de La Palma.

Uno elige románticamente ser escritora y cree que será tan fácil como sentarse y hacerlo pero luego viene la realidad, la familia, los amigos, las invitaciones. Todo eso es de agradecer y es maravilloso pero hay que combinarlo con la elección de ser artista, de la literatura; porque no es una vida igual a la de los que nos rodean, porque requiere de mucho espacio para la reflexión y la soledad. De otra manera no podremos crear ese mundo de nuestras obras. De todas las obras de Elsa López  me quedo con la novela Las brujas de la isla del vientoporque cuando la leí todavía estaba en Gran Canaria y recuerdo que sus descripciones de aquellas mujeres, su supuesta locura y sus verdades… yo me lo creía todo. Es la historia de un grupo de mujeres que está encerrada en un siquiátrico, inspirada en entrevistas que ella realizó a personas reales. Al sumergirte en sus palabras te das cuenta de que hay un mundo más allá de ese diagnóstico médico. Ese mundo es lo más grande que me ha regalado a mí Elsa López, el abrir una puerta a la posibilidad de que haya más mundos; porque hay tanto detrás de las personas, y ahí reside la inspiración para mí. Es una obra que tiene mucho que ver con que yo haya venido a escribir a La Palma, porque yo me crié con la brisa de El Paso, y con mi madre diciendo que el viento soplaba tan fuerte para que yo lo escuchara. Así aprendí que el viento te puede contar todas las historias que quieras, o que él quiera.

Libro 'Las brujas de la isla del viento'

Creo que Elsa López es un ejemplo de por qué necesitamos el arte, la literatura, porque pone voz a lo que muchas veces no somos capaces de expresar, ni de entender. Estamos en un camino en el que necesitamos figuras, ejemplos, acudir al arte para comprender y comprendernos mejor. El primer libro que cité, el de Maruja Torres, comienza con una frase que explica esto de lo que hablo. Defiende que escribir es comprender y yo estoy de acuerdo. Porque el arte nos remueve, porque es el camino que hemos tenido siempre para expresar, para comunicar las diferencias. Yo no creo que haya dos personas iguales. Por eso doy las gracias a las personas que se expresan artísticamente, o en su vida diaria, como más les gusta; porque si no nos expresamos, si no nos comunicamos, no vamos a ser capaces de disfrutar de la vida con todo lo que ella nos ofrece. Para eso escribo, para expresarme, para tratar de devolver toda esa vida que a mí me han dado los libros y los autores y autoras que han plasmado en ellos sus inquietudes más profundas. Con ellos me salvaron la vida y ojalá yo pueda salvar también la vida de otras personas. 

manos de mujer con flot

Pasión breve en cuentos para leer

Uno escribe y lee porque sí, porque le da la vida, porque un libro de la estantería te está llamando con su título y no puedes dejar de mirarlo hasta que te levantas y vas a por él, porque te evades mientras las teclas suenan con tus palabras o mientras te conviertes al leer en astronauta, en polizón, en hada madrina. Porque mientras lees el mundo entero está a tu alcance, el conocido y el posible, hasta el imposible también. En marzo comienzo un Taller Infantil de Fomento a la Lectura en Breña Baja, La Palma, en el que también escribiremos; algo que me hace mucha ilusión porque se trata de unir dos placeres que acompañarán a los pequeños toda la vida. Y es que la pasión por la vida comienza con una sola frase, una sola que ilumine el rostro de quien la escucha, sea adulto o tenga cinco o seis años. Es la fantasía en forma de regalo, la ilusión que todos recuperamos cuando, por un instante, aceptamos el juego de soñar y nos creemos todo lo que nos cuentan; sobre todo al leer. Contar una historia es igual, solo tienes que volver a mirar el mundo como se mira un cielo lleno de estrellas por la noche y pides un deseo en silencio. Igual se cumple, ¿verdad? Todos hemos comprobado que si los padres y las madres leen los hijos también. Así comencé yo a leer en mi casa; porque a mi lado leían y parecían disfrutar, así que fui a buscar un libro.

Aquí comparto un poquito más de pasión breve en cuentos para leer, solo unos pequeños bocados para seguir leyendo y soñando mientras vivimos día a día, mientras caminamos sin dejar de tener los pies en el cielo. Pero queremos sonreír y buscamos la complicidad en lo que nos rodea. Leamos para que se cumplan nuestros deseos y los de nuestros hijos e hijas, escribamos para formularlos. Si al leer logro que por un instante algo palpite en tu pecho, o que una imagen entre en tu mente y llegue hasta tus entrañas, me daré por satisfecha. No es fácil, lo sé, pero así es la pasión. Quien la probó, lo sabe.

Descalzos por el cielo

Alguien caminaba perdiéndose en la montaña y, de pronto, comprendí el placer de observar y de estar viva. Aquella mañana me había despertado una opresión en el pecho, como si una voz me llamara a lo lejos. Sin hacer ruido atravesé toda la casa; abría puertas despacio, giraba pomos aguantando la respiración, descorría fechillos con el alma en vilo…Algo me decía que no debía despertar a la familia. El aire estaba frío y mis pies descalzos así que la nariz se me congestionó en un instante al sentarme y respirarlo a bocanadas. Pero el amanecer en sangre me abrazó, me conquistó la magia de la mañana. A lo lejos advertí una figura que avanzaba como un punto en la nada; igual que yo, estaba despierta desde la madrugada. No sé cuánto tiempo pasó, pero al volver a la conciencia el cielo era azul y mi cuerpo ardía en fiebre con el corazón latiendo lleno de historias de caminantes, y de esperanza.

niña sobre las nubes

Pelos de bruja

Iba a clases de mecanografía así que sacaron de algún rincón escondido la máquina de escribir de mi abuelo. Eran tan grande, tan oscura y tan sofisticada que nada más verla sentí una atracción irresistible. Al darle a la primera tecla comprendí por qué: había casi que golpear la máquina para poner en marcha aquel armatoste y dejar impresa la letra. Hacía tanto ruido que cualquiera diría que se abría un portal hacia otro mundo, hacia todos los mundos que yo quisiera.

manos en teclado máquina de escribir

Paseando por el cementerio

Le enseñó su más preciado tesoro y guardó silencio. Le contó esos secretos que solo se reconocen con los ojos frente al espejo. Pasearon desde la bajamar al rompeolas y se estremecieron cuando a un día le siguió otro y otro y otro. La vida era amable en las aguas profundas. El enterrador siempre había querido que una sonrisa le demostrara que había vida después de la muerte.

burbuja con edificios dentro

No me desees

-¿Por qué lloras? -le preguntó La Noche.
-¡Porque estamos lejos! -le arrojó tiritando mientras se cubría con un manto de fuego y mil años de ventaja.
-Dulce espejo de deseos -la acunó con su oscura ternura. -Si esperas, preparas, escuchas, comprendes… verás que en los mundos que brillas, en los planetas que te reconocen, en los seres que te observan ardes también en la pasión que alimenta sus anhelos.
-¿Cómo puede ser eso? -por respuesta obtuvo un guiño y una visión centelleante en sus pupilas.

A millones de años luz, una joven y un joven se miraban bajo el cielo estrellado hasta caer en la hoguera de su primer beso.

Niña pelirroja

Tocarse

Se dio cuenta de que era después cuando la vida le regalaba sus mejores aromas. Después de sentir, después de arriesgarse, después de balancearse. Por eso, compró un tarro enorme; bueno, dos. En uno escribió “sueños” y en el otro “caminos”. Se prometió que cada vez que descubriera un nuevo perfume lo guardaría dentro. De este modo, cuando no pudiera evitar caerse tendría a mano para respirar oxígeno del que sana las heridas. El único problema era capturar y meter dentro lo que experimentaba. -Para eso está la magia -concluyó. Y automáticamente entró la inocencia en uno de los botes.

Manos de astronautas a punto de tocarse

Ondas nada más

Decían que una bruja malvada les había lanzado un hechizo, encerrando sus almas en las notas. Así que cuando alguien los tocaba, con la melodía desaparecía su esencia. Los instrumentos intentaron ponerse en huelga y no sonar, trataron de herir sus cajas de música para hacer daño a los oídos, procuraron afear su apariencia de dulce y melancólica promesa…En el fondo no querían dejar de vibrar, aunque los devoraran al acariciarlos. Es por eso que aquella maldición fue bendecida por las musas blancas, porque los corazones lloran y ríen en los conciertos; porque un alma muere pero también cobra vida gracias al alma que se conmueve.

pianista tocando en medio del parque

Taller Juvenil de Investigación Histórica para Literatura

Literatura histórica: taller juvenil para escribir

La curiosidad es la mejor arma para el aprendizaje y cuando escribes literatura histórica te llenas de ella, te pica, te motiva; porque el relato te pide saber más. Te preguntas si el protagonista del siglo XIX va a caballo o en carro, si utiliza espada y cómo es, si es soldado a qué regimiento pertenece y en qué batallas lucharía…Por eso vas a los libros, por eso aprendes historia sin darte cuenta. De ahí que este sea un recurso impresionante para enseñar a los jóvenes; porque no están estudiando, están creando y a la hora de crear pueden hacer lo que les da la gana. Esto, siempre y cuando lo que cuentan sea coherente con la historia del periodo en el que han decidido que suceden los hechos.

Jóvenes en el Taller de Investigación Histórica para Literatura

Escribir relatos de literatura histórica

El Taller Juvenil de Investigación Histórica para Literatura, que acabo de impartir en la Real Sociedad Cosmológica de Santa Cruz de La Palma con alumnos de 4º de la ESO del Colegio Santo Domingo de Guzmán. La Palmita, me ha demostrado una vez más que si se les deja soñar, los estudiantes siempre te sorprenden. Y es que al final hemos sido conquistadores, piratas, soldados de la Guerra Civil española, emigrantes…Al principio tenían los ojos atentos, folios en blanco y ninguna experiencia escribiendo cuentos. En medio comenzó a despertarse en ellos el gusanillo creativo y me hacían preguntas de fechas, de nombres; esas que solo se te ocurren cuando te estás metiendo dentro de lo que escribes. Porque acabaron con libros abiertos encima de las mesas, bolígrafos en mano y miradas perdidas, llenas de sueños. Escucharlos y orientarlos para que escribieran relatos de literatura histórica me ha dejado mucho más que sonriente, me he quedado boquiabierta y feliz.

Jóvenes en el Taller de Investigación Histórica para Literatura

La curiosidad por la historia de la familia

Según mi experiencia al escribir mi novela histórica Lolita Pasión (Mercurio Editorial), la realidad es un mosaico en el que bien puede suceder cualquier cosa. Empiezas no sé de qué manera; en mi caso, y esto fue lo que les conté a los jóvenes del colegio Santo Domingo de Guzmán. La Palmita, las historias que me había contado mi abuela que había vivido su padre en Cuba me llevaron a investigar más sobre ese periodo histórico. Según mis cálculos, mi tatarabuelo vivió en la isla caribeña hacia la Guerra de Independencia de 1898, algo que me llevó a comparar lo que ella me contaba con lo que leía en los libros. No sé si estudié la carrera de Historia por este motivo, pero sí sé que escogerla tuvo mucho que ver con el hecho de que yo quería ser escritora. Nadie te dice cómo se hace un escritor, porque sin duda se nace con esa vocación, pero el camino para llegar a dedicarse a eso profesionalmente está plagado de incertidumbres y más incertidumbres. Pero siempre puedes soñar, y eso es lo que haces mientras estudias, mientras consigues otros trabajos, mientras vives.

Taller Juvenil de Investigación Histórica para Literatura

De las historias que conoces a la historia de los libros

Esa vida es lo que te permite atesorar emociones y experiencias, preguntas al fin, con respuesta o sin ellas, que llenarán páginas y páginas. Escribir literatura histórica fue para mí natural gracias a estas historias que me contaba mi abuela. De hecho, la tradición oral nutre gran parte de la investigación histórica. Muchas veces, los nombres de los lugares y las preguntas a los ancianos de la zona nos pueden desvelar el origen de un territorio. Luego los contrastaremos con documentos escritos de los archivos y toda clase de publicaciones en las que podamos averiguar algo más. Así se comienzan los estudios sobre un periodo concreto, la investigación histórica es un trabajo que puede llevar años y que ha de hacerse minuciosamente, científicamente diría yo. La investigación histórica para literatura es diferente, aunque en su origen acude igualmente a las fuentes y también puede y debe durar años. Sin embargo, tiene un elemento diferente: la imaginación. En la literatura histórica somos coherentes con la historia, pues contextualizamos el relato, pero lo que contamos no sucedió realmente, no se puede documentar. Con este margen muy ancho y con el “puedes contar lo que te da la gana siempre que suceda con las verdades del período histórico que elijas” comenzamos a soñar con historias en el taller que impartí en la Real Sociedad Cosmológica.

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La historia del lugar en el que naciste

Al tener lugar el taller en la Real Sociedad Cosmológica de Santa Cruz de La Palma, una biblioteca que tiene por principal objetivo la protección y promoción del patrimonio de la isla canaria de La Palma, decidimos orientar a los jóvenes del taller en la narración de un relato que tuviera lugar en nuestra tierra. Por ello, hicimos una selección de los fondos de la institución y de su hemeroteca, que pusimos al alcance de los estudiantes durante toda la actividad. De hecho, este taller posee una segunda parte en la que se califica los trabajos para la evaluación escolar, ya que disponen de un mes para investigar estos documentos en más profundidad. Así, el relato que comenzamos juntos estará mejor adecuado al contexto histórico que cada uno eligió. Enseñar historia a los jóvenes es más fácil si se les ofrecen herramientas para comprender que esta no le es ajena, ayudándoles a encontrar dentro de la documentación histórica sucesos que abran puertas a la imaginación y a la literatura. Por eso acabaron consultando libros de la piratería en Canarias, por eso y porque en Santa Cruz de La Palma hay una réplica a tamaño natural de una de las tres carabelas con las que Cristóbal Colón viajó a América, La Santa María. Ellos la ven a diario al cruzar la ciudad, al igual que otras construcciones que hay en la isla. Igualmente, en agosto de celebra el Día del Corsario y en febrero Los Indianos, ambos con base histórica real y en los que participan todos los habitantes disfrazándose. Que surjan relatos de literatura histórica con este contexto es solo cuestión de tocar las teclas adecuadas y de dar tiempo para que estas se cocinen. Sin duda la mejor tecla es la curiosidad, que surge tras fomentar la complicidad con el grupo.

Jóvenes en el Taller de Investigación Histórica para Literatura

La historia en el cine, en los videojuegos, en la literatura

Se nos olvida que la historia está mucho más cerca de lo que nos imaginamos. No solo en los edificios y en las fiestas populares o patronales de los lugares en los que vivimos, sino también las películas, en las series de televisión, y hasta en los videojuegos. Según mi experiencia como guionista de cine, detrás de todas las producciones de filmes históricos está la figura del asesor histórico. Él es quien orienta en el vestuario, los decorados e incluso en los textos con lo que realmente puede ir o no en los filmes para que lo que se cuenta sea verosímil. Nunca veremos un móvil en películas de la Segunda Guerra Mundial, y los aparatos de comunicación que utilizan los protagonistas, así como las pistolas, por ejemplo, deben ser los de la época; y eso hay que investigarlo. De que sea coherente o no puede depender el éxito de la producción, porque el ojo humano, aún sin saber exactamente lo que sucede, se cree menos lo que no está documentado, sobre todo si se presenta como una película de la Segunda Guerra Mundial y los soldados llevan uniformes actuales.

Taller Juvenil de Investigación Histórica para Literatura

La curiosidad y la complicidad para escribir

Ahí radica el reto y la emoción de escribir literatura histórica o cine histórico. Al impartir un taller, la magia está en que una vez que los jóvenes se ponen a escribir solo hay que dejarles libertad y darles indicaciones sobre la construcción de un relato literario; porque la propia historia les hará levantarse y consultar. No hay nada más emocionante que verlos viajar en el tiempo hasta otra época con sus preguntas; por lo menos para los amantes de la historia. Con esta actividad ha surgido la curiosidad, veremos qué hacen con ella en lo que escriban.

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Pasión breve en cuentos para leer

Te regalo estos bocaditos de realidad apasionada en forma de cuentos, porque a veces para soñar solo hace falta mirar un poco lo que tenemos delante y dejar que la imaginación haga el resto. Por eso comparto aquí una selección de pequeños escritos para leer traviesamente, desesperadamente, milagrosamente y recuperar el entusiasmo por todo aquello que nos rodea. Son mis pequeñas vitaminas, las que escribo más o menos a diario para ayudarme a ser yo misma, a seguir conectada con lo que me rodea a través de la fantasía pero estando aquí, con los pies bien plantados en el suelo. Si al leerlos logro que por un instante algo palpite en tu pecho, o que una imagen entre en tu mente y llegue hasta tus entrañas, me daré por satisfecha. No es fácil, lo sé, pero así es la pasión. Quien la probó, lo sabe.

Suspiros de magia

Había cambiado todas las monedas por una bolsita de piedras así que, camino al patio trasero, se quedó mirando el cajón de las hierbas y al instante agarró la adormidera. El vendedor ambulante le había explicado que si lanzaba los guijarros pidiendo un deseo vendría a convertirlos en realidad un hacedor de sueños. Así que lo extraordinario de aquella compra no era solo lo que se podía conseguir con ella, sino que le permitiría conocer también a quien poseía los secretos de la magia que convertía en realidad los anhelos. Por eso, cogió también el martillo, un saco y una larga cuerda gruesa.

Niña

Pasión en el cine

Nos conocimos una noche como esta, en el Grand Café del Boulevard des Capucines de París. Corría el año 1895 y me llamó la atención el anuncio de que allí tendría lugar un acontecimiento histórico: la primera proyección de cine pública de los hermanos Lumière. Cuando llegué había unas cuantas filas de sillas y muchos caballeros; pero en la mesa del fondo, en penumbra, se vislumbraban unos guantes blancos junto a un pañuelo de seda bordado. Me acerqué para descubrir cómo era la única dama de la sala.

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Llorando música

La aguja lloraba en medio del mercadillo callejero aún por encima del parloteo de los compradores, también de las quejas a causa del tráfico atascado en la avenida contigua. “Otro disco”, chirriaba. “Música”, aguijoneaba. “Más ternura”, se lamentó al fin ante el ir y venir de quienes no escuchaban el silencio en el que había quedado la gramola. Me paré junto a ella y la acaricié despacio, llevando hacia un lado su brazo extensible, dándole un descanso. Luego, entretuve mi tacto en sus curvas, porque ya había decidido llevarme a casa sus redondeces para la magia sonora…

Gramola

El espejo

Había algo en él que le despertaba una necesidad feroz de rebelarse, de ir más allá de lo humanamente permitido. Le provocaba el mismo cosquilleo que ver un cartel de “Prohibido el paso”; cuando se le dibujaba una sonrisa en la comisura de la boca mientras sentía dolorosamente secos los labios y el paladar. Por eso iba, para estar viva.

Pantano

Conjugando amar

Cerraron las puertas a su espalda. Se quedó parado un instante, de pie, mudo y sin apenas capacidad para pensar, mirar o respirar. De pronto, un sonido entró bandido en sus oídos, resbalando hasta esa parte del cerebro en la que se cuecen los miedos y la cólera; también el amor. Al escucharlo. sentía como una aguja se la perforaba así que pudo ponerse en marcha en dirección a la ventana. Permanecía abierta dejando ver un almendro de dedos huesudos y colores agrietados, posado sobre sombras negras, inquietantes. En aquella mano abierta al cielo y a la noche estaban ella y su pasión, aullándole a él.

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